Papando moscas (historia de una rana)

blogeditor · 23 de junio de 2011

Papando moscas (historia de una rana)

Érase una vez el campeonato mundial de ranas, cientos de estos batracios entrenados acuciosa, disciplinada y duramente por sus dueños. Las Ranas debían salir de sus cajas, recorrer un tramo plano hasta llegar a una pared, y de ahí emprender el climbingfrog, o sease escalada de rana. Cosa que ninguna había logrado con éxito. Las ranas son muuuy ojonas pa palomas y suelen a muchas de ellas notárseles lo verde, así que siempre requieren del estímulo exterior para activarse. También se sabe que muchas pueden quedarse horas en estado contemplativo, papando moscas.

Los entrenadores las alertan soltando la caja en el suelo, de ahí salen disparadas. Los aplausos, los gritos del técnico hacen que avancen, que se detengan, que agarren rumbo o que les de el “salta pa tras”. Si una rana se despega mucho, la labor de los demás ya no es solo apoyar a la suya para darle alcance, sino también desanimar a la que fuera adelante. Durante la competencia es obvio que las barras interfieren con enlodadas costumbres y empantanados cánticos, les hacen el siscale siscale rano panzón, el eeeeeeeeee puta! o aquella de ¡iuuuug! yo ni aunque se convierta en príncipe besaría a esa looser!

En sus ranas listos ¡fuera! Dijo el juez. La primera parte fue recorrida con cierta prontitud, lo planito, todas se sentían cómodas y avanzaban a brinco de mata. Rachas de tres saltitos luego pausas de uno y luego con gritos y tamborazos iban terminando el recorrido. Al llegar a la pared empezaba el peligro para las ranas y la emoción para todos, escalar. No todas lograban tener la suficiente adherencia, y la presión aumentaba. Comenzaban con brios y después azotaban ancas pa´rriba sobre el piso, cayendo de cuajo y degradadas a ranacuajo. Entre gritos y porras, aplausos y sartenazos, insultos y consignas de; ¡rana tu estas muy verde para lograrlo! La lluvia de ranas era fuerte. Con excepción de una, no era ni la mas grande, ni la mas chica, ni la mas verde, ni la mas madura. Solo lucía como una rana atrevida.

¡Esa es mi rana! ¡mereces el cielo! decían sus seguidores, ¡móndriga rana tu te vas a caer, si lo logras será de milagro, por que las meras meras te han dado chance! ¡pa qué subes si te vas a dar peor el ranazo! Mejor ya deéjalo ahí. Pero la rana subía y subía. Para entonces la cosa era muy clara, olvidar a las ranas caídas y concentrarse en que esta no lograra lo que nadie había podido. Ser la mera rana.

La rana dijo rana, brincó, subió y ganó. La prensa, los medios no se hicieron esperar. ¡Aquí aquí, para Ranespien!, ¡no no Ranavisa Deportes!, aquí para Ranazteca 13, aquí Frogsports! Rana Rana, ¿es cierto que estas para cosas grandes? ¿Rana es cierto que te buscan en Europa para el Ranarcelona, que el Ranamadrid esta interesado? ¿Brindaras con mimoscas? ¿Serás la nueva imagen  de los Muppets? La rana seguía adelante, de vez en vez se detenía sacaba la enorme lengua y se pepenaba un mosco. Los medios y la gente empezó a impacientarse, ¿dinos como le hiciste pa lograr lo que nadie creía Ranbuterol acaso?¿Ya se te subió? La Rana no peló, ni a la premiación se quedó, pasó de largo hasta su caja, donde la esperaba agua y la mas sencilla colección de moscas frescas.

Fue entonces que la prensa decidió preguntarle al DT cómo logró una rana tan bien entrenada, tan preparada para manejar la presión, los peligros, los insultos, los halagos sin desbarrancarse. No es ninguna de esas cosas, mi rana tiene instinto, como cualquier rana, la diferencia es que mi rana es sorda!

Viene la Copa América, la selección sub 22 reloaded es señalada como la “ranita fea” para darnos algún tipo de satisfacción, se habla de que el fracaso, la exhibida y la arrastrada por parte de potencias del área es inminente y la desbarrancada será un hecho.

Yo no se si se azoten ancas parriba o se arranen boca abajo, si debamos alabarlos pa que cumplan o justificarlos para q no se presionen. Solo creo que a veces, no prestar oídos nos ayuda a escuchar lo que nuestra propia voluntad anhela. Que a veces no es otra mas que saltar, subir, superarnos y otras quedarnos papando moscas.