Las órdenes ejecutivas de Trump y sus implicaciones para la defensa de los derechos

Redacción Animal Político · 12 de febrero de 2025

Las órdenes ejecutivas de Trump y sus implicaciones para la defensa de los derechos

Dos horas después de jurar como el 47° presidente de los Estados Unidos, Donald Trump emitió sus primeras órdenes ejecutivas en una demostración de fuerza hacia sus simpatizantes y de profunda incertidumbre para el resto del mundo, que en estas primeras semanas se ha visto consumido en una dinámica errática y vertiginosa intentando comprender sus efectos inmediatos.

Para las organizaciones, casas y albergues que conforman la Red de Documentación de las Organizaciones Defensoras de Migrantes (Redodem) existen algunos efectos inmediatos que han sido poco visibles o mediáticos y que tienen implicaciones preocupantes para el ejercicio de la defensa de derechos. Estos efectos, la incertidumbre que enfrentan las organizaciones y personas defensoras representan un desafío adicional en un contexto de precariedad y escasos recursos con los que se sostienen. Los albergues y organizaciones defensoras de personas migrantes, desde sus limitaciones, han sido pilares fundamentales para hacer frente a la crisis de derechos humanos en México y su experiencia debe ser reconocida tanto social como políticamente e integrada en la formulación de políticas públicas para la atención integral de la migración para hacer frente a esta nueva coyuntura.

Hemos sido testigos de primera mano del agravamiento de discursos y prácticas xenófobas, racistas y discriminatorias, al mismo tiempo que las corporaciones tecnológicas que concentran el poder sobre los territorios digitales implementan ajustes en sus configuraciones, como la sustitución de mecanismos de verificación de información por “notas comunitarias”, bajo el argumento de promover la “libertad de expresión”. Para la Redodem, el análisis y deconstrucción de estos discursos adquieren una dimensión prioritaria ante la fuerte dependencia de la sociedad en el acceso a la información, los recursos digitales y los medios de comunicación.

Continuamente nos preguntamos: ¿cómo podemos fortalecernos como red para seguir documentando y visibilizando las violaciones sistemáticas de derechos humanos contra personas en contextos de migración forzada en un escenario tan desafiante? ¿Cómo transformamos estos escenarios en una narrativa de esperanza y resiliencia que no sólo denuncie las injusticias, sino que también aliente a construir caminos de dignidad y cambio colectivo?

No es casual que el agravamiento de estos discursos bélicos, como el uso retórico de la palabra “invasión” o el símil entre organizaciones criminales y personas migrantes, traiga consigo efectos en las comunidades locales y de tránsito, donde resulta cada vez más frecuente enfrentarse a prácticas de perfilamiento racial, discriminación lingüística y religiosa, e incluso a estrategias más organizadas, tales como el cambio de la ubicación de los albergues hacia espacios de concentración de desechos o inhabitados, intrusiones no autorizadas en redes sociales e intentos de extorsión, robo de información y criminalización del ejercicio de defensa.

Así, mientras que las narrativas de odio comienzan a surtir los primeros efectos, observamos con preocupación la ausencia de información pública sobre los alcances, impactos e implicaciones en México de estas primeras órdenes ejecutivas. Por ejemplo, por parte del Gobierno de Estados Unidos no hay cifras claras sobre el número de personas detenidas y deportadas, ni sobre los criterios y mecanismos de procesamiento, y mucho menos sobre los efectos de estas acciones. Por ello, insistimos en que, hoy más que nunca, la información pública es vital, no solo para conocer los datos demográficos de las personas deportadas desde Estados Unidos que permitan dimensionar las necesidades especiales de protección (nacionalidad, género-sexo, edad, etc.), sino, sobre todo, para asegurar garantías de protección de modo que las medidas gubernamentales no expongan a las personas al crimen organizado que trafica con vidas y seres humanos.

La ausencia de una estimación sobre el número de personas varadas en México debido a la suspensión de solicitudes de asilo en Estados Unidos hace imposible para las organizaciones defensoras dimensionar con precisión el desafío que enfrentan y coloca nuevamente en una situación de desprotección a las personas forzadas a migrar.

En un escenario marcado por la erosión democrática, las disputas políticas, la racionalidad económica, los cambios vertiginosos y el incremento en el lenguaje de odio que alimenta una narrativa de catástrofe, las organizaciones y redes de albergues, junto al testimonio de las personas migrantes, ofrecen una mirada valiosa para repensar el espacio público por uno donde la posibilidad de caminar desde la esperanza se convierte en un llamado constante hacia la dignidad y justicia. Parafraseando a Eduardo Galeano, la utopía es ese horizonte que siempre se aleja, pero que nos impulsa a seguir caminando.

* La Red de Documentación de las Organizaciones Defensoras de Migrantes – REDODEM (@RedodemMX) es una red nacional de albergues, casas para migrantes y organizaciones en 14 estados del país.