blogeditor · 29 de julio de 2013
Ya no será hijo único Andresito, quien siempre acompaña a su familia. Como cuando solía ver los documentales sobre dinosaurios que su papá le compró, o acudía risueño a la estancia donde no debió morir un fatídico viernes cinco de junio. Fecha que marca un antes y un después de nuestra historia.
Patricia Duarte será mamá hoy mismo de Amir Itzae García Duarte, hermano de Andrés Alonso, quien sigue siendo inseparable compañero de su papá José Francisco.
Plínchipe (11 de enero de 2006 – 5 de junio de 2009)
A Patricia la conocí como millones de personas, aferrada a los barrotes de una puerta verde. Los videos la mostraban desesperada, buscando a su hijo afuera del inmueble a donde fueron llevados los bebés que habían salido ilesos del incendio en el que perdieron la vida 25 niñas y 24 niños. La volví a ver cuando ella viajó al Distrito Federal con su marido, para marchar sobre Paseo de la Reforma desde la sede del Seguro Social hasta la representación de Sonora en la Ciudad de México. Fue inolvidable ser testigo de su protesta silenciosa frente a la entrada del lugar, que permaneció cerrado ese día domingo. Nadie, ni siquiera los policías que lo resguardaban, se dignó a recibir los documentos que traían. El zaguán se llenó de juguetes, cartulinas y fotos de los niños de la Guardería.
El nacimiento de Amir coincidirá con el cumpleaños de su padre, el esposo de Patricia, José Francisco García Quintana, activista incansable por los Derechos de la Infancia que preside el Movimiento Ciudadano por la Justicia Cinco de Junio, en Hermosillo.
Pepe es quizá el principal impulsor de los tres Juicio Ciudadanos contra dueños y autoridades municipales y estatales, culminando con el proceso al Estado Mexicano que tuvo lugar en el Zócalo de la Ciudad de México a finales de mayo del 2011, presidido por Emilio Álvarez Icaza.
También, del proyecto que se tradujo en la aprobación –a nivel federal y en el estado de Sonora- de cambios legislativos profundos, que redundarán en beneficio de millones de niños en México. A saber, la Ley General de Prestación de Servicios para la Atención, Cuidado y Desarrollo Integral Infantil, mejor conocida como Ley Cinco de Junio.
A Paty la recuerdo leyendo el Pase de Lista por 49 bebés en las Plazas Zaragoza y Zubeldía
También, increpando a Felipe Calderón durante la reunión tardía que el entonces presidente tuvo con padres de la Guardería ABC en Hermosillo
Reclamándole su ceguera moral al arzobispo primado de Hermosillo unos minutos antes de la toma de posesión del panista Guillermo Padrés. El político que se colgó de la tragedia para prometer lo que nunca ha cumplido: justicia en este caso.
Estuvo Patricia en primera fila, cuando se discutió el proyecto de Arturo Zaldívar que señalaba responsables políticos de la tragedia y que fue desechado por una mayoría del pleno en la Suprema Corte. Fue ella, junto con otros familiares sonorenses, los que realizaron las gestiones en agosto de 2009 ante el entonces presidente de la SCJN, Guillermo Ortiz Mayagoitia. Fue él quien a regañadientes -y anticipando en todo caso su voto en contra, cuando en junio de 2010 se negó la Justicia a los papás y mamás de la Guardería ABC- accedió a que se atrajera la facultad de investigación
Tuve el privilegio de acompañarla, a ella y su marido, cuando reclamaron a la ONU en México (representantes de UNICEF y la Oficina del Alto Comisionado por los Derechos Humanos), su escandalosa insensibilidad al otorgarle un premio a Felipe Calderón por el número –no la calidad- de estancias infantiles de Sedesol en México.
Incontables entrevistas, viajes , foros, discursos, declaraciones, marchas desde que decide emprender la senda ciudadana. Fue ella la que más reprochó a la Procuradora General de Calderón, Marisela Morales, su ineficacia y tentativas de encubrimiento . Lo hizo con la misma dignidad con la que criticó la suprema indiferencia de Daniel Karam, director del IMSS, y el resto del gabinete calderonista.
Si nuestro país sigue avanzando a pesar de tanta feroz resistencia de personas e instituciones, será gracias a personas como Patricia, José Francisco y decenas de padres y madres hermosillenses.
La impunidad prospera frente a nuestras narices. Juan Molinar, del PAN y el Pacto por México; los Senadores Ernesto Gándara y Claudia Pavlovich, y el ex procurador estatal, hoy diputado en el Congreso de Sonora, Abel Murrieta, del PRI. Todos íntimamente vinculados políticamente al incendio, han sido protegidos y tienen fuero y privilegios que podrían incluso seguir proyectando sus carreras políticas. O las empresariales de los acaudalados dueños de la Guardería ABC.
Paty leyó junto a Olga Reyes el Pronunciamiento del MPJD en el Zócalo después de la Marcha Nacional por la Paz, de Cuernavaca a la Ciudad de México, el 8 de mayo de 2011.
Junto con sus compañeros ella se ha dedicado, desde el cinco de junio de 2009, a combatir la versión autóctona: una Ontología Mexicana de la Indiferencia exhibida por personajes de la vida pública y sectores de la población para los cuales el siniestro constituye otro ladrillo de la desvencijada ‘normalidad’ a la que deberíamos habituarnos.
Todavía hace dos semanas, Patricia entregó a personal del IMSS una lista de puntualizaciones y exigencias durante la reunión que padres y madres del Movimiento Cinco de Junio convocada en Hermosillo.
Este sábado tres de agosto, Patricia cumple años. Felicidades y toda mi admiración para esta extraordinaria familia.
Patricia y José Francisco; Roberto y Martha, Julio César y Estela, Ofelia y Germán, Abraham: son sólo algunos de los nombres que han hecho de su inefable pérdida algo luminoso que evitará que se repita este suceso evitable. Nuestro país tocó fondo ese día y tiene una deuda moral impagable con esos niños; aquí donde la impunidad se premia con creces, no es poca cosa el ejemplo cívico de estos grandes seres humanos.
Patricia Duarte Franco y José Francisco García Quintana. Extraordinarios papás. Ciudadanos encomiables.