blogeditor · 12 de octubre de 2015
No todos los perros nacieron en la calle y no todos carecen de dueño; muchos de ellos incluso pertenecieron a una persona o familia y por falta de tiempo, dinero y descuido terminaron abandonados o perdidos.
México es el país con mayor población de perros en Latinoamérica, pero ni la mitad de ellos tienen un hogar dónde pasar la noche, pues aproximadamente de los más de 22 millones de perros que hay, el 30% tienen dueño, el 30% es comunitario y el 40% restante vive en situación de calle sufriendo hambre, frío, falta de amor, problemas de salud, enfermedades y, lo peor, el maltrato.
[contextly_sidebar id=”IhrADdzK5vJZ8ljGO61ZhKDGNA81caBR”]En 1990 la colonia Condesa empezaba a ser habitada por extranjeros y gente soltera que se dedicaba a ir al gym por las mañanas y a pasar las tardes y noches en fiestas, la mayoría en los PH de los edificios o en los departamentos remodelados Art Deco. Se comenzaba a ver que los extranjeros recién llegados de Argentina, Brasil y España conseguían fácilmente trabajo de modelos en las agencias de Glenda, Aníbal & Tania, Contempo, etc…
Este modelo de vida permitió que la mayoría de los que habitábamos la colonia Condesa, en su mayor parte solteros, gozáramos de la compañía de un perro. Al grado de decirse que si no tenías perro, no vivías en la Condesa.
Y así fue como la fama de perrunos se echó a dormir.
Si alguno logra en la actualidad darse una vuelta por uno de los dos principales parques de la Condesa, podrá observar el nuevo fenómeno que desde hace ya unos años sucede y es la pertenencia de perros de raza criolla adoptados por los vecinos, y si bien es cierto que te puedes encontrar un perro de raza Afgano o Galgo con pelaje perfectamente bien cuidado, también se han creado espacios en donde se sabe podemos adoptar perros criollos o de raza que han sido abandonados.
Los habitantes de la Condesa les hemos dado esa oportunidad a los perros que comúnmente vemos paseando desnutridos y sucios.
Entonces por qué ese afán de detestar lo que por más de 15 años los dueños comprometidos, pacientes, amorosos y responsables hemos construido; hace apenas unos meses que contamos con un espacio especial en el parque México para que nuestros caninos jueguen libremente sin molestar a nadie más.
Si bien es cierto que siguen existiendo dueños irresponsables que no recogen las heces de sus perros y que los pasean sin correa, somos los más quienes corregimos a los que cometen las faltas o son descuidados.
La Colonia condesa es amigable con los perros, aumentan los restaurantes y los lugares pet friendly, es más, me atrevo a decir que la Condesa no sería la condesa sin sus amigos perrunos.
¿Entonces qué pasa por la mente retorcida del que ha envenenado a más de 15 perros? ¿Por qué atentar contra los habitantes de esta colonia que tienen la fortuna de contar con la oportunidad financiera y tiempo para entablar una relación amorosa con uno de los seres más inteligentes y fieles del planeta?
¿Hemos llegado al grado de transgredir a un ser inofensivo y dulce por alguna retorcida idea de pertenencia?
¿Acaso creemos que matando perros vamos a lograr algo?
Si es así, espero que no sea el hacer de la Condesa una colonia sin perros.
No sé si este post lo lea esa persona retorcida que se ha dedicado a envenenar perros en la Condesa, pero ojalá que sí y sepa que no es malo dedicarse a oler los traseros de tus amigos, de vez en cuando ladrarle a las bicicletas y dar lametones a todo el mundo para demostrar amor.
Recuerda: “Nadie aprecia tanto lo especial que es tu conversación como lo hace tu perro”.
¡Guau Guau!