blogeditor · 21 de mayo de 2014
Por: Jesús Alarcón
De acuerdo con lo señalado por la Ley para el Aprovechamiento de Energías Renovables y el Financiamiento de la Transición Energética, así como la Ley General de Cambio Climático publicada en 2012, México tiene una meta a 2024 que estipula que deberemos generar el 35% de la electricidad del país a través de fuentes limpias. Sin embargo, hoy en México, las fuentes de energía no fósiles representan apenas el 17% de la electricidad que consumimos. Por lo anterior, surge la duda de cómo se duplicará esta proporción en tan sólo 10 años.
Los Certificados de Energía Limpia (CELs) buscan promover una mayor generación eléctrica a partir de fuentes de energía limpia que, en la mayor parte de los casos, se refieren a energías renovables. Este tipo de certificados fueron incluidos en la Reforma Energética como parte de la estrategia para cumplir nuestras metas.
[contextly_sidebar id=”5fbd680bb0707971da88c647b58d6010″]Pero, ¿cómo funcionan? Este instrumento, probado en otras partes del mundo, crea un mercado para los CELs. En él, el Estado establece un porcentaje mínimo de generación de energía a partir de fuentes limpias cada año, el cual debe ser cubierto por generadores o distribuidores. De este modo, si los generadores o distribuidores no lo cubren deben comprar el número de Certificados que les permita cumplir con tal obligación. De no hacerlo, el productor o el distribuidor (según se especifique en el mercado) deberá pagar la multa que impondrá la autoridad, la cual representará el precio máximo de los certificados.
De esta forma, las plantas de energías renovables pueden obtener mayores recursos al vender dos bienes:
Tras analizar el funcionamiento del mercado inglés de CELs durante los últimos 12 años, observamos cómo su implementación implicó un cambio contundente en la generación de energía: entre 2002 y 2011 se triplicó la generación por fuentes renovables en el Reino Unido. Los resultados muestran que la generación eólica en tierra se incrementó en 700%, mientras que la producción eólica en mar pasó de 0 a 5,125 GWh/año (ver gráfica 1).
En dicho mercado se estableció un porcentaje de generación de 3% el primer año, con un aumento anual hasta llegar a 12.4% diez años después, el cual se espera sea de 24% en 2015.
El éxito de los mercados de CELs en general se debe a:
Por ello, utilizando como referencia el mercado inglés, en el IMCO analizamos el impacto potencial que podría tener un mercado similar de CELs en México en cuanto a los costos de generación. Por un lado, haría más rentable las tecnologías limpias y penalizaría marginalmente a las plantas de generación contaminantes, tal como se muestra en la gráfica 2.
Nota: Los costos medios por tecnología pertenecen a las plantas del sector público. No se incluyó el análisis de las eólicas debido a la variabilidad en los costos de generación en los últimos años (hubo un incremento del 95% entre 2004 y 2012).
Si consideramos las características del sistema eléctrico mexicano, donde la Comisión Reguladora de Energía tiene la información correspondiente a la capacidad instalada y la generación neta de todos los productores del país, es factible asumir que podemos adaptar las virtudes y beneficios de un mercado de CELs y corregir o evitar las fallas del sistema.
Entre los retos a trabajar para asegurar un buen funcionamiento de dichos mercados están:
La información completa sobre la propuesta de creación de un mercado de energías limpias en México, así como el análisis de la rentabilidad y costos de generación por tecnología se podrá consultar próximamente en la página de IMCO.
*Jesús Alarcón es investigador del IMCO.
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[1]Medida en Megawatss Hora (MWh).