blogeditor · 4 de diciembre de 2019
En el municipio de Metepec, Estado de México, ha surgido un movimiento ciudadano en defensa del parque de La Pila y se rechaza la imposición del ayuntamiento a construir un centro de operaciones de la recién formada Guardia Nacional.
Independientemente de la polémica política que surge como consecuencia de este -y digo polémica para evidenciar la falta de disposición al diálogo por parte de las autoridades de dicho ayuntamiento- es imperioso que desde el punto de vista de la academia se produzca una opinión del porqué se debe apostar por mantener un área verde y evitar su destrucción.
En primer lugar, se debe hablar de que el rápido crecimiento de la zona conurbada del Valle de Toluca, principalmente en Metepec como un municipio periférico a la capital del estado, ha generado una serie de problemas de habitabilidad.
Esto es que, junto con una serie de problemas que se sufren por una falta de planeación territorial, como el de la movilidad, se aúna la disminución de la calidad de vida vista desde el paradigma de desarrollo sostenible.
De acuerdo con el índice básico de las Ciudades prósperas realizado por ONU-Habitat, el municipio de Metepec, en cuanto a sostenibilidad ambiental:
El resultado de la medición de la calidad del aire, el manejo de residuos y la generación de energía renovable, es bajo. Las ciudades que no conservan sus activos ambientales ponen en riesgo la provisión de los servicios ecosistémicos que brinda la naturaleza, atentando contra el desarrollo económico y la calidad de vida de sus habitantes. (ONU-Habitat, Infonavit, 2018:18).
Ahora, en cuanto a calidad de vida el municipio fue calificado como aceptable a favorable de acuerdo con los indicadores vinculados con servicios sociales como la salud, la educación, la seguridad y protección y la recreación.
En este último rubro, la recreación, incluye el acceso al espacio público abierto y las áreas verdes per cápita, lo que se podría considerar que perder unos cuantos metros cuadrados no implicaría ningún problema para la realización de un cuartel sobre un área verde. Sin embargo se tienen que enfatizar dos puntos básicos en este tema.
En primer lugar la metodología realizada para determinar el total de metros cuadrados de área verde en el Municipio -elaborada a partir de análisis de teledetección que fue hecho por una clasificación básica que parte el espacio en dos categorías, mancha urbana y lo demás- es un gravísimo error, ya que una clasificación como ésta igual considerará un sembradío o un camellón con vegetación como área verde.
Y segundo, de acuerdo con indicadores internacionales de sostenibilidad en áreas urbanas,
se consideran zonas verdes todas aquellas superficies de parques y jardines y otros espacios públicos (plazas, ramblas, interiores de manzana, etc.) dotados de cobertura vegetal que estén localizados dentro de los límites del área urbana consolidada. No se contabilizan los espacios verdes ligados al tráfico (isletas de tráfico) ni los espacios verdes periurbanos. (Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente, 2010).
Este índice se calcula con la siguiente formula: superficie verde/número de habitantes y donde la tasa deseable es >10-15 m2/hab.
Así pues, para comprobar el índice de áreas verdes por habitante se retomó la definición anterior y se generaron a partir de ahí una serie de polígonos que representan cada uno de los parques y espacios públicos con cobertura vegetal dentro del municipio.
Mapa 1 Zonas verdes del municipio de Metepec, 2019
Como resultado se obtuvo que existen 8 parques que cumplen con las características de cobertura vegetal, y que en suma tienen 949 mil 817 m² y de acuerdo con el número de habitantes según el conteo de población del año 2015 (227 mil 827 hab.) el índice real es de 4.16 m²/ hab.; muy por debajo de lo deseado. Además no se encuentran distribuidas equitativamente ni son las suficientes, pues se requieren prácticamente el doble de estas áreas (ver mapa 1).
En conclusión, se puede determinar que si al actual gobierno realmente le interesa el bienestar y la calidad de vida de sus ciudadanos, la respuesta es evidente: debe imponerse el parque. Quiero agregar que este es un breve estudio urbano cuantitativo, donde no se están tomando en cuenta variables como si es un sitio estratégico geográficamente hablando, y desde el punto de vista cualitativo se debe considerar un estudio humanístico más amplio sobre el simbolismo, identidad, apropiación y sentir el parque, además de un estudio con perspectiva de género que permita identificar como espacios dedicados a militares y policías, se vuelven espacios de miedo para mujeres, ya que en ellos y en sus alrededores se ejercen diferentes tipos de violencia contra ellas.
* Lina Gabriela Belaunzarán Chávez tiene una licenciatura en Geografía por la UNAM, posgrado de Especialidad en Cartografía automatizada, Teledetección y Sistemas de información geográfica (ECATSIG) y Maestría en análisis espacial y geoinformática de la UAEMEX.
Referencias
Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente. (2010). SISTEMA MUNICIPAL DE INDICADORES DE SOSTENIBILIDAD. (G. d. España, Ed.) Obtenido de aquí.
ONU-Habitat, Infonavit. (2018). Índice de las Ciudades Prósperas, CPI, México 2018, Metepec. México. Disponible aquí.