blogeditor · 30 de noviembre de 2022
El recientemente lanzado “Índice Global de Políticas Efectivas Anti-Tabaquismo”, publicado por la red internacional Somos Innovación, analiza las políticas públicas para erradicar el tabaquismo en 59 países, evaluándolas en 10 categorías objetivas como el marco regulatorio de los Productos de Nicotina Sin Combustión (PNSC), prohibición, exhibición, empaquetado, impuestos, entre otras.
Numerosos estudios, artículos, informes y meta-análisis coinciden en que los PNSC son entre un 95 y un 98% más seguros que el tabaco consumido de forma tradicional por combustión. Las pruebas científicas más actualizadas también demuestran que son el método más eficaz para abandonar el tabaco de combustión y evitar casi todos los daños para la salud relacionados con el tabaquismo. Por ello, el índice afirma que las políticas de salud pública deberían considerar seriamente el vapeo, las bolsas de nicotina, el snus y el tabaco calentado, como alternativas para que los fumadores (especialmente los de más de 30 años) que quieran dejar el hábito.
El ranking generado en el índice al considerar el marco regulatorio en cada país, está liderado por Suiza, el Reino Unido y Nueva Zelanda. El primero cuenta con un marco legal para todas las PNSC, mientras que las autoridades sanitarias nacionales del Reino Unido y Nueva Zelanda promueven el vapeo como terapia para dejar de fumar.
Países latinoamericanos como México, Chile, Brasil, Argentina y Uruguay se encuentran entre los diez últimos debido a una combinación de prohibiciones y a la posición de sus autoridades sanitarias nacionales, que siguen siendo hostiles a los PNSC como herramientas contra el tabaquismo.
Sin embargo, el caso negativo más marcado es el de Australia, donde todos los productos están prohibidos, situándose en la última posición del índice. La isla-continente es verdaderamente un infierno para el vapeo, poniendo en riesgo a millones de fumadores que carecen de alternativas para dejar el cigarro tradicional.
México: ¿demonizando a la innovación?
México se encuentra en la posición 45 de 49 en el ranking global principal, y en el lugar 13 de 15 en la región de las Américas. Ello debido en gran parte a la prohibición de importación de los productos de tabaco calentado y productos de vapeo. A su vez, las recomendaciones sanitarias se han manifestado contrarias a ellos.
El nivel de agresividad se ha vuelto tan alto que hace pocas semanas el presidente Andrés Manuel López Obrador dio una conferencia de prensa para denunciar el vapeo. En dicho evento, el titular de la Cofepris, Alejandro Svarch, llegó incluso a calificar al vapeo como “una invención perversa”.
Esto debería alertar no sólo a quienes se interesan por la reducción de daños al tabaquismo, sino a todos aquellos que quieren innovar en México. Las actitudes, palabras y acciones de políticos y tomadores de decisiones pueden hacer mucho, tanto para fomentar como para obstaculizar una cultura que favorezca la libertad empresarial.
En efecto, estudiosos de muchos campos han señalado cómo los gestos y pronunciamientos políticos determinan la cultura de la innovación de una nación. Así, el clima demonizante generado por las autoridades respecto de un producto innovador como el vapeo muy bien puede extenderse y afectar a otros ámbitos de la innovación.
En lugar de una prohibición, las autoridades mexicanas harían muy bien en generar para los PNSC una regulación inteligente y abierta a la innovación. Dicho marco debe también incorporar los costes y beneficios basados en la evidencia científica desde una perspectiva práctica. En definitiva, las autoridades deben comprender que las intervenciones pueden tener consecuencias no deseadas, que las altas barreras burocráticas y fiscales abortan las transformaciones positivas futuras y que las prohibiciones más extremas crean mercados negros con graves consecuencias.
* Federico N. Fernández es Director Ejecutivo de Somos Innovación (la alianza latinoamericana en favor de la creatividad y la innovación) y CEO de We Are Innovation (la organización hermana de Somos Innovación para Europa). Federico es también Presidente de la Fundación Internacional Bases (Rosario, Argentina) y del Comité Organizador del Congreso Internacional “La Escuela Austríaca de Economía en el Siglo XXI”, que se realiza en Europa y América Latina alternativamente.