Redacción Animal Político · 19 de abril de 2024
La primera infancia abarca hasta los 6 años de edad. Quienes convivimos con niñas y niños en esta etapa podemos notar que es un período crucial en la vida. Vemos el rápido aprendizaje de todo cuanto está a su alrededor, pero también vemos su vulnerabilidad, dependen de nosotros para estar bien. Esa relación de dependencia del entorno que los rodea pone a niñas y niños en una situación delicada porque sabemos que vivimos en un país donde no todos lograrán estar bien, ni en su primera infancia ni después.
A finales del año pasado, las noticias sobre la reducción de la pobreza en México generaron opiniones divididas. A primera vista, la disminución parece ser una victoria digna de celebración, pero una mirada más profunda revela que, pese a los avances, aún queda un largo camino por recorrer, especialmente cuando se trata de los derechos fundamentales de niñas y niños.
Según la definición del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (CONEVAL), una persona se encuentra en situación de pobreza multidimensional cuando cuenta con al menos una de las seis carencias sociales posibles: alimentación de calidad, rezago educativo, servicios de salud, seguridad social, calidad y acceso a servicios básicos de la vivienda y calidad y espacios de la vivienda, y los ingresos no son suficientes para cubrir las necesidades alimentarias y no alimentarias, como comprar ropa o algunos servicios como internet. Esta situación se agrava cuando una persona se encuentra en pobreza extrema, puesto que ocurre cuando los ingresos no son suficientes ni siquiera para alimentarse y cuentan por lo menos con tres carencias de las seis.
Algunos de los datos que considero más relevantes relacionados con la situación de pobreza y pobreza extrema en niñas y niños en primera infancia son:
Desde el Pacto por la Primera Infancia diariamente luchamos por un futuro más justo y equitativo, pero el camino es complejo y está lleno de indiferencia; pese a ello, hemos logrado avances, consúltalos aquí. Es crucial movilizar a la sociedad y a los futuros líderes políticos hacia un compromiso real y tangible por mejorar las vidas de nuestras niñas y niños.
Les invitamos a exigir a las y los candidatos a puestos de elección popular que se comprometan a mejorar la vida de las niñas y niños a través de la Firma del Pacto por la Primera Infancia, que es un documento que busca cumplir 12 Metas, una de ellas relacionada con la reducción de la pobreza y pobreza extrema. Además, también asegura un seguimiento y apoyo a las acciones gubernamentales que beneficien directamente a la primera infancia por parte del Pacto.
La inversión en el bienestar de las niñas y niños no sólo es un acto de justicia, sino también la semilla para el desarrollo futuro de nuestra sociedad. Únanse a este esfuerzo colectivo, porque cada paso que damos hacia la erradicación de la pobreza en la primera infancia es un paso hacia un México más justo y próspero.
Si quieres conocer más datos, te invito a consultar el estudio de pobreza en el micrositio.
* Ixchel Beltrán es Investigadora del Pacto por la Primera Infancia (@Pacto1aInfancia).