Pobreza: Nuevo diagnóstico

blogeditor · 6 de agosto de 2013

Pobreza: Nuevo diagnóstico

El Coneval, que es la institución encargada de medir de manera oficial los índices de pobreza en el país, dio a conocer días atrás su última medición misma que se realiza cada dos años y la última es la del 2012. La fuente de información que utiliza para hacer sus cálculos es la Encuesta de Hogares que realiza el INEGI.

De acuerdo a Coneval en 2010, con una población total de 114.5 millones, la población que se consideraba no era pobre representaba el 53.9% del total y la que se encontraba en condición de pobreza el 46.1 por ciento.

En la medición del 2012, con una población de 117.3 millones, se estima que los habitantes del país que se ubican como no pobres son el 54.5% del total y la que está en situación de pobreza el 45.5 por ciento.

Los números absolutos de 2010 arrojan que había 13 millones de mexicanos que vivían en pobreza extrema y en 2012 eran 11.5 millones que implica una ligera disminución que se hace un poco más grande porque ahora hay más habitantes.

El total de la población en pobreza moderada pasó de 39.8 millones de mexicanos en 2010 a 41.8 millones producto que implica un real crecimiento, en lo fundamental, producto del impacto de la crisis mundial del 2009 en las clases medias mexicanas.

Los estudiosos que sostienen que México es un país mayoritariamente de clases medias se basan, entre otros indicadores, en el hecho de que en los últimos años el número de los mexicanos que no está en situación de pobreza tanto en las estadísticas nacionales como internacionales supera el 50 por ciento de la población.

El Coneval plantea que en estos dos últimos años los estados donde más ha crecido la pobreza extrema son Nuevo León, Nayarit, Michoacán y Quintana Roo y donde más lo ha hecho la pobreza moderada el Estado de México, Nuevo León, Jalisco, Nayarit, Puebla y Quintana Roo.

Si para medir la pobreza se utilizan los indicadores del Banco Mundial (BM) tanto en el caso de la pobreza extrema como en  la moderada resultan casi un 50 por ciento menores que los registrados por las estadísticas nacionales. Esto en razón de que los estándares mexicanos para medir los niveles de pobreza son más exigentes que los del BM.

Los datos indican que en los últimos 25 años hay una tendencia real a la disminución de la pobreza extrema y moderada en el país, pero que ocurre de manera muy lenta.

Una prioridad de la política pública debe ser acelerar el proceso y para ello es necesario, sin descalificar lo hecho por los gobiernos anteriores, replantear la estrategia en la lucha contra la pobreza en todas sus modalidades, para hacerla todavía más efectiva.