Por un México sin feminicidios: la lucha del OCNF

blogeditor · 17 de octubre de 2022

La existencia y resistencia de espacios como el Observatorio Ciudadano Nacional del Feminicidio es fundamental en México. En este blog haremos un breve recuento del panorama de nuestro país en materia de violencia contras las mujeres y reflexionaremos de lo imprescindibles que han sido las mujeres activistas, sus colectivos y organizaciones, que a lo largo de los años han abonado a exigir justicia. Ante la realidad actual en que todos los días conocemos de más víctimas y hechos de violencia contra las mujeres, decimos claro: nunca más un país donde las violencias machistas, patriarcales y feminicidas sean toleradas en silencio.

Contexto de violencia feminicida en México

En México, de 2015 a 2021 fueron asesinadas más de 17 mil mujeres (SESNSP 1); lo peor: antes de esa fecha no se tenían datos oficiales sobre las víctimas de homicidio desagregada por sexo, lo cual era un evidente impedimento para la realización de políticas públicas. Si bien actualmente existe la figura específica de feminicidio en las entidades del país, la variación en la tipificación entre los códigos penales hace muy difícil conocer las cifras reales de incidencia de este crimen. En 2015, el 19.8 % de los homicidios dolosos de mujeres fueron catalogados como feminicidio, mientras para 2021 el porcentaje se situó en 27 %. Sin embargo, es muy posible que las cifras estén subregistrando este fenómeno porque no hay voluntad política para resolver el problema y se invisibiliza en los registros oficiales.

Aunque no son del todo confiables, las cifras oficiales nos ofrecen algunos datos importantes respecto al feminicidio. Por ejemplo, en 2015 el 37.72 % de los asesinatos de mujeres se cometieron con un arma de fuego, y para los primeros meses de 2022 este porcentaje subió a 59.98 %, por lo que queda claro que los feminicidios han ido modificándose de acuerdo a las tendencias de la violencia homicida general que atraviesa el país, en el que la circulación de armas de fuego sin controles trastoca las dinámicas de convivencia, así como de la vida y la muerte de las personas y de las mujeres en específico.

También es importante señalar que alrededor del 8 % de las víctimas mujeres de asesinato en los últimos 7 años son niñas y adolescentes (y debe considerarse que más del 14 % de los registros no indican la edad de la víctima, por lo que el dato de menores de 18 años podría ser mayor), lo que significa que la violencia feminicida impacta a las más vulnerables, afectando la vida de miles de familias y comunidades; además de que nos roba como sociedad contar con esas vidas, con sus proyectos, sueños, alegrías y talentos.

Otra de las caras de la violencia feminicida son las desapariciones de mujeres. En 2007 desaparecieron 210 mujeres que siguen sin ser localizadas; representan el 24.9 % de las personas desaparecidas y no localizadas de ese año; durante 2022, en cambio, han desaparecido 2,315 mujeres de las que aún se desconoce su paradero, más de diez veces la cifra de hace 15 años, y ellas representan 32.1 % de las personas que siguen en búsqueda en este país. 2

El surgimiento del OCNF y su legado

Ante esta breve descripción, el Observatorio Ciudadano Nacional del Feminicidio (OCNF) ha sido un pilar en la lucha feminista. Las víctimas primero y su credibilidad al centro es lo que en 15 años nos ha enseñado el Observatorio, quienes se enfrentaron al sistema patriarcal que pretendía invisibilizar y negar la existencia del feminicidio en México, obstaculizando desde la “prudencia” del concepto académico como la legalidad del tipo penal. El Observatorio no solo nombró lo innombrable, sino que ha logrado lo impensable: visibilizar la violencia feminicida e incidir en políticas públicas e instrumentos penales para dejar claro que la justicia solo cumple su cometido si tiene perspectiva de género, con mujeres luchando por seguridad y justicia.

Desde su nombre encontramos a las mujeres como ciudadanas, como sujetas de derechos, como actoras para el acceso a la justicia para víctimas de feminicidio y de otras violencias de género ante la impunidad, la  discriminación sistemática, que solo archivaba la “muerte de mujeres” en las carpetas de la inacción y la misoginia institucionalizada.

El Observatorio surge cuando se comienza a incrementar el número de feminicidios en Ciudad Juárez, Chihuahua en 1993, donde organizaciones estatales como Casa Amiga y Católicas por el Derecho a Decidir comenzaron a involucrarse; en el 2003 impulsaron la conformación del Observatorio para Monitorear la Impartición de Justicia en los casos de feminicidios en Cd. Juárez y Chihuahua. Ocho organizaciones se incorporaron, entre ellas la Comisión Mexicana de Defensa y Promoción de Derechos Humanos (CMDPDH), consolidando, entre todas, los primeros pasos para la exigencia de justicia al Estado Mexicano por los crímenes cometidos hacia las mujeres.

Posteriormente, en 2005 y 2006, el Observatorio presentó dos informes sobre Ciudad Juárez, donde se emitieron numerosas recomendaciones en materia de violencia contra las mujeres, titulados: Evaluación y Monitoreo sobre el trabajo de la Fiscalía Especial para la Atención de Delitos Relacionados con los Homicidios de Mujeres en el Municipio de Juárez, Chihuahua, de la Procuraduría General de la República. Estos informes fueron fundamentales, ya que se consideraron para la Sentencia de del caso González y otras (“Campo Algodonero”) vs. México por la Corte Interamericana de Derechos Humanos, en 2009.

Con el reconocimiento de la problemática del feminicidio, no sólo en Ciudad Juárez y Chihuahua sino en otros estados del país, y con la aprobación y publicación de la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia en 2007, se conforma formalmente el OCNF. Desde este momento, parte de los objetivos del Observatorio son monitorear y recoger información sobre la falta de procuración e impartición de justicia para las víctimas de violencia feminicida, así como articular esfuerzos dirigidos a generar un mecanismo común que permita la documentación de casos de feminicidio.

En los últimos cinco años, las organizaciones que conforman al OCNF han acompañado casos de feminicidio, violencia sexual y desaparición de mujeres. Asimismo, el OCNF ha creado campañas para promover el acceso de justicia en casos de violencia contra las mujeres en Centroamérica y México, y la promoción de la tipificación del feminicidio en 2011, de esta forma buscan poner en marcha mecanismos que garanticen la repartición de justicia en estos casos.

En 2007, el Observatorio y la CMDPDH promovimos la Alerta de Género para el Estado de México; fue la primera en todo el país, y a pesar de los retos en su aplicación, el Observatorio no ha desistido en seguir trabajando en herramientas de justicia, mostrando su gran capacidad de agencia y red de las luchas feministas. Su primera gran acción fue ir contra la idea de que el feminicidio era una cuestión de lo privado, actuaron en coherencia a “lo personal es político, y lo político es ciudadano”.

La capacidad de diálogo e interlocución también ha sido un sello distintivo de las mujeres del Observatorio, que han tenido los conocimientos, el empeño y la paciencia para trabajar con el Estado mexicano. Hemos atestiguado el trabajo que han hecho en políticas públicas y mecanismos de evaluación en favor de las mujeres, para prevenir, investigar y sancionar el feminicidio.

En estos quince años de lucha como Observatorio queremos agradecer su existencia para sumar a una vida libre de violencia para las mujeres. Dentro del dolor y rabia que existe entre todas también vive una luz de lucha y resistencia que nos da la fuerza de seguir en este camino, soñando que un día las cifras de violencia se reduzcan, que las niñas y adolescentes solo se enfoquen en florecer y no en sobrevivir, que la justicia llegue para cada una a la que le apagaron la mirada, para las familias que les arrebataron la sonrisa y que ahora gritan por romper con la impunidad.

Las mujeres que conforman el Observatorio nos inspiran a alzar la voz para exigir el cese de las violencias machistas y patriarcales en cualquier forma que se presenten, porque no hay violencia pequeña ni insignificante: todo acto en contra de la dignidad, integridad y desarrollo de una mujer es un acto de violencia que debe ser enunciado, atendido diligentemente y sancionado de manera expedita para asegurar espacios de convivencia seguros para las mujeres; nunca más permitiremos que las víctimas se sientan solas, nunca más permitiremos que los perpetradores se sientan protegidos.

Agradecemos profundamente el compromiso, la insistencia, sensibilidad y amor con el que diariamente las integrantes del Observatorio, en cada rincón del país, siguen aportando por un mundo diferente.

@CMDPDH

 

1 Datos disponibles aquí, consultados el 12 de mayo de 2022.

2 Datos de la versión pública del Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas (RNPDNO), disponibles aquí, consultado el 12 de octubre de 2022.