blogeditor · 24 de octubre de 2017
El Instituto Mexicano de la Competitividad (IMCO) ha hecho una propuesta fiscal que describe como “la más revolucionaria y trascendente que han hecho desde su creación en 2004” para exentar del pago del Impuesto Sobre la Renta (ISR) a más de una decena de millones de mexicanos. El IMCO argumenta que lo hace para ayudar a poblaciones vulnerables con ingresos medianos, fomentar el consumo y así potenciar el crecimiento económico. Sin embargo, su propuesta no explica los mecanismos a través de los cuales se lograrán dichos efectos. El impuesto a los ingresos y su relación con el crecimiento económico es uno de los temas más complejos de toda política fiscal. Aunque la intención es encomiable, sobre todo al poner el reflector en una población con ciertas vulnerabilidades, la propuesta es un caso claro de populismo fiscal. La propuesta, presentada justo en tiempos electorales, va en contra del impuesto más justo y redistributivo de todos, e invita a debilitar un sistema fiscal que se ha ido desarrollando con mucho esfuerzo a lo largo de los años. Un populismo fiscal que se basa en cálculos incompletos y en supuestos que han sido probados erróneos.
La propuesta del IMCO para eliminar todo pago de ISR y cuota fija a los trabajadores que ganan menos de 10 mil 298 pesos mensuales hace eco a otra propuesta fiscal adelantada por la COPARMEX a principios de agosto de este año. La COPARMEX, además de proponer eliminar el ISR a aquellos que ganan entre 7 y 10 mil pesos al mes, también busca reducir la tasa más alta para personas morales de 30% a 24%, e incrementar el IVA de alimentos y medicinas mediante la eliminación de la exención que gozan esos productos. Casi simultáneamente, Margarita Zavala hizo su propia propuesta, una sospechosamente similar, como parte de su apuesta presidencial. Zavala propuso bajar de 10% a cero el ISR a todos aquellos asalariados que ganan menos de 15 mil pesos al mes para fomentar el crecimiento económico. Eso dejaría alrededor del 80 % de los asalariados mexicanos sin pagar ISR, por lo cual solo contribuirían al gobierno a través del IVA y otros impuestos especiales. La expectativa de que disminuir los impuestos ayude al crecimiento económico de largo plazo es una suposición dudosa, pero que Zavala también toma como un hecho.
La propuesta de COPARMEX fue rechazada incluso por las autoridades de Hacienda. Sin embargo, el IMCO retomó la desaparición del pago del ISR a 15.5 millones de trabajadores, el 74 % de los registrados en el IMSS y en el ISSSTE (sin manifestarse sobre una eventual reducción de la tasa para personas morales o incrementos en el IVA) y hoy es impulsada en el Senado por Francisco Búrquez (PAN).
Esta propuesta tendría efectos negativos para las finanzas públicas del país y para la economía de los hogares por las siguientes razones:
La propuesta del IMCO es parecida al peligroso populismo fiscal de Donald Trump. También tiene un aire populista como el que llevó a varios estados en México a disminuir el impuesto a la tenencia automotriz. Medidas eficaces en términos electorales, pero con efectos contraproducentes en el largo plazo. La tasa de ISR que paga el segmento contemplado en la propuesta del IMCO está lejos de ser abusiva (9 % – 10 %) y corresponde bien a la norma justa de que todos debemos pagar impuestos dentro de la medida de nuestras posibilidades (no como el IVA que se cobra por igual a todos sin importar nivel de ingreso). No olvidemos que debajo de este segmento de ingreso a los que se les quiere condonar el ISR, hay más de 60 millones de mexicanos que ya hoy están exentos de ese impuesto porque viven por debajo de la línea de la pobreza y/o sin empleos formales. Las contribuciones progresivas y escalonadas de los segmentos con mayores ingresos son necesarias para atender estos desbalances.
Reducir los impuestos a la clase media y a la clase media-baja no es la solución ante la precarización de los ingresos sufrida en los últimos años. En cambio incrementar los salarios y las prestaciones sociales SÍ lo es. Esta propuesta de alza salarial ya ha sido analizada por el propio el IMCO pero se niega a defenderla en público. La COPARMEX ha considerado alzas, pero realmente muy marginales. ¿Por qué? ¿Se compran los débiles argumentos inflacionarios asociados a una buena alza salarial? ¿Están atendiendo más las preocupaciones del costo de nómina de los patrones que los argumentos de los empleados que dicen querer ayudar?
La propuesta del IMCO pretende hacer responsable al fisco de compensar a la clase media-baja por el ingreso que ha perdido a lo largo de años, cuando deberían ser los empleadores los que tendrían que pagar este precio. Aquellos que emplean a la clase media y media baja han sido quienes se han beneficiado desproporcionadamente del crecimiento económico a costa de mantener a los trabajadores empobrecidos, con uno de los salarios mínimos más bajos del continente. La distribución funcional del ingreso en México es atípica, incluso comparada con otros países de América Latina. El pago al trabajo representa alrededor del 27 % del ingreso nacional mientras que el pago al capital representa el 73 %, cuando en el mundo las proporciones son inversas. México es el mundo al revés. Más aún, la mayor parte de la recaudación del Estado vía impuestos al ingreso proviene de ingresos laborales, mientras que los ingresos al capital no son gravados en la misma proporción.
Por todas estas razones creemos que reducir la tasa del ISR es mala idea. Llamamos a evitar desfondar la forma en que nuestros impuestos ayudan a los más de 60 millones que están aún más abajo de los niveles de ingreso en cuestión, afectar negativamente nuestra capacidad de disminuir la deuda pública, o de invertir en infraestructura útil de largo plazo de la que todos nos podemos beneficiar, incluyendo los empresarios.
Existe un camino más directo para favorecer a los hogares de ingresos medios y bajos: fortalecer mecanismos de alza de los castigados salarios mexicanos. Ya sea elevando el salario mínimo, permitiendo nuevos medios de negociación colectiva obrero-patronal y reformando aspectos del corporativismo sindical que han permitido el estancamiento salarial por décadas.
Como lo hemos dicho antes, lo volvemos a decir: ¡Arriba el salario! En esta época electoral, invitamos al IMCO y a la COPARMEX a debatir, y a que que se una al clamor por el alza salarial y no solo por la disminución fiscal.
Por un Estado sólido, justo y que sea de todos y no de unos cuantos contribuyentes,