Redacción Animal Político · 7 de octubre de 2025
En Mexicanos Primero analizamos el Proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación 2026 (PPEF) y encontramos que, en el Ramo 11 de Educación Pública, sólo 16 de las 33 estrategias (48 %) del Programa Sectorial de Educación (PSE) 2025-2030 cuentan con financiamiento, el 52 % restante, no cuenta con presupuesto. Además, la mayor parte del presupuesto educativo se concentra en nómina de docentes, becas e infraestructura.
Al colocarnos los “lentes violetas”, surge una pregunta: ¿estos presupuestos educativos tienen perspectiva de género?
Es importante tener un presupuesto educativo con perspectiva de género porque permite: 1) reconocer las desigualdades específicas entre mujeres y hombres dentro de las escuelas, 2) asignar recursos suficientes para atenderlas y 3) evaluar si se logran cambios reales en la vida de las mujeres y las niñas.
La perspectiva de género en los presupuestos visibiliza los diferentes efectos que tienen los recursos en las mujeres y los hombres, e integra la transversalización de género como una herramienta para impulsar la equidad y la igualdad.
Por ejemplo, en México se estima que 4 de cada 10 estudiantes prefieren faltar a la escuela durante su periodo menstrual por no contar con condiciones adecuadas para tener una menstruación digna. Si existiera un presupuesto para la infraestructura escolar con perspectiva de género, se garantizaría tener baños adecuados, agua potable y privacidad para que las niñas, juventudes y mujeres tengan una menstruación digna en la escuela.
Asimismo, según datos del INEGI, el 32.3 % de las mujeres de 15 años y más han sufrido algún tipo de violencia durante su trayectoria escolar, sea psicológica, física o sexual, siendo los compañeros de clase los principales agresores. Un presupuesto educativo con perspectiva de género podría destinar recursos para programas de prevención, protocolos de atención y formación para docentes y estudiantes, asegurando entornos escolares libres de todo tipo de violencia.
¿Dónde está el presupuesto educativo? Se asigna por programas presupuestales a través de los ramos: 11 (Educación Pública), 25 (Provisiones y aportaciones para los Sistemas de Educación Básica, Normal y Tecnológica, y de Adultos), 33 (Aportaciones Federales para Entidades Federativas y Municipios); además, en el Anexo 13 se muestra cuánto de ese presupuesto se destina a la igualdad entre mujeres y hombres.
El Anexo 13 “Erogaciones para la Igualdad entre Mujeres y Hombres”, no es un fondo presupuestal independiente, sino un mecanismo de etiquetado dentro del presupuesto federal que permite identificar qué parte de los recursos asignados a los distintos programas presupuestarios se destina para promover la igualdad de género. En teoría, este mecanismo debería garantizar que los recursos públicos ayuden a cerrar las brechas de desigualdad entre mujeres y hombres. Pero en la práctica, el etiquetado no asegura que los programas transformen la vida de las niñas y mujeres en las escuelas.
Es necesario recalcar que la perspectiva de género en el presupuesto educativo no puede reducirse a etiquetar recursos, se necesitan indicadores específicos que muestren su impacto en la reducción de las desigualdades concretas que viven las niñas, las adolescentes y las docentes en las escuelas. De lo contrario, lo que tenemos es un presupuesto “ciego al género”, que aparenta incluir la igualdad de género y la reducción de las brechas, pero en realidad, la reducción de las brechas de género se diluye entre los objetivos generales.
Por ejemplo, a pesar de que el anexo 13 se enfoca en la igualdad entre mujeres y hombres, aun así los programas presupuestarios no consideran indicadores con perspectiva de género. También se aprecia sexismo lingüístico, pues se sigue hablando de “los adultos”, “los estudiantes”, “los maestros”, “los alumnos”, “los usuarios”, “los ciegos”. Como señala Evangelina García Prince, lo que no se nombra se invisibiliza, y en la política pública, lo que no se nombra tampoco se mide ni se financia.
Por tanto, desde Mexicanos Primero hacemos un llamado a construir un presupuesto educativo que no reproduzca desigualdades, sino que identifique y corrija los sesgos de género para garantizar el derecho a aprender de todas y todos.
* Viviana Rodríguez Lorenzo (@viviana_rico) es coordinadora de Monitoreo de Políticas educativas en Mexicanos Primero.