Pero has de tener hijos, Mark Zuckerberg

blogeditor · 27 de enero de 2015

Pero has de tener hijos, Mark Zuckerberg

Hace unos días entré por equivocación al feis de una de las adolescentes. Juro que así fue. Prendí mi computadora para trabajar y me encontré con el perfil de la escuincla abierto, pensando que era el mío. Un par de posts, tres chats y una foto después me di cuenta que estaba leyendo y viendo cosas que no estaban dirigidas a mí. Por un momento me sentí una fisgona que invadía la intimidad de la hija, hasta que caí en la cuenta que si ya me habían puesto en ese camino, pos mejor le seguía. Así que fui por un café, me puse los lentes graduados y me instalé en mi sillón favorito.

No suelo buscar, porque se suele encontrar. Y en estos escabrosos temas de la adolescencia una más o menos tiene calados a los hijos y puede darse idea de en lo que andan, aunque en mi caso procuro darle una repasada a sus redes de vez en vez para no llamarme en un futuro a sorpresa. Para mi tranquilidad pude corroborar que todo seguía en su lugar: ahí estaba la pasmosa habilidad que tienen para amar todo (a sus amigas, sus mascotas, sus cantantes favoritos, sus directores de cine, algún maestro), para odiar todo (a sus amigas, sus mascotas, sus cantantes favoritos, sus directores de cine, todos sus maestros), para compartir los memes y los vines del momento, y para intercambiar tareas (pensé que el rincón del vago ya no existía…), entre algunas otras cosas.

“Algunas otras cosas” es lo que me pudre. ¿Por qué no puse a hibernar a mis hijas hasta los 18 años? No hay forma de que todo eso que se escriben se lo digan en la cara, frente a frente. Esa agresión y esa presión por cómo son y cómo se visten, si fuman o no fuman, si beben o no beben, si ya se dieron o no. En qué momento se crearon, redes sociales del mal. Los 13 años de edad mínima para abrir una cuenta en ellas no es suficiente, Mark Zuckerberg y amigos que le acompañan en Twitter e Instagram, más la red que se acumule esta semana.

[contextly_sidebar id=”xlHxL4sfjXB1ZHPNhOPN124JiexalIQi”]Si entre los adultos hasta al más templado le puede calar un tuit ojeis, imagínense lo que provoca en un adolescente. Ahora el pleito de la escuela no se queda en la escuela, continúa en la casa a través de las redes. ¿En qué estaban pensando cuando tuvieron sus brillantes ideas para hacerse millonarios y darnos una herramienta de trabajo a muchos? ¿En qué estaba yo pensando cuando permití que mis hijas tuvieran celular? Y esos primeros padres a los que les pareció cool que sus hijos menores tuvieran cuenta en el feis, han de saber que ya tienen un lugar especial en mi lista de recordatorios maternos. Tanto fundadores como primeros incitadores nos han dejado sin muchas opciones a los padres de adolescentes: si les prohíbes, ellos te darán la vuelta y conseguirán el acceso; si les permites, tendrás que estar pendiente de lo que postean, de sus estados de ánimo, de su rendimiento académico, de sus amistades, de sus fiestas y de un largo etcétera. La adolescencia ya era agotadora, ¿por qué tuvieron que llegar las redes, POR QUÉ?

Para acabar pronto, me encuentro en el mejor y en el peor de los tiempos. Profesionalmente, Internet y las redes son una gran cosa en mi carrera. Como madre de mis hijas, todos los días me consuelo pensando que Priscilla Chan, la esposa de Zuckerberg, está a un año de que se le empiece a prender el foquito de la maternidad al que aludía ese buen periodista que es Arturo Cano y entonces sí los gemelos Winklevoss y esta mala madre tendremos nuestra venganza, digo, seremos reivindicados. Y aunque no todas las mujeres hacen eco del llamado hormonal, confío en que la Madre Naturaleza no me dejará morir sola. Se tardará algunos añitos, pero llegará.

Para entonces mis hijas serán unas adultas a quienes el bullying en las redes sociales les harán lo que el viento a Juárez (espero) y Zuckerberg se la pasará mesándose los cabellos pensando en qué hizo mal. No te apures, Mark, no es nada personal porque tú qué ibas a saber de los caminos que tomaría tu maléfico invento, pero seh, la naturaleza pone todo en su lugar.

 

¡Cuidado! #Facebookdown repito #Facebookdown @T3_Mexico @t3dotcom ¿Qué haremos ahora? pic.twitter.com/QRxwAXIjtd

— Carlota Montoya (@carlotamontoya) enero 27, 2015

 ¿El #FacebookDown de anoche no podría ser permanente? OK, ya  

#Facebook continua caído, los niños comienzan a salir a la calle #facebookdown pic.twitter.com/YNQdZ54v30 — Saotiko (@SaoTiko) enero 27, 2015

 

Sin Facebook Sin Instagram Sin Novia Sin Perro Ya llévame a tu reino, señor mio Jesuscristo. #FaceOff #facebookdown pic.twitter.com/a0KKaRGUPd

— El loco Hawi (@esHawii) enero 27, 2015

 

@malamadremx