Pocos límites = muchos pactos

blogeditor · 27 de noviembre de 2013

Pocos límites = muchos pactos

¿El punto medio aristotélico? El punto exacto entre un exceso y un defecto. Era su ideal ético.
Por ejemplo entre la intrepidez (exceso) y la cobardía (defecto) se encontraba la valentía, el “justo medio”. Istar_s (Visto en yahoo respuestas)

Nuestra Mente Social está desequilibrada y claramente enfermita de sus límites. Por un lado, se sale del rango superior cuando se le inflama la falta de respeto, el gandallismo, la impunidad y el egoísmo anómico; y por el otro, está por los suelos cuando se le deprime la disciplina, la autoestima, el deseo de superación y la vocación de futuro. Todo muy lejos del justo medio aristotélico. Nos sobran excesos y defectos.

Como sociedad no caminamos con pasos firmes y seguros hacia una meta clara y alentadora. No hemos construido el camino sólido y abierto para “transitar” -verbazo acuñado por personal de la fauna parlamentaria-. Ahí la vamos sorteando “a salto de mata” con parches y soluciones coyunturales, pues eso son, y no otra cosa “los Pactos” con los que la clase política nos “receta” píldoras para no fallecer por nuestros múltiples padecimientos.

El carácter efímero de dichos pactos, especialmente el estelar “Pacto por México” se subraya por la vocación de todos sus firmantes de fijarle fecha de caducidad. Todas las partes ya han declarado que éste se acaba en 2014… y luego que vendrá ¿El Pacto para regresar al Pacto?

Ante una situación de emergencia los pactos son buenos porque sacan a flote al enfermo en el momento presente, lo que no queda claro es que le brinden un buen horizonte de salud futura. El Pacto por México ha dado agenda y proyecto a una clase política que deambulaba en círculos y sin brújula. Al día de hoy el Pacto ha sido productivo legislativamente y los resultados de las nuevas leyes están aún por verse tanto por su calidad y pertinencia, como por la capacidad del Estado para instrumentarlas y hacerlas operar y respetar.

Pero lamentablemente hay enfermedades serias que no se curan con aspirinas y paliativos. Lo nuestro necesita soluciones de fondo para darle a nuestra mente social equilibrio, estabilidad, energía y pulsión de reproducción -sexual pues-.

El principal reto que tenemos como país consiste en establecer los límites correctos. Necesitamos buenas leyes, actitudes y conductas que emparejen el terreno y nos pongan a todos en igualdad de circunstancias en materia económica, política y social, pero sobre todo que haya autoridad para aplicarla sin grisuras y manos temblorosas o aceitables. Al mismo tiempo, necesitamos dinamitar límites autoimpuestos que nos hunden en el marasmo y la impotencia.

El “pactismo” compulsivo es peligroso porque reproduce sistemáticamente una dinámica social incapaz de establecer cimientos fuertes y duraderos; un estado de derecho vigente y en forma con horizonte estable y de largo plazo. Los amantes compulsivos de los Pactos deben entender que aunque están bien para emergencias, no así para ciclos temporales que aspiren a tener progresión y mejora cualitativa. Hay que decirles también que lo suyo es un círculo vicioso y que si no trascienden los arreglos coyunturales, su vida y la nuestra será un eterno retorno.

Pero si ya de plano renunciamos como sociedad a fijar las bases y reglas de un nuevo régimen democrático y moderno, a continuación ahí les van unas ideas sueltas para nuevos pactitos en los meses por venir:

  • Pacto para que las leyes no se pacten, se apliquen sin distingos y el Estado Mexicano y sus diversas autoridades muestren que son capaces de tener una columna vertebral que nos permita vivir con la certeza de que al final del día hay premios y castigos -cielo e infierno sí, pero aquí en la tierra y no en una supuesta vida después de la vida-.
  • Pacto para evitar la democratización del agandalle, pues no se trata de que cualquiera pueda ser ganadalla sino de que nadie lo sea. Por lo que hay que evitar pactos que eternicen la anomía de los actores dominantes en un mercado, competidores desleales, la CNTE o las autodefensas.
  • Pacto para eliminar las leyes, acuerdos y reflejos que consagren privilegios para grupos de interés que se agandallan las rentas y las oportunidades en detrimento de todos los demás actores. Con esto la palabra clave sería competitividad y competencia (Fair play primero y luego Joga bonito)
  • Pacto para eliminar los pecados originales de los 3 principales partidos: PRI, voracidad; PRD, resentimiento; PAN, exclusión; y así modificarles genéticamente el ADN para que puedan servir mejor a México.
  • Pacto para eliminar la mentalidad de “quinto partido” y “Sí se puede” con lo cual superaríamos la barrera autoimpuesta que nos impide llegar más lejos en los deportes, pero también en los negocios, la superación de desigualdades, la creación artística.

Y tú ¿qué pacto le propones a México? Va idea de hashtag para ver si jala como trending topic #Hágamosunpacto