Propósito de año nuevo: una sociedad civil organizada

Redacción Animal Político · 28 de diciembre de 2022

Propósito de año nuevo: una sociedad civil organizada

Termina este 2022, pero con ello no terminan los problemas que aquejan a este país; sus ciudadanos, a pesar del cambio en el calendario, siguen siendo víctimas de un sin número de actos u omisiones que laceran distintos ámbitos de la vida pública, sin embargo, mantiene esperanza de poder algún día consolidar lo que parece una futurista y utópica idea de un Estado de derecho.

Desde Causa en Común dimos seguimiento a algunos de estos problemas, tales como los constantes ataques al Instituto Nacional Electoral, el desarrollo y crecimiento de una Guardia Nacional que no obedece a su naturaleza constitucional y que recientemente se formalizó su entrega a la Secretaría de la Defensa Nacional, el recorte presupuestal a las policías, así como de los órganos autónomos constitucionales y la erosión de la autonomía del Poder Judicial. Estos son solo algunos de los actos que generan un desbalance al principio de división de poderes y un debilitamiento del poco Estado de derecho que tiene este país.

El seguimiento de estos temas por parte de Causa en Común se suma a los esfuerzos del resto de las organizaciones civiles que tienen como objetivo visibilizar y crear conciencia en la ciudadanía respecto de temas que afectan nuestras vidas. Sin embargo, con cada año que pasa, estos esfuerzos se vuelven más complicados y las razones son claras. Por un lado, el Gobierno Federal ha atacado constantemente a la sociedad civil organizada a través de una campaña de desprestigio que va desde amenazas directas en las conferencias del presidente, hasta la emisión de reformas fiscales que tienen como intención poner en riesgo su sustentabilidad financiera. Por otro lado, que resulta más preocupante, la sociedad civil ya no está organizada, sino todo lo contrario, se ha fragmentado.

Esta situación es preocupante debido a que la sociedad civil es un actor de gran valor en la vida democrática de cualquier país. La participación de las y los ciudadanos de manera proactiva e informada permite disminuir la verticalidad en la toma de las decisiones públicas, especialmente cuando se tratan aspectos que afectan de manera directa los derechos humanos de las y los mexicanos. En efecto, en palabras de Álvarez Enríquez, la participación ciudadana es la “acción colectiva mediante la cual la ciudadanía toma parte en la construcción, evaluación, gestión y desarrollo de los asuntos públicos”.

Debemos recordar nuestra tarea como sociedad civil organizada. Esta no se limita a acudir a las urnas a emitir nuestro voto cada que se convoca a elecciones, ni tampoco se trata de realizar una crítica constante y sin sentido al gobierno o a sus instituciones. Consiste en formar parte activa de las decisiones que toman nuestros representantes, exigir que rindan cuentas, exigir que actúen con apego a las leyes, exigir que actúen en favor de la democracia. Esto solo podría lograrse si recordamos nuestro papel en la sociedad y en coordinación, alianza, sumando esfuerzos, respecto del área de expertise de cada quien, exigimos con argumentos y bases sólidas y contundentes un actuar responsable, apegado a la ley y en respeto de los derechos humanos.

El bienestar de todos va más allá del color del partido político, de las bancadas y los presidentes; el bienestar solo es posible si volvemos a organizarnos como sociedad civil, una colaboración e interconexión entre las organizaciones de la sociedad civil y una comunicación directa con la ciudadanía que busque la transparencia y que denuncie los actos de corrupción en las acciones de las instituciones en todos los niveles y ámbitos de gobierno, es decir, de sus presidentes municipales, de sus síndicos y regidores, de sus gobernadores, así como de sus diputados y senadores.

La situación de desigualdad, la falta de recursos en el sector salud, la destrucción del medio ambiente, la inseguridad y las violaciones a los derechos de las y los mexicanos, denotan que el gobierno no quiere o no puede atender los problemas que enfrentamos los mexicanos. Parece que nos hemos quedado solos enfrentando la realidad de este país y por esto resulta trascendental, hoy más que nunca, que iniciemos el año con una meta en común. Hay que unirnos para que, precisamente como una sociedad civil organizada, exijamos a nuestras autoridades el México que merecemos. Reparar la fragmentación de la sociedad civil es la vía para consolidar un ejército de ciudadanos que luche al unísono por un mejor país, un México libre, democrático y progresista.

@causaencomun