Pasando la elección unamos los esfuerzos para trabajar juntos por la paz: candidatos, en Cerocahui

Redacción Animal Político · 14 de mayo de 2024

El pasado 8 de mayo, frente a las tumbas de los padres Javier Campos y Joaquín Mora en el poblado de Cerocahui, se dieron cita el profesor Heber Arturo Langarica Almanza, candidato por la coalición “Sigamos haciendo historia”, y el Ingeniero Mario Alberto Díaz Quintana, por la coalición “Juntos por el Bien de Chihuahua”, para firmar el Compromiso por la Paz.

Quizás fue la memoria del asesinato de los padres lo que les inspiró para tener un diálogo político a la altura de las circunstancias. El candidato de Morena propuso, una vez pasada la elección, hacer un solo equipo para trabajar por la paz del municipio de Urique, y el candidato del Frente señaló la importancia de generar procesos participativos para el ejercicio del presupuesto público. Ambos coincidieron en el reconocimiento de los modos rarámuris para la resolución de conflictos y en fomentar el arraigo a la cultura local.

El escenario fue compartido por el obispo, don Juan Manuel González Sandoval; por la Hna. Julia María Morales; por el gobernador indígena, Martín Cadena Rivas; por el P. Javier Ávila Aguirre, presidente de la Comisión de Solidaridad y Defensa de los Derechos Humanos, y por los párrocos del municipio de Urique, el P. Esteban de Jesús Cornejo y el P. Enrique Batista.

Las ponencias de los participantes, una maestra, un empresario y un sacerdote, hicieron referencia a cuidar la paz alcanzada tristemente por el asesinato de los padres, una paz frágil que necesita del compromiso de todos y todas, reforzaron la importancia de la cultura del esfuerzo, el cuidado de la juventud y avanzar en la coordinación de las fuerzas de seguridad del municipio, del estado y de la federación. “Queremos paz”, dijo al final una joven del poblado de Cerocahui enseñando una bandera blanca.

Ahí se presentó el Compromiso por la Paz en el ámbito Municipal, que tiene 28 propuestas agrupadas en siete grandes temas:

  1. Impulsar programas de reconstrucción del tejido social para fortalecer el sentido de pertenencia, la recuperación de la confianza y promover la participación y organización vecinal.
  2. Crear una policía de proximidad que lleve a un trabajo colaborativo entre ciudadanía y gobierno municipal en las tareas de seguridad.
  3. Conformar un programa de Justicia Cívica para atender los conflictos familiares y vecinales, reconociendo los modos rarámuris para su resolución.
  4. Crear un programa para reintegrar a las personas que salen de las prisiones a sus familias, a la comunidad, a la escuela y al trabajo.
  5. Desarrollar una política de prevención y atención especializada de las adicciones, sobre todo en adolescentes y jóvenes.
  6. Impulsar procesos de presupuesto participativo con efectiva metodología de integración y formación social.
  7. Implementar programas para atender las secuelas de la violencia en las familias, el cuidado del medio ambiente, la violencia contra la mujer y a los migrantes.

Se señaló que llevar a cabo estas propuestas implica una coordinación entre autoridades locales, escuelas, empresas, sociedad civil, iglesias y líderes vecinales que ayuden a definir los programas prioritarios, a incluirlos en el Plan de Desarrollo y a realizar el seguimiento respectivo.

Este compromiso requiere de un gobierno al servicio de la sociedad, promotor del diálogo y la inclusión. Al mismo tiempo, se necesita una ciudadanía participativa, consciente de sus derechos y deberes, que exija respeto a su libertad y a su capacidad de aportar y contribuir de manera individual y comunitaria en la construcción de paz en el país.

Las firmas del Compromiso por la Paz en todo el territorio nacional están poniendo las bases para la colaboración entre gobierno y sectores de la sociedad para construir la paz. Con este compromiso se consolidan las redes locales y se crean puentes y espacios de diálogo para buscar los acuerdos necesarios para la paz. Se trata de un movimiento presente en todos los rincones del país, que ha elaborado propuestas con los testimonios y las metodologías de lo que sí ha funcionado en los territorios, con la certeza de que se puede avanzar en seguridad, justicia y tejido social.

El evento concluyó con la foto de ambos candidatos dándose la mano teniendo a sus lados las fotos de los padres Joaquín y Javier, y la esperanza de los asistentes de que la paz alcanzada en el municipio de Urique no sea dañada por el proceso electoral. Ahí la coordinación de la guardia nacional, la policía estatal y la fiscalía será fundamental para poner límites a los grupos delictivos. Nunca más un Urique ensangrentado.

* Jorge Atilano González Candia, SJ. es director del Diálogo Nacional por la Paz (@dialogopazmx).