Redacción Animal Político · 22 de marzo de 2023
La generación Z, que incluye jóvenes nacidos a partir de 1995 hasta 2010, estamos empezando a ocupar puestos de trabajo y con ello vienen preocupaciones que comienzan a tomar relevancia en nuestras vidas, tales como la falta de oportunidades laborales, la situación económica, las dificultades para gozar de una muy futura jubilación digna, entre otras.
En México residen 20 millones de jóvenes de entre 20 a 29 años, que representan el 16 % de la población del país (INEGI, 2019), de los cuales varios de ellos están terminando la universidad.
El paso siguiente es encontrar un empleo y es aquí donde enfrentarán el primer problema. De acuerdo con la Encuesta Nacional de Egresados 2022, el 34 % de los egresados no tienen un trabajo y un 22.6 % tardan entre 3 y 6 meses en encontrar alguno. Pero ¿por qué no son contratados? Pues, principalmente, por su falta de experiencia (45.6 %), por la falta de vacantes (20.6 %) o porque ofrecían un salario bajo/nulas o bajas prestaciones (16.5 %).
Ahora bien, otra inquietud es el salario y las prestaciones que se ofrecen en algunos trabajos. En el sector privado, el 29 % de los jóvenes egresados no cuentan con las prestaciones mínimas que por ley deberían tener, teniendo en promedio una remuneración de $9,697.
Desafortunadamente, los hombres tienen un mayor ingreso que las mujeres; el 26.5 % de egresados hombres y el 18.2 % de las mujeres alcanza un ingreso de $8,001 a $15,000. (El economista, 2022). Otro motivo más para seguir alentando las diversas luchas feministas por la equidad.
Con respecto al bajo salario, esta es la primera razón por la que los jóvenes dejan sus trabajos. Así se genera un círculo vicioso de desaliento, justo al inicio de las carreras laborales de mis compañeros y compañeras de generación.
Aunado a lo anterior, y con la mirada puesta en el lejano futuro, el no poder tener una jubilación digna cuando lleguemos a esa edad es otra inquietud personal, aunque la verdad diversos estudios de mercado demuestran que pocos estamos viendo hacia ese horizonte nebuloso.
Con la modificación de la Ley del Seguro Social de 1997, en donde pasó de ser un sistema de pensiones manejado por el IMSS a cuentas individuales por AFORES y, de acuerdo al Foro MeetPoint ‘Pensiones ¿Qué planes tiene para su futuro?’ de El Financiero, 6 de cada 10 mexicanos no cuentan con alguna protección pensionaria.
Gracias a estos cambios tenemos más opciones de ahorro (pero esto no significa que tendremos una pensión digna como la tuvieron tener nuestros padres/abuelos). Algunas de estas opciones son: un ahorro voluntario, fondos de inversión, seguros de retiro o un Plan Personal de Retiro con alguna institución financiera.
Entonces, con estos datos sobre la mesa, ¿los jóvenes, o, mejor dicho, los mexicanos de nuestra edad debemos “aguantar” estas condiciones de trabajo para poder solventar nuestros gastos?
La calidad de los empleos no puede continuar de esta manera, debemos dejar de normalizar estas situaciones, y no tanto para beneficio exclusivo de los jóvenes, sino para beneficio de todos los mexicanos.
Ahora con el arribo de la generación Z llegando a las áreas de trabajo, pongamos nuestra confianza en ellos y brindemos más espacios en los que puedan aprender, aportar todos sus conocimientos y energía para que cada experiencia sea un paso en la dirección correcta hacia un futuro menos precario.
* Karen Sanpedro (Karen_1Danieela) es Lic. en mercadotecnia, feminista y curiosa.