Peña Nieto y los capos
blogeditor · 9 de enero de 2014
Por: Roberto Arnaud (@RobitoRobotes)
En agosto pasado el secretario de Gobernación, Miguel Osorio Chong, anunció que la administración actual—al igual que la anterior—contaba con una lista de 122 criminales cuya detención era prioritaria. Mencionó que hasta esa fecha 54 criminales ya habían sido detenidos y sólo seis fueron abatidos, y que la lista no se haría pública para evitar que los criminales eludieran la justicia.
[contextly_sidebar id=”0e894dbdeb1de6e3a267dd2c60a03558″]En los meses siguientes el listado de criminales prioritarios fue una de las referencias más citadas para ilustrar los avances en materia de seguridad—otro déjà vu calderonista. En su informe de septiembre pasado el presidente Enrique Peña Nieto anunció que ya iban 65 detenciones; un mes después Osorio Chong informó que la cifra ascendió a 67, y hace un par de semanas la PGR anunció que hasta octubre 69 criminales prioritarios habían sido neutralizados. Además de dar la cifra, la PGR divulgó el nombre de los criminales neutralizados, a qué organización pertenecían y las fechas de los operativos.
Semanas antes a la publicación del listado de la PGR se filtró a la prensa uno similar titulado “Desarticulación de organizaciones criminales”, supuestamente elaborado por las agencias federales de seguridad y procuración de justicia. Este listado, más que el de la PGR, es un instrumento ideal para evaluar el primer año de la política de detenciones de criminales de Peña Nieto porque incluye las detenciones llevadas a cabo hasta noviembre de 2013. A continuación presento las conclusiones del análisis:
- Avances en la política de detenciones. En un año fue neutralizado el 58 por ciento de los criminales prioritarios. A este ritmo los 122 individuos que integran la lista serían neutralizados antes de que concluya 2014. Sin embargo, la frecuencia de las neutralizaciones ha ido disminuyendo, pues en los primeros nueve meses del año el promedio de neutralizaciones mensuales fue de 7.5 y en los últimos tres el promedio mensual bajo a sólo una. Esto se explica porque conforme se avanza en las detenciones en el listado quedan los criminales más elusivos o difíciles de capturar.
- Organizaciones criminales prioritarias. La organización criminal más afectada son Los Zetas —con 28 neutralizaciones, entre ellas la de Miguel Treviño “Z40—, le sigue el Cártel del Poniente —sufrió 17 neutralizaciones en un lapso de dos meses y está prácticamente desarticulado—y en tercer lugar está el Cártel de Sinaloa —sufrió 11 neutralizaciones, ninguna de capos. El caso del Cártel del Poniente es relevante, pues muestra que es posible desarticular a una organización criminal sin incrementar la violencia si detienen de manera sucesiva y en un periodo corto de tiempo a líderes de primer, segundo y tercer nivel, lo cual evita las luchas intestinas por el control de la organización.
- Omisiones importantes. En un año Los Caballeros Templarios sólo han sufrido la detención de Gregorio Abeja, un importante jefe regional en Tierra Caliente. Llama la atención que solamente se haya logrado esta detención, pues tras el debilitamiento de Los Zetas, quizás Los Caballeros Templarios son la organización criminal que genera mayor violencia en el país.
- Número de organizaciones criminales. El listado muestra que en un año han sido detenidos criminales pertenecientes a 12 organizaciones criminales diferentes. Es erróneo concluir que en México operan 12 cárteles a partir de esta información, pues el listado sólo incluye a los que ya fueron detenidos y es posible que omita a alguna organización a la cual aún no se ha logrado detener a uno de sus líderes.
- Concentración geográfica. La política de detenciones se ha concentrado en desarticular a organizaciones criminales que operan en tres regiones del país. La primera región es el noreste, donde las neutralizaciones han afectado a los cárteles de Los Zetas y del Golfo; la segunda es el Golfo de México, donde Los Zetas han sufrido varias detenciones de mandos operativos de Veracruz, y la tercera es La Laguna, donde fue desarticulado el Cártel del Poniente y también han sido detenidos lugartenientes de Los Zetas y del Cártel de Sinaloa.
- Impacto en la violencia. Los homicidios dolosos —entre ellos los relacionados con el crimen organizado—han mantenido una tendencia a la baja en el último año, por lo que se puede concluir que la política de detenciones no ha impactado en este indicador. No obstante, el incremento en los secuestros y las extorsiones podría estar relacionado con la política de detenciones. Un efecto de las detenciones de líderes criminales es la fragmentación de los grandes cárteles en organizaciones menores, las cuales al tener menor participación en el narcotráfico trasnacional recurren a otras actividades criminales, como son el secuestro y la extorsión. En particular la fragmentación de Los Zetas puede estar relacionada con el incremento en estos delitos.
Como conclusión, se puede afirmar que la administración de Peña Nieto ha dado continuidad a la política de detenciones prioritarias implementada por Felipe Calderón, con algunos cambios superficiales. Un error de la administración calderonista fue utilizar el listado de criminales detenidos como la métrica principal de éxito de su política de seguridad, desvinculada de la creciente inseguridad. Ante los magros resultados en seguridad la administración actual corre el riesgo de incurrir en este mismo error en 2014. Ojalá que los encargados de implementar la política de detenciones tengan claro que el objetivo principal es la disminución de la violencia, no la desarticulación de las bandas criminales.
* Roberto Arnaud es consultor en seguridad nacional, análisis estratégico y crimen organizado.