blogeditor · 4 de septiembre de 2014
Por: Catalina Delgado y María Zimbrón
El pasado martes 2 de septiembre fue publicado el Índice de Competitividad Global (ICG) 2014-2015 del Foro Económico Mundial (WEF por sus siglas en inglés). Aquí te presentamos algunos de los puntos más destacados.
El Reporte de Competitividad Global es un estudio que hace más de tres décadas publica el WEF. El índice que forma parte de este reporte evalúa la situación de la competitividad de 144 economías, a partir de 114 variables agrupadas en 12 pilares. El WEF define a la competitividad como el conjunto de instituciones, políticas y factores que determinan el nivel de productividad de un país. El índice se construye principalmente con información cualitativa que se genera a partir de la Encuesta de Opinión a Ejecutivos, aplicada a más de 14 mil empresarios pertenecientes a los países evaluados y es complementada con datos duros de fuentes como el Banco Mundial, Naciones Unidas y el Fondo Monetario Internacional. En México, el IMCO y la Secretaría de Economía fungen como socios locales para la recopilación de dicha información.
Por sexto año consecutivo Suiza obtiene el primer lugar mundial en competitividad gracias a que encabeza ocho de los doce pilares del índice. El país europeo se caracteriza por instituciones educativas de clase mundial, una alta inversión en investigación y desarrollo, pero sobre todo una amplia colaboración entre el sector académico y privado para la innovación. En el top 5 le siguen Singapur, Estados Unidos, Finlandia y Alemania. La innovación, el desarrollo de capital humano y el fortalecimiento institucional tienen un papel decisivo entre las economías más competitivas del mundo.
Nuestro país cayó seis posiciones con respecto a la medición 2013-2014, al pasar del lugar 55 al 61 (ver resultados completos). Algunos de los indicadores que explican esta caída se encuentran en las áreas que presentan mayor rezago: la eficiencia del mercado laboral (lugar 121), la calidad de las instituciones (102), la educación básica y superior (71 y 87), y la eficiencia del mercado de bienes (86).
¿Por qué caímos y cómo podemos mejorar?
PROPUESTA: Tenemos que transitar a un sistema mucho más inclusivo, como un seguro de desempleo universal bien fondeado. La liquidación no sólo es un derecho laboral sino que también tiene una razón social de permitir una transición a los trabajadores entre empleos.
La dimensión institucional en la que peor figura México es en lo relativo al crimen organizado (140 de 144 países, sólo por encima de Venezuela, Honduras, El Salvador y Guatemala), así como en los costos empresariales del crimen y la violencia (posición 135).
PROPUESTA: Reducir los niveles de violencia y criminalidad requiere de un esfuerzo de largo plazo. Sin embargo, es posible adoptar algunas medidas de manera inmediata:
La corrupción es otro de los factores que minan la competitividad del país. México ocupa la posición 119 de 144 en desviación de fondos públicos y la 114 en confianza de la clase política. Naturalmente, la corrupción no es un problema exclusivo de México, pero la impunidad sí. Mientras no existan consecuencias institucionales, no será posible superar este obstáculo que impone enormes costos y que dificulta el desarrollo económico del país.
PROPUESTA: La creación de la Comisión Nacional Anticorrupción (CNAC), como un ente autónomo y blindado contra presiones políticas y de recursos. Es una buena señal que a finales de 2013 el Senado haya aprobado esta iniciativa de campaña del Presidente Peña Nieto pero aún falta su ratificación e implementación.
[contextly_sidebar id=”nrPOIR9eUEvxh0WX8rI3nRAMYKp84DtA”]La baja calidad de la educación básica (posición 118) y la deficiencia en la calidad de la enseñanza en ciencias y matemáticas (128) refleja otra serie de problemas de fondo: el avance de los maestros en el sistema educativo no es meritocrático; existen fallas graves en infraestructura escolar (49% de las escuelas no cuenta con drenaje, 31% con agua potable, 13% con sanitarios y 11% no tiene energía eléctrica); no contamos con un instrumento de medición del desempeño de los alumnos en nuestro país (el año pasado se canceló la prueba ENLACE); y el sector educativo se caracteriza por su opacidad y no existen sanciones a la falta de transparencia en el gasto educativo (sólo se rinden cuentas reales sobre 12% de los fondos destinados al FAEB, fondo de aportaciones para la educación básica y normal, que maneja alrededor de 300 mil millones de pesos).
PROPUESTA: Los objetivos de la reforma educativa son los correctos: fortalecer la rendición de cuentas y la transparencia del sistema educativo, sujetar todas las plazas magisteriales a concurso de oposición, crear un Sistema de Información y Gestión Educativa (SIGE), y vincular la paga y la permanencia de los maestros a su desempeño y conocimientos. Por lo anterior, es importante garantizar su implementación efectiva a nivel local.Adicionalmente, es crucial retomar la evaluación de desempeño de los alumnos a través de una prueba de carácter anual y censal.
El índice del WEF también reporta que la calidad del sistema de educación superior (lugar 123) no satisface las necesidades de una economía competitiva. Actualmente, dos de cada diez profesionistas mexicanos son administradores de empresas o contadores, y la matrícula en estas áreas de estudio sigue estando entre las más altas a nivel nacional. Seguimos formando profesionales en áreas que no son ni las más rentables para el individuo, ni las más productivas para el país.
PROPUESTA: Es necesario generar vínculos más estrechos entre la academia y el sector empresarial. Por ejemplo,el caso de la Universidad Autónoma de Querétaro (UAQ) y la industria aeronáutica local en donde existe una fuerte vinculación tanto en los planes de estudio como en la incorporación de los recién egresados en este sector.
PROPUESTA: Es fundamental contar con reguladores efectivamente autónomos e independientes que garanticen una competencia real a lo largo y ancho de toda la economía, así como una implementación efectiva de las reformas.
En resumen, México ha dado un primer paso en la dirección correcta con la promulgación de reformas estructurales necesarias para el desarrollo del país. Sin embargo, el verdadero beneficio e incremento de la competitividad sólo será visible si se tiene una implementación exitosa tanto en leyes secundarias como a nivel local.
Finalmente, uno de los mensajes principales del WEF es el de reconocer la importancia de las ciudades como pieza clave de la competitividad de los países mediante:
A propósito de este último punto, te invitamos al próximo lanzamiento de nuestro Índice de Competitividad Urbana 2014: ¿Quién manda aquí? La gobernanza de las ciudades y el territorio en México. Consulta la información aquí.
*Catalina Delgado y María Zimbrón son parte del staff profesional del IMCO.
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