Populeishon furisodeshon

Jorge Hill · 2 de julio de 2016

Populeishon furisodeshon

 

Furisode are the most formal style of kimono […] commonly rented or bought by parents for their daughters to wear when celebrating Coming of Age Day.Wikipedia.

 

Nunca fui tan popular como el canadiense Trudó, pero me defendía un poco en la secundaria. En la prepa llegaron algunos marranazos y en la universidad los primeros golpes bajos de la vida. Empieza uno apenas, por esas épocas, a entender los rincones oscuros de la existencia y del laberinto sin salida que a veces parece -o llanamente es- este país y el tercer mundo en general. El humor inocentón se va volviendo negro y las sonrisas, algunas vez brillantes, se dejan ver menos y se vuelven torcidas. “Chingar o ser chingado, pendejear o ser el pendejo” se empieza a volver un dilema auténtico para aquellos pocos que no lo habían asumido como único modo de vida posible.

A la reducida élite de grandes privilegiados como el señor Peña Nieto, populares desde tacitas mini-toys, les toca chingar en el pasillo de los que llegan alto. De que chingó, chingó. Mire, hasta presidente se hizo. Ya en lo de pendejear o ser el pendejo no le ha ido tan bien. Pero cuando has tenido a un Calderón y a un Fox recientemente en el mismo escenario, haciendo aún algunos cameos dignos de La Carabina De Ambrosio, bien sabes que la exigencia del público es baja-bajita y que la maña de los productores del teatro es tan colmilluda, que hasta un Oscar te podrías llevar. El dramedy es el género de moda y la pena ajena la moneda con la que se paga el boleto de entrada.

trudo

Y de repente te invitan al teatro de los grandes, ni modo de decir que no. Sabe uno bien que sólo va a ir a hacer el ridículo, porque hasta plantar un arbolito puede ser un ominoso misterio para algunos, pero ya qué. Total, ni que algo fuera a pasar en el país donde nunca pasa nada. Aparte, si parece que nos humillan o que corrigen con hartazgo nuestras palabrerías sesgadas por años de maña y manipulación, uno tiene en casa a los autonombrados artistas y a los intelectuales conservadores que le pueden explicar a toda la bola de mensos cómo es que ellos, el Trudó y hasta el admiradísimo Obama, andan completamente “lost in transleichon”. Infrastrucchureishon, populareishon, populisteishon, populeishon of the neishon ¡furisodeshon!

Y mientras, entre tanto “Lo que el presidente quiso decir…” y tanto “No, mire, es que el que no entendió fue el otro, al igual que usted”, uno se sigue preguntando cuándo tendrá un presi que no dé pena presentárselo a la familia. Y no hablo del Trudó, porque ese casi convence por guapetón, joven, tan progre y tan intelectualón que hasta sabe cómo explicar de manera encantadora y culta cómo funciona una computadora cuántica en la teoría. Pero luego le da por ser un absoluto cretino. Cuidado, de esto y otros lugares grises en el pasado del buen Justin no hable usted mucho, le pueden retirar la Progrecard por tremendas blasfemias a La Verdad De La Bonditud.

Ahora, gente muy querida, más popular y menos populista que yo me sigue llamando la atención por lo larguísimo de mis textos, con justa e indiscutible razón. En eso ando trabajando desde hace unas semanas. Téngame paciencia, que yo sólo quiero, como todos, ser un poco menos populista y un poco más popular cada día, o al revés, ya no se sabe qué era qué. Da igual, la cosa es que en una de esas hasta recupero mi mojo preparatoriano y me voy pallá, con los grandes, a hacer el ridículo… o lo que sea la voluntad del santoniño y la birjensitaplis.

¡Furisodeshon!

@JorgeHill