¿Por qué es importante poner fin a las pruebas cosméticas con animales?

blogeditor · 22 de junio de 2020

¿Por qué es importante poner fin a las pruebas cosméticas con animales?

En marzo, el Senado de la República aprobó por unanimidad el dictamen que establece la prohibición de realizar pruebas de cosméticos en animales. El dictamen, aprobado con 72 votos, fue turnado a la Cámara de Diputados, donde se discutirá y votará, probablemente en el segundo semestre del año. Con ciertas excepciones, la propuesta de ley pondría punto final en el país a todas las pruebas en animales realizadas con productos cosméticos y sus ingredientes. Este es un paso muy importante en favor de la protección animal en México.

Las pruebas cosméticas son pruebas de laboratorio en las que se realizan experimentos con animales para verificar la seguridad e inocuidad de ciertos productos o ingredientes. Ratones, ratas, conejos y conejillos de indias son sometidos a procedimientos muy dolorosos y estresantes con esta finalidad. En estos estudios, que generalmente no usan analgésicos, se mide el grado de irritación e inflamación en ojos y piel; en consecuencia, los animales se pueden quedar ciegos, sufrir convulsiones o incluso morir. Es frecuente que estas pruebas produzcan resultados inexactos o erróneos dado que el grado de lesión es subjetiva para el observador.

Actualmente, existe una vasta gama de ingredientes cosméticos establecidos y métodos que no utilizan animales para evaluar la inocuidad, por lo que no hay excusas para seguir dependiendo de pruebas hechas en animales para estos efectos. Es importante destacar que los consumidores mexicanos se preocupan cada día más por las políticas de producción de los artículos que compran, y muchos prefieren productos que no hayan causado sufrimiento animal; una encuesta reciente de Parametría1 indica que 78% de los mexicanos desea que, al adquirir un producto cosmético, se indique si fue probado en animales. De hecho, en Norteamérica ya hay más de mil marcas que producen cosméticos libres de crueldad.

En la actualidad, 39 países, incluyendo a los miembros de la Unión Europea (el mayor mercado mundial de productos de belleza), Guatemala, Noruega, Suiza, Israel, India, Nueva Zelanda, Corea del Sur, Turquía y Taiwán, así como varios estados de Brasil, han promulgado prohibiciones totales o parciales de pruebas en animales de productos e ingredientes cosméticos. En noviembre pasado se presentó una iniciativa en este sentido en el Congreso de Estados Unidos, que por primera vez cuenta con el respaldo de la Cámara de la Industria Cosmética de ese país, por lo que tiene amplias probabilidades de ser aprobada.

La organización con liderazgo internacional en protección animal, Humane Society International, mediante la campaña #SéLibreDeCrueldad (#BeCrueltyFree) ha impulsado estas propuestas legislativas por más de una década, y desde hace unos años también la promueve en nuestro país, mediante asesoría técnica a legisladores y campañas de concientización para los consumidores, y tendiendo puentes con la industria cosmética para favorecer acuerdos. En noviembre pasado, a fin de dar visibilidad al tema, HSI, junto con la organización Te Protejo, colocó mil conejos de cartón frente al Monumento a la Revolución y lanzó la petición en línea para acabar con las pruebas cosméticas en animales, la cual ha recabado más de 20 mil firmas a la fecha.

En particular, la iniciativa aprobada en el Senado reforma la Ley General de Salud para prohibir la experimentación con animales para fines cosméticos. Las únicas excepciones a la prohibición serían: cuando el ingrediente deba someterse a pruebas de seguridad y no existan métodos alternativos validados por la comunidad científica internacional; cuando los datos de seguridad generados a través de pruebas en animales para un ingrediente se hayan realizado para otro fin diferente al cosmético; cuando la seguridad del ingrediente sea ampliamente reconocida por el uso histórico del mismo, y cuando sea necesario atender un requisito regulatorio establecido por otro país, para fines de exportación. La iniciativa también prevé que, para garantizar el derecho a la información del consumidor, si un productor incurre en alguna de estas excepciones no podrá presumir la condición de elaborar productos libres de crueldad animal. Asimismo, se da un plazo de dos años a la industria para cumplir con esta disposición.

Sin duda, el fin de las pruebas cosméticas en nuestro país evitaría el sufrimiento de cientos de miles de animales por una causa innecesaria y superflua, estaría en sintonía con la sensibilidad de los consumidores, mejoraría nuestras perspectivas de exportación y podría contribuir al desarrollo de la investigación científica y tecnológica. Además, colocaría a nuestro país en la vanguardia de la protección de animales en este sector en Norteamérica. Esperamos que la Cámara de Diputados apruebe esta iniciativa en el corto plazo.

* Antón Aguilar es licenciado en Relaciones Internacionales por el Colegio de México y maestro en Ciencia Política por el Instituto de Estudios Políticos de París. Actualmente es Director Ejecutivo de Humane Society International-México. Elizabeth Téllez es médico veterinario zootecnista, maestra en Ciencias por la Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia (FMVZ) y doctora en Bioética, todos por la UNAM. Desde hace 12 años es Profesora de Asignatura del Seminario de Bioética en la FMVZ y actualmente es responsable del área de Difusión Cultural en el Programa Universitario de Bioética.

 

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1 Encuesta de Parametría realizada entre el 26 de octubre y el 2 de noviembre de 2019, con una muestra aleatoria nacional de 880 casos y un margen de error de (+/-) 3.3%.