El carabinero baleado vs nuestros policías asesinados

Jorge Avila · 20 de marzo de 2026

Por Carmina Jasso López

Escribo desde Santiago de Chile el 11 de marzo de 2026, el día del cambio de mando presidencial entre Gabriel Boricy José Antonio Kast. Este día, desde muy temprano, se propagó la noticia de que un carabinero había sido baleado y la indignación se manifestó en distintos niveles.

Los hechos ocurrieron a las 6:10 horas en el camino hacia Puerto Varas, en el sur de Chile, cuando el sargento segundo de Carabineros, Javier Figueroa Manquemilla, acudió a un llamado para verificar una denuncia por consumo de bebidas alcohólicas en la vía pública. El resultado fue que lo recibieron violentamente y el sargento recibió un balazo en la cabeza mientras ejecutaba el procedimiento.

Los primeros reportes oficiales informaron que, debido al balazo, su vida estaba en riesgo. Los médicos determinaron muerte cerebral. El todavía ministro de Seguridad informó al respecto desde La Moneda.

Durante el transcurso de la mañana el tema escaló a la par del cambio de gobierno. Destacando que el todavía presidente electo Kast, poco antes de asumir la presidencia, afirmó: “El que ataca a un carabinero, ataca a Chile”.

El tiempo transcurría y Boric atestiguó los últimos honores de Carabineros al presidente en La Moneda. Y su gobierno anunció una querella por el ataque a la par que iniciaron las investigaciones.

Ya como presidente, en su primer discurso en La Moneda, Kast manifestó respecto al caso: “Queremos decirle a nuestros Carabineros, a nuestra Policía de Investigaciones, a nuestros gendarmes y a nuestras Fuerzas Armadas que tendrán todo el respaldo de la ley, los recursos del Estado y la voluntad política que durante tanto tiempo les faltó”. Enfatizó: “Nunca más un funcionario de orden y seguridad enfrentará solo la violencia”.

Desde sus primeras horas de encomienda, la nueva ministra de Seguridad y el general director de Carabineros de Chile viajaron al sur para atender directamente la situación. La ministra afirmó que se trataba de un “golpe para la institución” y conjuntamente dieron declaraciones a la población desde la comisaría de Puerto Varas.

Pero quizá lo que más me ha asombrado es la manifestación ciudadana de cientos de personas que, con velas y banderas de Chile, entonaron el himno de Carabineros y clamaban justicia por el carabinero herido. Los medios lo denominaron Velatón, que en esencia se trata de una expresión de apoyo a los familiares y compañeros carabineros de la víctima.

Todo lo narrado ocurrió en un rango de 16 horas. ¿Pero por qué me asombra? Como muchos saben, en Méxicodiariamente mueren policías de manera violenta como parte del riesgo asociado a su trabajo, pero también por homicidio; anualmente, centenas son asesinados. Y en general, solo hay silencio.

La organización Causa en Común ha contabilizado que, durante 2025, se documentaron 348 casos de policías asesinados, en promedio uno cada día, y en lo que va de 2026 se han asesinado a 80 policías. Y con estos datos hay organizaciones y personas especialistas que incluso han encontrado modus operandi, características de los asesinatos, entre otros aspectos.

Pero a pesar de estas voces incansables, no he escuchado a nuestros gobernantes comprometerse con esta violencia hacia nuestras policías, así como tampoco se emprenden acciones para revertirla. Y quizá lo más preocupante es que, como sociedad, tampoco estamos reaccionando a esta violencia.

Me pregunto: ¿Qué más tiene que ocurrir en México? ¿Qué nos va a sensibilizar como sociedad? ¿Qué tan debilitada está nuestra cohesión social y la confianza hacia las instituciones?

Regreso la mirada a Chile, observo a Carabineros. Una corporación que durante mucho tiempo fue un referente en América Latina; hoy quizá esta apreciación ha cambiado. Pero me parece que en la región tenemos que comprender cómo, en un país, un carabinero baleado tiene el apoyo y atención de la agenda pública incluso en un día tan complejo como el de cambio de gobierno presidencial. Mientras en México, solo hay silencio ante nuestros policías asesinados.

Carmina Jasso López
Investigadora del Instituto de Investigaciones Sociales
Universidad Nacional Autónoma de México
@CarminaJasso