Peña Nieto: ¿Qué es peor? ¿La ignorancia, el descuido o la mentira?

Centro de Análisis de Políticas Públicas · 29 de septiembre de 2011

Peña Nieto: ¿Qué es peor? ¿La ignorancia, el descuido o la mentira?

Por: Leticia Ramírez de Alba, Coordinadora del Programa de Seguridad Pública de México Evalúa.

 

Hablando de funcionarios públicos de alto nivel como lo son los titulares del Poder Ejecutivo federal o local, ¿Qué será peor? ¿Que hagan declaraciones sin tener conocimiento de causa, que sean descuidados al momento de emitirlas o que digan mentiras para favorecerse? ¿Cuál de estos escenarios habrá sido el que llevó al ex Gobernador del Estado de México, Enrique Peña Nieto, a elogiarse a sí mismo con un supuesto logro en materia de seguridad pública? Me refiero a una frase que pronunció el pasado 5 de septiembre, en el magno evento en el que presentó su último informe de gobierno. En el Teatro Morelos de la Ciudad de Toluca, decorado majestuosamente, con una actitud triunfante y en un ambiente de euforia que le prometía el éxito en la contienda de 2012, Peña señaló:

“Uno de los logros más ilustrativos que hemos tenido es la reducción de la tasa de homicidios dolosos por cada cien mil habitantes, al pasar de 16.5 en 2005 a 7.6 en 2010. El resultado no es menor. Considerando que en los últimos cinco años, la respectiva tasa a nivel nacional subió de 10.6 a 21.9 homicidios por cada cien mil habitantes.” (ver minuto 1:05)

Existe la posibilidad de que Peña no supiera que, en 2007, la Procuraduría General de Justicia del Estado de México cambió la forma de clasificar los homicidios dolosos, bajo el argumento de que anteriormente registraban como tales a las muertes accidentales y a los suicidios. Esta posibilidad me parece remota dado que este hecho fue ventilado tres meses antes del informe, desde el 26 de mayo de este año, por The Economist en un  artículo intitulado Campaigning against crime.

¿Es posible que el entonces Gobernador no se enterara de algo que hizo su gobierno y que ya era del conocimiento público? No lo creo. De hecho, en una entrevista difundida recientemente, Ciro Gómez Leyva le preguntó que si sabía de este cambio de metodología y su respuesta fue “supimos, pero al momento de observarlas es una variable que simplemente no tuvimos presente. Involuntariamente cometimos este error.” (ver minuto 2:20)

¿Es una variable que “simplemente no tuvimos presente”? ¿”Involuntariamente cometimos un error”? Si estas frases fueran ciertas, entonces Peña descuidó el tema más relevante de la agenda nacional y el delito más grave: la seguridad pública y el homicidio, respectivamente. Es muy difícil creer que quien quiere ser candidato a la Presidencia de la República para la contienda de 2012 haya pasado por alto un tema tan sensible para los mexicanos. Más aún cuando el supuesto error le favorece. Si en realidad hubo un error y Enrique Peña llega a la Presidencia, entonces los habitantes de la República Mexicana podremos esperar que en el futuro tome decisiones en las que  simplemente no tenga presentes elementos clave y que involuntariamente cometa errores.

Otra posibilidad es que sí se haya enterado, que lo tuviera en mente al momento de dar el informe y que, de todos modos, decidiera mostrar como logro una caída artificial del homicidio doloso. Tal vez pensó que no nos daríamos cuenta o que solo un grupo reducido de personas estaríamos al tanto, pero que la gran mayoría se iría con la idea de que él tuvo un gran éxito en donde los demás gobiernos han fallado.

Aunque ninguno de estos escenarios es favorable, todo parece indicar que la balanza se inclina hacia el último. Tal vez Peña quiso vendernos la idea de que él sí podía combatir el delito. Aún después de que The Economist develara la mentira expuesta en el Sexto Informe de Gobierno, el ex Gobernador se atrevió a decir que en el Estado de México disminuyeron los delitos dolosos por cada cien mil habitantes. En la entrevista que dio a Ciro Gómez Leyva, Peña señaló textualmente:

“Lo que sí es cierto es que, no obstante el cambio de metodología y el aparente […] decrecimiento marginal que hubo en la comisión de delitos y de homicidios dolosos en el Estado de México, lo cierto, es que contrasta, somos de los tres – cuatro estados donde se ve en esta medición y en otras más, por ponerte la de INEGI, que es una que no ha cambiado su metodología y en ambas se aprecia que el Estado de México tuvo una disminución real en la comisión de delitos […] dolosos cometidos entre cada cien mil habitantes”. (ver minuto 1:24)

Ninguna de estas declaraciones se apega a la realidad, por lo menos no desde 2007. Las cifras del INEGI dan cuenta de que los homicidios por cada cien mil habitantes se han incrementado en el Estado de México, al pasar de 9 en 2007 a 14 en 2010. En términos absolutos, en 2007 se registraron 1,238 homicidios y, en 2010, un total de 2,096. Por otro lado, de acuerdo con el diario Reforma, el número de ejecutados en el Estado de México se incrementó al pasar de 111 en 2007  a 464 en 2010. También el Sistema Nacional de Seguridad Pública reporta un aumento de 1,127 homicidios dolosos en 2007 a 1,153 en 2010. No parece que Peña pueda presumir reducciones en el homicidio doloso, ni en cualquier otro tipo de delito. En su propio informe se evidencia que el número de averiguaciones previas aumentó 14.6 por ciento entre 2005 y 2010, al pasar de 234 mil 274 a 268 mil 419.

No hay certeza sobre lo que empujó a Peña a hacer estas declaraciones. Lo que sí es cierto es que ninguna de las alternativas: ignorancia, descuido o mentiras, es aceptable.