Yamil Nares Feria · 4 de abril de 2012
Es curioso como la reciente reforma del artículo 24 constitucional ha levantado pasiones. Luis Gutiérrez Apodaca, presidente de la Academia de Derecho Procesal Constitucional y de la Confederación de Nacional de Abogados de México dijo a Proceso que con esta reforma se “le da a la Iglesia una libertad de expresión irrestricta, que antes solo tenía la sociedad con objeto de debatir cosas ciertas y comprobables, pero que en manos de la Iglesia servirá para expresar sus ideas dogmáticas y sin comprobación”.
Guillermo Sheridan por su parte apunta: “me parece bien que la Constitución, una vez más, se haya dejado alcanzar por la correlona realidad. ¿Para qué seguir fingiendo que los cultos religiosos no podían trasladarse a los espacios públicos?” y toca una arista que viene muy cuento con estas vacaciones de Semana Santa: “La pasión de Iztapalapa es un culto tan popular y tan público que hasta tiene partida en el presupuesto del DF”.
En medio de este choque de pasiones, Defoe realizó una encuesta y preguntó:
¿Ha oído o no hablar de La pasión de Cristo que se celebra cada año en Iztapalapa?
74% de los encuestados contestó afirmativamente y el 26% (personas entre 18 y 25 años con primaria o ningún grado escolar y un ingreso mensual promedio de hasta $3000) dijo no haber oído hablar o no saber de este evento.
Es interesante que la realización de este evento tan público y tan religioso logre elevados índices de aceptación dentro de la población entrevistada.
¿Será que la libertad de expresión de las religiones es mejor entendida y comprendida por la sociedad que por nuestros legisladores y especialistas?