blogeditor · 1 de febrero de 2019
En 1980 José Emilio Pacheco (1939-2014) publica la versión original de Las batallas del desierto en el suplemento Sábado del periódico UnomasUno y un año después, ante el éxito del texto, la Editorial Era la da a conocer como libro.
Es una obra de carácter autobiográfico y Pacheco, con el nombre de Carlos, relata recuerdos de su infancia en la Colonia Roma de la Ciudad de México.
Son la década de los cuarenta y principios de los cincuenta, en los años de la presidencia de Miguel Alemán. La historia se narra en primera persona.
Carlos es hijo de un empresario, que está a punto de la quiebra, y a su madre, originaria de Guadalajara, no le gusta vivir en la capital del país.
En la escuela a la que asiste hay niños de todas las clases sociales y también de origen árabe y judío. Carlos está enamorado platónicamente de Mariana, la mamá de Jim, uno de sus mejores amigos.
Un día se arma de valor y le confiesa a ésta su amor. Ella, con cariño, le dice que éste no es posible ante la diferencia de edades.
El amor de Carlos se descubre y se vuele un escándalo. La familia lo manda al psicólogo. Él se ve obligado a dejar al grupo de sus amigos.
En esa época la televisión no existe y la radio era muy escuchada por todos los integrantes de la familia. La capital del país, a pesar de sus dimensiones, seguía siendo una ciudad provinciana.
Pacheco describe con precisión los carros que circulan, los periódicos y las revistas que se leen, la comida que se sirve en las casas y las costumbres de las familias.
Se habla del papel de los maestros y los sacerdotes, personajes con prestigio y gran influencia en el México de entonces.
En ese momento la sociedad empieza a transformarse y la cultura local empieza a asumir nuevas realidades que vienen del extranjero. Las costumbres y los hábitos cambian.
El mundo vive la tensión entre el naciente Estado de Israel y el conflicto con las naciones árabes. En la escuela los niños juegan a la guerra entre árabes y judíos que llaman “las batallas en el desierto”, nombre de la novela.
La historia, que pasa de lo ficticio a lo real y de lo real a lo ficticio, es una crítica profunda a la sociedad de esa época y a la doble moral que siempre ha estado presente en nuestra historia.
Pacheco describe a la ciudad que se transforma y a la que ama. Ésta ya nunca volverá a ser como la de antes. Hay nostalgia, pero también la conciencia de que aquí seguirá viviendo.
La novela, como todas las de Pacheco, es una narración sencilla y directa y al mismo tiempo potente. Es una estructura compleja que permite lecturas múltiples. Es una obra maestra.
***
Las batallas en el desierto
José Emilio Pacheco
Editorial Era
México, 1985
pp. 68