blogeditor · 17 de abril de 2013
Hace unos días escuchamos en las noticias que los transportistas del Estado de México tienen proyectado un incremento de 3 pesos a la tarifa de transporte público, lo que resulta una exageración cuando de por sí es uno de los más costosos a nivel nacional (7 pesos el pasaje mínimo) y además proporcionan un pésimo servicio.
En las siguientes líneas les comparto el testimonio de un usuario del transporte público en el Estado de México que nos hace reflexionar sobre la urgencia de hacer algo al respecto para mejorar esta situación:
Yo soy uno de los tantos millones de habitantes que vive en el Estado de México, en uno de los municipios más poblados en donde con tristeza hemos visto que no somos una prioridad para el gobierno.
Además de los problemas cotidianos como la pobreza, la falta de oportunidades para los jóvenes, el desempleo, etc., tenemos una gran bolsa de problemas que se explican simplemente porque el gobierno no trabaja al respecto. Y para muestra un botón, aquí les expongo algunas cosas sobre el transporte público.
Nunca he comprendido por qué en el Estado de México tenemos que pagar tanto dinero para transportarnos y además soportar la mala calidad de las combis, microbuses, camiones y anexas, y qué decir de los choferes que son en la mayoría de los casos una calamidad, menores de edad –que supongo orillados por la necesidad- se suben a conducir en el transporte público y lo hacen a altos niveles de velocidad, y a veces bajo el efecto del alcohol o droga.
Y aquí la frase ¡si no le gusta, váyase en taxi! definitivamente no aplica, porque los taxis son otra historia, todos son autorizados por organizaciones políticas como una prebenda clientelar y por eso te cobran lo que quieren y no lo que es justo, rara vez te encuentras un taxi con taxímetro, y si lo tiene hay una alta probabilidad de que esté alterado y te salga más caro el caldo que las albóndigas. Además siempre está el riesgo permanente de subirte a uno de los denominados taxis piratas, que te puede llevar a dar una de las vueltas más largas de tu vida, a ser víctima de un robo o de un secuestro exprés.
Desde hace años soñamos con un transporte más eficiente y digno, y a cambio tenemos las grandes promesas del Mexibus, que en municipios como Tultitlan, Chimalhuacán, Nezahualcóyotl, Ecatepec, Tecamac, entre otros, se ha reducido a obras interminables que sólo vuelven más desagradable el panorama. No sabemos si no lo planearon bien, si se robaron los recursos, pero el caso es que nos tenemos que aguantar con las calles perforadas, las obras a medias y la esperanza de que algún día lo terminarán.
¿Qué es lo que permite que en el Estado de México se genere esta situación? Sin duda, gran parte de la responsabilidad la tiene el gobierno que no interviene y permite que diversos grupos “políticos” se apropien de lo que nos pertenece a los mexiquenses.
Me pregunto cómo es que mi estado, que es uno de los que tiene mayores recursos a nivel nacional, los mexiquenses tenemos un nivel de vida que ni les quiero contar.
El sentir de este usuario no es de unos cuantos y, como revela la encuesta realizada por la organización del Poder del Consumidor, “la percepción de la calidad del servicio es en términos generales, negativa” y los usuarios lo califican como caro, lento, incómodo e inseguro.
En este sentido, es prioritario que el Estado de México contribuya a la mejora de este servicio y no deje a los usuarios a merced de los transportistas. Entre otros aspectos es necesario que el gobierno:
A nuestro parecer, esto no es mucho pedir y ayudaría a otorgar un transporte digno a los millones de mexiquenses que día con día se trasladan de un lugar a otro.