blogeditor · 23 de agosto de 2013
Tony Judt, con Timothy Snyder
Taurus historia
Madrid, 2012
pp. 400
El historiador estadounidense Timothy Snyder propone al historiador inglés Tony Judt una serie de largas entrevistas sobre su biografía y pensamiento sobre la historia del siglo XX. Es diciembre de 2008 y hace sólo tres meses que los médicos han diagnosticado a Judt la enfermedad degenerativa ELA (esclerosis lateral amiotrófica). Él sabe que ésta avanzará muy rápido. En principio, como lo propone en el Epílogo, duda en hacer las entrevistas, pero después decide, ante su situación, que es una buena posibilidad. En su aceptación influye que considera a Snyder, Tim, como se refiere a él, como un conocedor del tema con el cuál puede debatir.
En enero de 2009 inician las entrevistas en el departamento que Judt tiene en Nueva York. Ahí vive con su mujer Jennifer Homans, y sus hijos Daniel y Nick. Éstas avanzan a la par que de la enfermedad. Él firma el Epílogo en julio de 2010 y muere en agosto, sólo un mes después. Snyder en la Introducción dice de la obra que:
“Este es un libro de historia, una biografía y un tratado de ética. Es una historia de las ideas políticas modernas en Europa y Estados Unidos. Los temas que trata son el poder y la justicia, tal como las entendían los intelectuales liberales, socialistas, comunistas, nacionalistas y fascistas desde finales del siglo XIX a principios del XXI. Es también la biografía intelectual del historiador y ensayista Tony Judt, nacido en Londres a mediados del siglo XX, justo después del cataclismo que supusieron la Segunda Guerra Mundial y el Holocausto y justo cuando los comunistas afianzaban su poder en Europa del Este. Por último, es una reflexión sobre las limitaciones (y la capacidad de renovación) de las ideas políticas y de los fracasos (y deberes) morales de los intelectuales en la política”.
Las preguntas que guían las entrevistas proceden de tres fuentes: a) Los libros escritos por Judt privilegiando temas relacionados con el papel de los intelectuales políticos, la labor de los historiadores, el carácter universal de la historia francesa, el poder y los límites del marxismo y lo elusivo de la cuestión judía en la obra de Judt teniendo en cuanta que él lo es; b) las relaciones de Judt con la Europa del Este que “había expandido la mirada ética e intelectual de Tony”; c) la biografía de Judt a partir del esbozo de un capítulo de él mismo sobre un historia de la vida intelectual del siglo XX.
Snayder trabajó los nueve capítulos que tiene el libro sobre las versiones estenográficas de las entrevistas que terminaron en el verano del 2009. Desde Viena, donde estaba en una estadía académica, enviaba a Judt, por correo electrónico, los borradores de los capítulos que éste revisaba y se los devolvía con las correcciones pertinentes. El libro estuvo terminado en julio de 2010.
La primera parte de los capítulos tiene un componente biográfico y la segunda es la reflexión de Judt sobre los hechos de la historia del siglo XX y del pensamiento político que han estado presentes a lo largo del mismo en Europa y Estados Unidos. Es sorprendente la erudición del Judt y la capacidad de citar de memoria una gran cantidad de libros a veces, incluso, haciendo referencia a párrafos textuales. Me llama la atención el conocimiento de la economía que muestra en el capítulo nueve, “La banalidad del bien: socialdemócrata”.
Judt, a lo largo del texto muestra un conocimiento profundo de los temas y también revela una gran profundidad en la reflexión sobre los mismos que está hecha desde su condición, como él lo propone, de outsider del “establecimiento” de las escuelas y cenáculos institucionales del campo de la historia en Europa, pero sobre todo en Estados Unidos, donde pasó sus últimos años como profesor. Me llama la atención el compromiso de Judt con ciertas ideas políticas y éticas desde una concepción abierta y plural.
En esa misma dirección me impresiona, tal como lo propone Snyder, la “búsqueda de la verdad” que anima el trabajo de Judt que implica al mismo tiempo “muchos tipos de búsqueda” y añade que “esto es el pluralismo: no un sinónimo de relativismo, sino más bien un antónimo. El pluralismo acepta la realidad moral de diferentes tipos de verdad, pero rechaza la idea de que todas ellas pueden situarse en una sola escala, medida por un púnico valor”. Es un gran libro.
Versión original: Thinking the Twentith Century, 2012. Traducción del inglés al español de Victoria Gordo del Rey. Esta es la primera edición en español.