blogeditor · 14 de noviembre de 2012
Por: María del Carmen Nava Polina (@MaricarmenNava)
Los incentivos para militar en el PAN no han sido sus logros electorales: la votación de julio de 2012 cayó al porcentaje que obtuvo para diputados federales en 1997 y aún con ello el panismo creció cuatro por ciento de 2011 a 2012. Con pérdidas en las urnas, los ciudadanos continúan registrándose en las filas azules. ¿Cuáles serán los beneficios que ofrece un partido político que pierde votos?
Ante esta realidad surge un conjunto de preguntas: ¿de quién ha sido la responsabilidad de perder diecisiete puntos porcentuales en la votación presidencial entre 2000 y 2012? ¿De los liderazgos nacionales, estatales, municipales, de la militancia o del hasta ahora Titular del Ejecutivo? ¿Será una combinación de todas? ¿Qué alcance tendrá la reconstrucción de la que ha hablado el panismo? ¿Qué tanto se reducirá su militancia?
Reconstrucción
Las reconstrucciones no son fáciles. Quizá lo sean cuando existe algún material de qué echar mano y de ahí partir. Puede arrancarse con más bríos y obtener mejores resultados si se genera acción colectiva y cooperación. Si en cambio no hay acuerdo en el objetivo y existe confrontación, ni el edificio más ambicioso y estético será realidad. En construcciones no hay diferencia entre arquitectura y política.
A pocos días del cambio de gobierno federal, el PAN no parece reaccionar para recuperar simpatía ciudadana ni en su dirigencia ni en su militancia. El Senador Javier Corral escribía al aún Presidente Felipe Calderón: “debes permitirle al partido que retome su rumbo. Que diseñe su estrategia de lucha de acuerdo a su interés propio. Porque el partido es de todos.”
La Comisión de Evaluación y Mejora del PAN presentó el 1° de noviembre el documento “Contenido y Alcance de la Reforma Estatutaria de Acción Nacional”, derivado de la consulta que realizaron a la militancia en 23 entidades federativas y por encuestas. Afirman que adicional a la reforma estatutaria deben “actuar de manera inmediata y congruente con los principios de doctrina, para recuperar el proyecto ético y político que dio origen a Acción Nacional”.
Reconocen que los resultados electorales de julio pasado no son inesperados, que hubo señales no atendidas desde que se ganó la presidencia de la república en el 2000. Una de las conclusiones de la consulta realizada es que “en casi todos los estados se nota una preocupación en torno a la militancia, la afiliación de ciudadanos, el padrón, la permanencia en el Partido y la formación de cuadros”
Cecilia Romero, Secretaria General del CEN del PAN anunció como parte de su propuesta la desaparición de la figura de adherentes dentro de la militancia. De ser así, el PAN se conformaría por 346 mil 170 militantes activos; el panismo se reduciría al 19 por ciento del padrón, lo que sería equivalente a poco más de la población de mujeres del estado de Colima.
Esta decisión la tomaría el PAN en marzo de 2013, en la Asamblea Nacional Extraordinaria que reformará los estatutos. Con esta información todo parece indicar que Acción Nacional se transformaría en el partido que fue a mediados del siglo XX, regresando a ser testimonial más que un partido de representación ciudadana y en crecimiento.
El refrendo
Los Estatutos del PAN de septiembre de 2011 establecen la obligación de refrendar la militancia activa cada dos años; en el caso de los adherentes es anualmente. Más aún, el Reglamento de Miembros señala que se darán de baja del padrón los panistas que no realicen su refrendo. Con estos fundamentos se inició el 10 de septiembre el proceso de refrendo de militancia para revisar el padrón panista.
La pregunta inmediata es si esta depuración es una señal positiva cuando uno de los principios básicos de los partidos políticos es incrementar su representación social, sumar simpatías. ¿Será el posible regreso del partido opositor testimonial con representación disminuida sin repensarse como un partido político capaz de administrarse y organizarse desde el poder?
La bomba de tiempo del PAN se construyó hace años. Sólo que tiene características peculiares: estalla en partes. Sus distintas detonaciones han sido: la reducción de votación en las elecciones presidenciales de 2006, la caída en las intermedias de 2009 y la pérdida de la presidencia en 2012. Su votación cayó 20 por ciento desde 2000 mientras que su militancia creció cuatro veces.
Y sin embargo: crece
Por lo pronto, la militancia que participó en la elección interna de candidato presidencial en el mes de febrero creció para el mes de septiembre en las 32 entidades federativas. Los cuatro estados con mayor incremento son: Baja California (15%), Baja California Sur (13%), Guanajuato y Nuevo León (ambas con 9%).
La militancia panista no se reflejó ni en la preferencia electoral ni en la cobertura de casillas en las elecciones federales: cubrieron el 70 por ciento. La entidad que menos representantes tuvo fue el Distrito Federal; es un caso ejemplar: el panismo se duplicó entre 2005 y 2011, cubrió dos de cada diez casillas en las elecciones y su votación por diputados federales cayó 50 por ciento entre 2000 y 2012.
Ante ello surge la pregunta ¿cuál es el objetivo de la militancia panista y de sus líderes? ¿Existe una militancia activa real que se acerque a la ciudadanía? Todo parece indicar que, si existe, no han sido muy eficientes en contagiar la simpatía partidista.
Alternativas
¿Cuáles serían algunas alternativas de acción del PAN? 1) Acercamiento real a los ciudadanos mediante comités municipales. 2) Respetar las reglas internas de elección de dirigencias de comités en los tres niveles de gobierno. 3) Respetar las reglas internas de selección de candidaturas. 4) Incorporar perfiles plurales en los comités ejecutivos estatales y nacional. En resumen: ciudadanizarse legítimamente, respetar sus reglas de selección y ampliar la simpatía ciudadana.
Cabe agregar que para julio de 2013 habrá catorce elecciones locales para elegir 429 diputados locales y 1,360 ayuntamientos. Para estos procesos habrá elecciones internas de candidaturas, para lo cual observaremos qué efectos tendrá el refrendo de militancia.
* María del Carmen Nava Polina es Politóloga del ITAM y Directora de @VisionLegis