México, aún lejos del bienestar

Redacción Animal Político · 11 de septiembre de 2023

México, aún lejos del bienestar

En los últimos años se redujo la pobreza multidimensional; sin embargo, el panorama no es tan positivo como se piensa. Todavía 12 % de la población vive en pobreza extrema por ingresos y 7 % en pobreza extrema; y del otro lado de las cifras, la situación sigue siendo desalentadora: sólo 12 de cada 100 personas tienen un ingreso digno para vivir y no presentan ninguna carencia social.

Esto implica que en el espectro superior a la pobreza extrema hay poco más de 113 millones de personas que, o están en situación de pobreza multidimensional, en pobreza por ingresos, presentan alguna carencia social o no es pobre, pero tienen un ingreso que apenas le permite sobrevivir.

En el reporte México sin pobreza y con derechos, Acción Ciudadana Frente a la Pobreza analiza a mayor profundidad las cifras de pobreza en el país para identificar los retos hacia los próximos años.

Dicho documento incluye la Escala del Bienestar 2022, un ejercicio gráfico que muestra que no se puede cantar victoria. Por el contrario, la pobreza sigue siendo un problema estructural que afecta de manera diferente a los diversos grupos poblacionales y que inhibe el ejercicio básico de derechos sociales y crea obstáculos para la movilidad social.

Los resultados en el ámbito nacional muestran que el vaso de la pobreza y las carencias sociales está más vacío que lleno. Sólo 15.8 millones de personas no presentan carencias sociales y, además, tienen un ingreso digno para vivir, (mayor a dos canastas básicas al mes); sin embargo, el resto de la población (113.1 millones) aún no logra esa meta.

Gráfica con la Escala del Bienestar elaborado por Acción Ciudadana Frente a la Pobreza.

Indígenas, niñez y juventud, aún peor

En el país, de los 113.1 millones de personas que no tienen un ingreso digno y que, además, presentan carencias sociales, 9.1 millones están en pobreza extrema; es decir, 7%; en tanto, 12% están en pobreza extrema por ingresos; 36% en pobreza y 44% en pobreza por ingresos. A estos se le suman las personas que son vulnerables por carencias sociales, que son 37.9 millones (29%) y aquellos que, aunque no son pobres, tienen un ingreso de sobrevivencia, 19.1 millones (15%). En conjunto, son el 88% de la población, las que hacen frente día a día a distintas dimensiones de la pobreza y la insuficiencia en el ingreso. Esto es inaceptable.

Gráfica con la Escala del Bienestar elaborado por Acción Ciudadana Frente a la Pobreza.

La situación empeora todavía más si consideramos a los distintos sectores de la población con mayor pobreza y menor bienestar: indígenas, niñas, niños y adolescentes, jóvenes, personas con discapacidad, y mujeres.

En el caso de los niños, niñas y adolescentes, sólo 7 de cada 100 se encuentran en la escala más alta del bienestar y el resto está en situación de pobreza, pobreza extrema, viven en hogares con ingresos de sobrevivencia o presenta alguna carencia social. La superación de la pobreza en este grupo de edad es de gran importancia debido a que quienes lo integran son el futuro de este país. En este sentido, es urgente romper el ciclo intergeneracional de la pobreza.

En una situación similar se encuentran las personas con discapacidad. Sólo 8% tienen un ingreso digno y no presentan carencias sociales y casi la mitad está en situación de pobreza por ingresos (47%), esto implica que además de que se encuentran en una situación de desventaja preexistente, no se está garantizando el cumplimiento de sus derechos sociales.

Los que más salen perdiendo en la escala del bienestar son las personas indígenas. De cada 100 sólo 3 tienen un ingreso digno y no tienen carencias sociales. Mientras que, 32 de los mismos 100 están en pobreza extrema por ingresos; lo que significa que no tienen ni lo mínimo para comer.

Gráfica con la Escala del Bienestar elaborado por Acción Ciudadana Frente a la Pobreza, respecto a las poblaciones indígenas.

Gráfica con la Escala del Bienestar en niñez y adolescentes, elaborado por Acción Ciudadana Frente a la Pobreza

Gráfica con la Escala del Bienestar en jóvenes, elaborado por Acción Ciudadana Frente a la Pobreza.

Gráfica con la Escala del Bienestar en personas con discapacidad elaborado por Acción Ciudadana Frente a la Pobreza.

La Escala del Bienestar muestra que la realidad sigue siendo más que crítica, el bienestar aún está lejos. Y por desgracia los programas gubernamentales no enfrentan las causas de la pobreza, ni promueven el ejercicio de derechos sociales.

Urgen acciones

Para enfrentar la pobreza y las carencias y construir un estado de bienestar, es urgente emprender cambios estructurales y políticas estratégicas que permitan romper con el círculo vicioso de la pobreza.

Acción Ciudadana Frente a la Pobreza, en el documento México sin Pobreza y con derechos presenta varias propuestas que planteará a los aspirantes a los diversos cargos de elección, tanto a nivel federal como en lo local.

De manera prioritaria se deben adoptar cinco estrategias:

1. Garantizar un salario mínimo suficiente para que quien trabaja no sea pobre. Esto se puede alcanzar si el salario mínimo general alcance el monto suficiente para cubrir dos canastas básicas, como ya sucede con el salario mínimo en la frontera. No hay justificación económica o social para esta diferencia. Y si se sigue aplicando un porcentaje “parejo”, se seguirá abriendo la distancia entre el salario mínimo general y el fronterizo.

También estamos impulsando al sector empresarial, a adoptar voluntariamente la iniciativa del ingreso digno que proponen Coparmex, Canacintra, AliaRSE, USEM a nivel nacional y diversas iniciativas desde lo local, como México Digno, Coincydes y la Alianza para la Prosperidad, así como la estrategia de inclusión “Nueva Ruta” del gobierno de Nuevo León.

2. Crear un sistema nacional de cuidados con infraestructura suficiente que permita la inserción laboral de las mujeres y la reducción de las desigualdades de género.

3. En el caso de jóvenes es urgente la creación de una política integral de reducción del rezago educativo y de empleabilidad que combine el desarrollo de habilidades blandas y la capacitación técnica, así como opciones de 2ª oportunidad para concluir el bachillerato con enfoque a la inserción laboral y un programa efectivo de aprendices y primer empleo, que además permitiría cubrir las vacantes disponibles que se requieren, a nivel operativo y técnico.

4. Crear fondos y apoyos para planes de negocios y vías de comercialización para el fomento de la economía social, que permita un desarrollo económico más equitativo y sostenible, especialmente en las zonas rurales e indígenas del sur sureste del país. De esta manera, se puede generar un impacto positivo en las comunidades, al tiempo que fomentan la inclusión económica y la creación de empleo.

5. De una vez por todas, establecer un padrón único de beneficiarios de los programas sociales, para que estos sean asignados con transparencia y que garantice que los apoyos lleguen a las personas en pobreza sin exclusión, sin sesgos y evitando su captura política que lucra con la necesidad de las personas.

La pobreza es un problema estructural que requiere atención desde distintos enfoques: con diálogo social, decisiones del gobierno, iniciativas del sector privado y propuestas de la sociedad civil. Este tiempo de campañas políticas puede ser la coyuntura para trazar acciones pero, sobre todo, para asumir compromisos con estas estrategias.

@FrenteaPobreza