blogeditor · 13 de julio de 2012
Por: Dunia Campos, Comunicóloga
El trabajo coordinado entre medios de comunicación y organizaciones de la sociedad civil (OSC) es factor clave en la defensa y promoción de los derechos humanos. En un seminario organizado por GIRE en días recientes, abogados, activistas y periodistas resaltaron la importancia de tejer redes y estrechar vínculos para poder construir una agenda de derechos humanos.
Producto de un intercambio enriquecedor, se identificaron dos problemáticas que es necesario atender: por un lado, la dificultad que enfrentan las organizaciones de la sociedad civil para que los medios confieran resonancia a los temas de derechos humanos y, por otro, la falta de especialización y herramientas por parte de los trabajadores de los medios para aproximarse a esos temas.
Los periodistas reconocieron estar desempeñando únicamente el rol de mensajeros y plantearon la conveniencia de adoptar una perspectiva más analítica; sin embargo, para transformar el enfoque de su trabajo, señalaron que requieren más y mejores herramientas que les permitan comprender el lenguaje y las dinámicas propias del ámbito en el que se inserta la discusión de los temas relacionados con los derechos humanos. Además, describieron los retos que tienen de frente, entre los que destaca la intensa labor de convencimiento en sus propios medios, sobre todo con los editores, para poderlos incluir en la agenda informativa.
Hasta ahora, ha sido más por la iniciativa de los reporteros -y no de los editores o mandos medios- que algunos casos de violaciones a los derechos han tenido resonancia: la comunicación y el vínculo que han ido estableciendo por cuenta propia con las organizaciones de la sociedad civil ha sido clave.
En este sentido, los reporteros externaron la necesidad de que las OSC les provean no sólo información relevante sino herramientas para comprenderla y, a su vez, hacerla comprensible a la sociedad. En definitiva, una de las dificultades que con frecuencia enfrentan es la traducción del lenguaje especializado a uno más asequible; la calidad de las piezas periodísticas pasa forzosamente por el tamiz de los beneficios o la utilidad que ofrezcan al lector: claridad, precisión y sencillez son indispensables y las OSC tienen que ser conscientes de ello.
Otro de los aspectos que los reporteros consideran importantes en la cobertura de los temas de derechos humanos y la visibilización del trabajo que realizan las OSC es el formato de la información: diversificar los géneros, explorar la narrativa y presentar desde ángulos variados los casos generará mayor receptividad tanto en los medios como en las audiencias. En la medida en que las OSC elaboren de manera más fina sus mensajes habrá mayores oportunidades de insertarlos en la agenda mediática y también de orientar la discusión hacia los temas que buscan posicionar.
Sobre la base de que son los reporteros de la nota roja quienes cuentan con información de casos a los que las OSC pueden dar seguimiento y en los que pueden intervenir para brindar acompañamiento, se sugiere emprender una labor de sensibilización con ese grupo de profesionales a fin de que se concienticen sobre la importancia de apegar su cobertura a criterios de respeto a los derechos humanos, tratando de que el lenguaje empleado no degrade a las víctimas ni reproduzca patrones de discriminación.
Recomendaron, asimismo, que las OSC trabajen en la construcción de políticas de comunicación social profesionalizadas, lo cual implica, además de un manejo eficiente de la información y la aportación de insumos que generen interés, un acercamiento permanente y cada vez más estrecho entre periodistas y activistas. La difusión y promoción de los derechos humanos, así como la denuncia de violaciones y la exigencia de reparación de daños tendrá mayor contundencia y fortalecimiento en la medida en que medios y OSC hagan alianzas.
La configuración de espacios mediáticos para las organizaciones de la sociedad civil es una tarea cotidiana; los abogados, activistas y periodistas que participaron en el seminario organizado por GIRE coincidieron en la necesidad de trabajar coordinadamente. Para todos quedó claro que vale la pena sumar esfuerzos y mirar en la misma dirección a fin de hacer posible una agenda de derechos humanos que se alimente desde los medios y, por supuesto, desde el trabajo de los miembros de la sociedad civil organizada. Sin duda, la inclusión de la perspectiva de derechos humanos en los medios de comunicación mejorará la cobertura informativa y afianzará la labor que realizan las OSC. Trabajemos en ello.