PISA 2025: para aprender, primero hay que estar

Joel Aguirre · 11 de septiembre de 2026

PISA 2025: para aprender, primero hay que estar

Por Itzia Gollás Núñez*

Hay un dato de PISA 2025 que ayuda a leer todo lo demás: la evaluación representa hoy a alrededor de 69 % de la población mexicana de 15 años. El 31 % restante no debe interpretarse como un grupo homogéneo ni, mucho menos como jóvenes a quienes simplemente “les fue mal”: ahí se encuentran quienes no forman parte de la población elegible de PISA por distintas razones, entre ellas, estar fuera de la escuela o no cumplir con los criterios de escolarización que establece la evaluación. 

Lo relevante es que, entre 2015 y 2025, la población elegible para PISA creció más rápido que el total de jóvenes de 15 años. Para la OCDE, esto sugiere que México ha incorporado a la escuela a una proporción cada vez mayor de adolescentes, incluidos jóvenes de poblaciones históricamente más marginadas.

Lo que discutimos estos días, entonces, son los resultados de quienes sí llegaron al salón. Y aun así, duelen.

México obtuvo 388 puntos en matemáticas, 408 en lectura y 414 en ciencias; los promedios de la OCDE fueron 463, 461 y 482, respectivamente. Dicho de otro modo: siete de cada diez estudiantes de 15 años no alcanzan el nivel básico de competencia en matemáticas, y uno de cada dos tampoco lo alcanza en lectura ni en ciencias. La muestra fue de 7,843 estudiantes de 297 escuelas, representativa de cerca de 1.58 millones de jóvenes.

No es un puntaje. Es lo que un adolescente de 15 años necesita para construir su proyecto de vida: comprender, decidir, resolver problemas. Vivimos en un mundo donde la información engañosa circula sin fricción y donde decidir sin comprender tiene consecuencias reales; algunas, incluso, ponen en riesgo la propia vida.

Una generación que no se ha rendido

Vale la pena detenerse en lo que la prueba también encontró: Ocho de cada diez estudiantes mexicanos dicen sentir curiosidad por muchas cosas. El 76 % afirma que se esfuerza más cuando el trabajo se vuelve difícil. Y solo 11 de cada 100 considera que la escuela fue una pérdida de tiempo, frente a 24 de cada 100 en el promedio de la OCDE. Ocho de cada diez saben que pueden pedir ayuda a sus docentes.

No estamos frente a una generación que renunció a aprender. Hay curiosidad, hay esfuerzo y hay maestras y maestros que acompañan. Lo que no hemos construido son las condiciones para que ese esfuerzo se convierta en aprendizaje. Ese es el hallazgo verdaderamente incómodo de PISA 2025: el sistema no está fallando por falta de voluntad de quienes lo sostienen todos los días.

El eslabón que se está soltando

Hay, en cambio, un frente donde sí retrocedimos. La proporción de estudiantes que reporta que sus padres o tutores les preguntan cada semana qué hicieron en la escuela cayó de 71 % a 63 %. Las conversaciones familiares sobre problemas escolares bajaron de 56 % a 42 %.

La escuela no puede sola. Pero tampoco se le puede dejar sola. Y para aprender, primero hay que estar.

Los resultados de PISA son representativos a nivel nacional, no por entidad federativa. No pueden trasladarse a Jalisco, ni a un municipio, ni a una escuela, ni a un estudiante en particular. Pero sí nos obligan a una pregunta local: ¿qué estamos haciendo, desde cada estado y cada comunidad, para que más jóvenes puedan usar lo que saben y logren seguir aprendiendo?

En Jalisco, la primera respuesta tiene que ver con permanecer. Alrededor de tres de cada cien estudiantes abandonan la secundaria y cerca de once de cada cien lo hacen en la educación media superior, de acuerdo con cifras de la Secretaría de Educación Jalisco. En conjunto, casi 50,000 estudiantes dejan las aulas cada año en el estado: 50,000 trayectorias que se interrumpen y 50,000 niñas, niños y jóvenes que, al salir de la escuela, dejan de aparecer en las mediciones que hacemos desde la escuela.

Detrás de cada uno hay circunstancias distintas. Pero hay una pregunta que nos toca a todos como sociedad: ¿pudimos haber actuado antes?

(Mexicanos Primero Jalisco)

La campaña “Que no quede vacía”

Este 11 de septiembre Jalisco conmemora, por primera vez, el Día Estatal para la Prevención del Abandono Escolar, una fecha que nace de una propuesta de Mexicanos Primero Jalisco y que convoca al Congreso local, al Ejecutivo estatal y a la sociedad civil a poner sobre la mesa lo que cada uno está haciendo. No es una efeméride: es un compromiso con fecha.

Ese mismo día lanzamos la campaña “Que no quede vacía”. El nombre es literal. Una butaca vacía en un salón de Jalisco no es un lugar desocupado: es una trayectoria formativa que se interrumpió y una persona que se quedó sin herramientas para decidir sobre su propia vida. La campaña busca que ese asiento deje de ser invisible y que quien lo dejó sepa que puede volver: en www.quenoquedevacia.org/ reunimos información y rutas concretas para retomar los estudios.

Si queremos que más jóvenes comprendan, decidan y construyan el proyecto de vida que desean, primero tenemos que asegurar que puedan quedarse.

Dentro de tres años, la pregunta no debería ser únicamente qué puntaje obtuvo México, sino si las decisiones que tomamos después de 2025 empezaron a mover una trayectoria que lleva demasiado tiempo mostrando pocos avances. Y, sobre todo, cuántos más estudiantes estaban ahí para ser contados.

Porque los resultados educativos importan. Pero detrás de cada resultado hay una persona. Y para aprender, primero hay que estar. 

*Itzia Gollás Núñez es directora general de Mexicanos Primero Jalisco. Redes: @ItziaGollas

Fuentes:

—OCDE, Programa para la Evaluación Internacional de los Estudiantes (PISA) 2025, resultados nacionales para México, publicados el 8 de septiembre de 2026.

—Secretaría de Educación Jalisco / MIDE Jalisco, Porcentaje de abandono escolar en educación media superior y en secundaria, ciclo escolar 2024-2025.

—Congreso del Estado de Jalisco, decreto por el que se establece el Día Estatal para la Prevención del Abandono Escolar.

—Mexicanos Primero Jalisco, campaña “Que no quede vacía”.

 Más sobre este blog