Redacción Animal Político · 25 de septiembre de 2024
Las investigaciones biomédicas han tenido un papel fundamental en el avance del conocimiento científico y en el desarrollo de nuevas terapias para tratar enfermedades neurodegenerativas como la enfermedad de Alzheimer, un proceso neurodegenerativo del sistema nervioso que deteriora funciones cognitivas y motoras.
Estas enfermedades representan un desafío crítico para la medicina moderna, tanto por su complejidad como por el aumento en la población, por lo que, en los últimos años, los investigadores mexicanos han trabajado para superar las limitaciones institucionales y regulatorias que frenan los avances, a la vez que buscan desarrollar proyectos que involucren el uso ético y eficiente de modelos animales, ya que éstos son importantes para entender mejor los procesos biológicos subyacentes y para probar posibles tratamientos que pudieran mejorar la calidad de vida de los pacientes.
Es un hecho que los modelos animales, en el terreno de investigaciones biomédicas en enfermedades neurodegenerativas, permiten estudiar procesos biológicos complejos en un entorno controlado y reproducible. Los ratones genéticamente modificados (OGM), por ejemplo, han permitido estudiar la progresión de la enfermedad de Alzheimer y probar posibles terapias antes de realizar ensayos clínicos en humanos. Actualmente, sin estos modelos, el progreso en la comprensión y tratamiento de esta enfermedad y de otras sería significativamente más lento.
Aun así, el uso de animales en la investigación biomédica está sujeto a estrictas normativas que buscan garantizar el bienestar de los animales utilizados en los laboratorios. En México, la NOM-062-ZOO-1999 establece los lineamientos técnicos para el cuidado y uso de los animales de laboratorio. Esta norma está diseñada para asegurar que las investigaciones científicas se realicen de manera ética, minimizando el sufrimiento animal y utilizando modelos alternativos cuando sea posible. Además, establece la creación de los Comités Institucionales para el Cuidado y Uso de Animales de Laboratorio (CICUALes), los cuales son responsables de supervisar el cumplimiento de estas normativas en cada institución de investigación, así como evaluar y aprobar los proyectos de investigación que involucran el uso de animales, asegurando que se adhieran a los principios de bienestar animal y al marco regulatorio vigente.
La NOM-062-ZOO-1999 tiene dos objetivos: uno es garantizar que los animales sean utilizados sólo cuando no haya alternativas viables, y el segundo es asegurar que cuando se usen se minimice su sufrimiento.
Sin embargo, en la práctica, la implementación de estas normativas no siempre es efectiva y existen desafíos significativos en cuanto a la supervisión y el cumplimiento de las normas, lo que plantea la necesidad de crear una relación más estrecha entre los actores que elaboran y ejecutan las políticas públicas y las necesidades de las investigaciones biomédicas.
Por ejemplo, en muchos casos, los procedimientos para obtener aprobaciones de los CICUALes suelen ser prolongados y carecen de la flexibilidad necesaria para adaptarse a las necesidades urgentes y cambiantes de las investigaciones biomédicas. Además, las normativas en torno al bienestar animal, aunque necesarias, pueden no estar siempre alineadas con los avances tecnológicos que podrían mitigar el sufrimiento de los animales, o bien, mejorar la eficiencia de los experimentos.
La norma no ha sido actualizada desde 1999, lo cual significa que no necesariamente refleja los avances más recientes relacionados con el bienestar animal y la tecnología de investigación. Por otro lado, la falta de recursos adecuados para que los CICUALes operen de manera efectiva y las deficiencias en la infraestructura dificultan la revisión y el monitoreo de los protocolos de investigación, lo que puede dar lugar a prácticas poco éticas o a investigaciones mal diseñadas, afectando no sólo la integridad del trabajo científico, sino también el bienestar animal.
Aunado a esto, la capacitación del personal de los CICUALes y de los comités de bioética, tanto en México como en otros países, ha sido escasa en cuanto a la capacitación de deliberación y a la formación profesional en el terreno de la bioética contemporánea; aunque ha aumentado en los últimos años, es deseable que la profesionalización en bioética aumente. Esto pone en relieve la urgente necesidad de reformar y modernizar las políticas públicas relacionadas con la investigación biomédica en México, adaptándolas a las necesidades actuales de la ciencia y del bienestar animal.
De este modo, la investigación biomédica de enfermedades neurodegenerativas en México se encuentra atrapada en una encrucijada: mientras que las normativas como la NOM-062 están diseñadas para garantizar el uso ético de los animales, la falta de recursos y de capacitación en su implementación genera deficiencias y retrasos en las investigaciones.
Por ello, es necesario mejorar la colaboración entre los creadores de políticas públicas y la comunidad científica. Estas reformas deben incluir una mayor flexibilidad en los procedimientos de aprobación, una reducción de la burocracia, y un mejor financiamiento y capacitación para los comités de ética. Además, es fundamental que las políticas públicas se diseñen con un enfoque, tanto en el avance biomédico, como en la ética del bienestar animal, con el fin de crear un marco normativo que apoye la innovación científica, a la vez que garantice la aplicación de los principios bioéticos.
* María Clara Vadela Claus estudió biología en la Facultad de Ciencias de la UNAM y es tesista del Taller de Estudios filosóficos, históricos y sociales sobre biología evolutiva, donde investiga temas relacionados con el uso de animales de laboratorio y la pertinencia de la normativa en México desde un enfoque bioético. Ricardo Noguera Solano es profesor de tiempo completo de la misma facultad y miembro del Programa Universitario de Bioética, donde coordina el “Seminario Raíces evolutivas de la moralidad”; actualmente también es secretario técnico del Seminario Universitario de Evolución de la máxima casa de estudios.
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