Por qué todavía necesitamos el día del Orgullo

blogeditor · 28 de junio de 2022

Hace algunas semanas diferentes grupos que dicen defender los “valores de la familia”, y algunos usuarios en redes sociales, se escandalizaron porque en la reciente película Lightyear dos personajes mujeres comparten un beso. Con el uso de hashtags como #ConNuestrosHijosNo los usuarios mostraron su rechazo e incluso declararon que la comunidad LGBT+ ya “ocupa demasiados espacios”, “está por todos lados” o que plataformas como Netflix “ya son todas gays”.

Sin lugar a dudas en México y el mundo ha habido avances importantes en la aceptación de la diversidad sexual. Por ejemplo, de acuerdo con el Latin American Public Opinion Project (LAPOP), en tan sólo cuatro años en México la aceptación del matrimonio entre personas del mismo sexo aumentó siete puntos porcentuales, pasando de 37 % de aceptación a 43 % de 2010 a 2014. La tendencia es parecida en el resto de América Latina, pero ¿son estos cambios suficientes para asegurar que la diversidad sexual es ampliamente aceptada en todo México? En Data Cívica nos dimos a la tarea de averiguar qué tanto las personas de la comunidad LBGT+ siguen cambiando sus hábitos o restringiendo sus acciones por miedo a la discriminación.

Para hacerlo, consultamos la Encuesta Sobre Discriminación Por Motivos De Orientación Sexual E Identidad De Género 2018. Al interpretar los resultados es importante considerar que esta no es una encuesta con un muestreo aleatorio y probabilístico, sino de conveniencia. Es decir que la encuesta fue respondida por personas que decidieron hacerlo. Por ende, los resultados no representan a toda la población de la diversidad sexual y de género en México, sino al grupo de personas que voluntariamente decidió responderla. No obstante, analizarla nos permitió identificar cuatro razones por las que todavía necesitamos el mes y el día del Orgullo LGBT+ en México.

1. Porque la mayoría de las personas encuestadas no expresan su orientación sexual e identidad de género libremente

Desarrollarse libremente es un derecho que implica tener la posibilidad de escoger y decidir cómo te quieres vestir, a qué te quieres dedicar, cómo te quieres presentar frente a otras personas, en pocas palabras: quién quieres ser. Muchas de las personas pertenecientes a la comunidad LGBT+ no tienen garantizado este derecho. Cuando exploramos la pregunta de si las personas evitan expresar su orientación o identidad de género por miedo a la discriminación o a ser agredidas, la gran mayoría responde que sí, de hecho lo hacen el 71 % del total de las personas encuestadas.

Si vemos la gráfica anterior, podemos ver que los datos son la evidencia de esto: de entre todas las personas que contestaron la encuesta, las que se autodescriben mujeres bisexuales evitan en mayor medida expresar libremente su orientación sexual o identidad de género por miedo a ser reprimidas, el 77 % de las encuestadas responden que sí a esta pregunta. Aunque no es mucha la diferencia frente al 74 % de las lesbianas, 73 % de los hombres trans y 71 % de los bisexuales que responden lo mismo.

2. Porque las personas encuestadas temen demostrar afecto a sus parejas en público

Dar un beso en público o tomar de la mano a tu pareja en la mayoría de los casos no es un gran problema para las parejas heterosexuales. Sin embargo, para las parejas que no entran en lo normativo la historia es muy diferente. Según la ENDOSIG, el 77 % de las personas encuestadas y que se autodescriben como gays y lesbianas evitan demostrar cariño en espacios públicos con sus parejas por miedo a ser agredidas. También lo hacen el 68 % de las personas encuestadas que se autodescriben como hombres y mujeres bisexuales.

3. Porque aproximadamente una de cada dos de las personas encuestadas declararon dejar de frecuentar lugares por miedo a la discriminación

Si realmente se aceptara la diversidad sexual y si la comunidad LGBT+ estuviera “en todos lados”, sus miembres no tendrían por qué temer frecuentar lugares públicos y comerciales. Sin embargo para personas de la comunidad dejar de ocupar espacios se convierte en una decisión frente a las posibles agresiones y discriminación. Basta recordar el incidente que ocurrió en diciembre del año pasado cuando una pareja compuesta por dos hombres decidió besarse en las instalaciones de un parque de diversiones al sur de la Ciudad de México o lo que pasó hace unos días dentro de un centro comercial con una pareja de mujeres que había asistido a la “Marcha lencha”.

Por lo anterior no sorprende que más de la mitad de las mujeres y hombres trans y las lesbianas en México dejan de ir a lugares tan comunes como negocios, cafés, restaurantes o parques por miedo a la discriminación que puedan sufrir. Y que el 40 % de los gays y hombres y mujeres bisexuales tomen la misma actitud de defensa. Esto nos habla de que les integrantes de la comunidad LGBT+ no acaparan los espacios en México, la mitad de elles aún sienten reservas al ocupar estos espacios públicos.

4. Porque hay personas de la comunidad LGBT+ que aún temen contarle a sus seres querides su orientación o identidad sexual

Ocultar tu orientación sexual o identidad de género es más complicado de lo que puede parecer. Para las personas heterosexuales, es fácil pensar en cuántas veces comparten en el trabajo anécdotas del hogar, experiencias en citas o sentimientos de afecto y atracción hacia alguna persona. O bien, cómo en reuniones familiares se nos pregunta sobre nuestra vida sexo-afectiva.

Estas situaciones significan mentir o incomodarse para muches de las personas LGBT+ que respondieron la encuesta. De las personas encuestadas, las mujeres y hombres bisexuales son quienes menos cuentan a sus padres, madres, familia o personas cercanas su orientación sexual. Más del 60 % de elles no les cuenta a su familia o a sus maestres y más del 50 % a su jefa o jefe del trabajo.

Es cierto que la representación de las personas de la diversidad sexual en la cultura popular ha ido en aumento. Según el GLAAD Media Institute, la cantidad de personajes LGBT+ que aparecen en la programación de televisión y plataformas digitales del 2021-2022 creció 2.8 % con respecto al periodo anterior, componiendo el 12 % del total los personajes. Sin embargo, algunos estudios han encontrado que cuando un grupo de la sociedad ha sido subrepresentado históricamente, un aumento en la representación, por pequeño que sea, puede percibirse erróneamente como un acaparamiento de espacios. Por ejemplo, un estudio de 2015 encontró que que cuando se le pregunta a ejecutivos de altos puestos cuántas mujeres ocupan puestos directivos en empresas grandes, los hombres responden que 25 %, las mujeres que 21 % y la realidad es 8 %. O también existe la idea equivocada de que las mujeres hablan más que los hombres, cuando un estudio finales de los 90 encontró que la realidad es opuesta. Lo mismo puede suceder con las representaciones y espacios que promueven la diversidad sexual.

Los datos de la ENDOSIG apuntan que aún hay un largo camino que recorrer para que la comunidad LGBT+ pueda expresarse libremente. Todavía 2 de cada 3 personas de la comunidad (que respondieron la encuesta) no expresan su identidad y orientación de género. Además, según estos datos, alrededor del 70 % de las personas que se autodescriben gays, bisexuales y lesbianas no demuestran afecto a sus parejas por miedo a ser agredidas. Los espacios que se ocupan por la comunidad LGBT+ y las representaciones de diversidad sexual y de género en la cultura popular no le restan lugares a las personas cis y heterosexuales y sí pueden, en cambio, normalizar expresiones que fomentan la apertura y la seguridad para todes.

Nota metodológica

Todos los datos y códigos para replicar este análisis se encuentran en esta carpeta