MSF activa operaciones en Acapulco tras el paso del huracán Otis

Redacción Animal Político · 16 de noviembre de 2023

“Ese huracán venía desnudo y enfermo”, dice Juan Jassiel Zárate con una mezcla de broma y espanto. “Todavía no he podido recuperar varias de mis prendas ni el único par de zapatos que tenía, y toda la medicina que tenía para la diabetes nunca volvió a aparecer. Creo que Otis se llevó todo eso con él”. Así explica este habitante de Acapulco algunos de los impactos que sufrió por cuenta del fenómeno natural que el pasado 27 de octubre tocó tierra en este municipio de la costa pacífica de Guerrero, México, dejando una estela de destrucción de la que apenas la población se empieza a recuperar.

El hombre cuenta su testimonio a la salida de la clínica móvil que Médicos Sin Fronteras (MSF) instaló en la colonia Potrerillo, una de las zonas más afectadas por el huracán y donde todavía no se restablecen completamente los servicios de agua y electricidad. Tampoco los de salud, pues Zárate afirma que cuando fue al hospital de la localidad, le dijeron que solo estaban respondiendo a las urgencias y no contaban con las medicinas para tratar su condición. “Antes de Otis me atendían una vez al mes y me entregaban los medicamentos, pero después de esto quién sabe cuándo se va a normalizar la situación”.

Zárate es una de las 96 personas que han recibido asistencia por parte de MSF en los dos primeros días de la intervención que la organización ha desplegado para apoyar al sistema de salud de Acapulco tras la emergencia causada por el huracán Otis. “En estas primeras horas de actividad hemos encontrado muchos casos de personas con enfermedades crónicas que no tienen acceso a atención ni medicamentos, así como menores de edad con infecciones gastrointestinales, respiratorias y de la piel. También mujeres en las primeras etapas de embarazo que empiezan a presentar algunas complicaciones”, cuenta Miriam Hernández, referente médica del proyecto de MSF en la ciudad.

La salud mental también es una de las grandes preocupaciones del equipo de MSF. “Yo no he podido volver a dormir bien desde que nos tocó vivir esta pesadilla”, dice doña Maritza Romero mientras aguarda su turno en la sala de espera de la clínica móvil de MSF. “Todo el tiempo retornan a mi mente las imágenes de los tanques de agua rompiéndose en mil pedazos por la fuerza de los vientos y de los golpes que sonaban en las puertas como si estuvieran dando mazazos para romperlas”, cuenta con angustia esta mujer de 63 años cuya casa quedó gravemente dañada tras el paso del huracán.

Durante las dos primeras jornadas, el equipo ha realizado cuatro charlas grupales de salud mental y siete consultas individuales. “En estas actividades hemos podido detectar síntomas de estrés agudo relacionadas con el fuerte impacto causado por el huracán, que dejó múltiples pérdidas humanas y materiales para las personas de la ciudad”, dice Berzaida López, psicóloga del equipo de MSF en Acapulco. “Sin embargo, también hemos detectado afectaciones emocionales que vienen de antes de la emergencia y que se han visto intensificadas y agravadas por la magnitud de la emergencia que han tenido que afrontar”.

En los próximos días, el equipo de la organización continuará brindando asistencia en Potrerillo y reforzará sus actividades de promoción de la salud en las zonas aledañas para acceder a quienes necesiten sus servicios. Para lograrlo tendrán que superar varios retos. Esta colonia está en una zona escarpada de la ciudad donde el acceso y la movilidad son complicadas. Incluso, durante estas primeras horas han conocido testimonios de personas que requieren atención, pero que no pueden desplazarse hacia el punto de atención por dificultades físicas o por estar a cargo de otros familiares.

Simultáneamente, MSF mantendrá el contacto constante con las autoridades de salud y otros actores locales para responder a las necesidades médicas y humanitarias en otras zonas de la ciudad donde su presencia pueda ser requerida. “En esta primera etapa hemos encontrado una gran fortaleza comunitaria que ha puesto todos los recursos que tiene a su disposición para avanzar en la recuperación tras la catástrofe. Estas personas y organizaciones serán nuestras principales aliadas para que las actividades que desarrollemos tengan el impacto esperado de mejorar la salud de la población más afectada”, concluye Hernández.

@MSF_Mexico