OCNF, la articulación ciudadana que lucha contra los feminicidios en México

blogeditor · 7 de abril de 2022

Pasaron 633 días para que las integrantes del Observatorio Ciudadano Nacional del Feminicidio (OCNF) volviéramos a reunirnos en Asamblea Nacional a consecuencia del COVID 19, sin embargo, la pandemia no significó el cese de nuestra labor. Contrario a ello, ésta se incrementó debido a la vulnerabilidad que la propia pandemia significó para las mujeres, niñas y adolescentes a nivel global.

En marzo de 2020, la exigencia del alto a la violencia contra las mujeres alcanzaba índices nunca antes vistos. El alto a los feminicidios emergía como una demanda nacional, sobre todo luego de dos casos que conmocionaron a México. El primero fue el de Ingrid Escamilla, joven de 25 años asesinada por su pareja el 9 de febrero de 2020 en la Ciudad de México. El motivo: su molestia porque Ingrid bebiera alcohol. La brutalidad y saña con la que el agresor terminara con la vida de la joven y que las imágenes periciales se difundieran vía redes sociales y en medios de comunicación indignó a la sociedad mexicana.

Dos días después, el 11 de febrero de 2020, la niña de 7 años Fátima Cecilia Aldrighett Antón fue inicialmente desaparecida en la misma Ciudad de México y el 15 de febrero de 2020 su cuerpo sin vida fue encontrado con huellas de violencia sexual y tortura dentro de un costal envuelto con una bolsa de plástico. Esos dos casos representaban sólo dos de los 10 proyectos de vida que son truncados cada día por quienes cometen el delito de feminicidio.

La rabia y la indignación movilizó a 75 mil mujeres, quienes el 8 de marzo de 2020 tomamos las calles de la capital mexicana para exigir a las autoridades federales, estatales y municipales acciones eficaces para que la violencia de género no se siga reproduciendo como el virus que significa.

Pese a la pandemia por COVID, los feminicidios prevalecen, crecen y se esparcen en todo el territorio nacional. De acuerdo al Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública en 2021 fueron asesinadas 3,750 mujeres, niñas y adolescentes; de esos casos, sólo 1,004 se investigan como feminicidio  y su mayoría como homicidios dolosos. Tan solo en enero de este 2022, fueron asesinadas 292 mujeres, niñas y adolescentes en México, de las cuales sólo 75 se investigan como feminicidio.

En cuanto a las desapariciones en México, de acuerdo a información de Fiscalías estatales de 19 estados, de enero a diciembre de  2021 desaparecieron 10,032 mujeres, niñas y adolescentes; 2,281 continúan desaparecidas, la mayoría son menores de edad.

Esta realidad derivó en la necesidad urgente de reunirnos el 31 de marzo, 1 y 2 de abril en la Ciudad de México. En Asamblea estuvimos presentes alrededor de 40 mujeres defensoras de los derechos humanos de los estados de Aguascalientes, Campeche, Ciudad de México, Colima, Chiapas, Chihuahua, Estado de México, Guerrero, Hidalgo, Jalisco, Morelos, Nuevo León, Oaxaca, Puebla, Quintana Roo, Sonora, Tabasco, Tlaxcala, Veracruz y Yucatán.

En dicha Asamblea hicimos un recuento de los logros que el OCNF ha tenido a lo largo de su existencia y que contribuyen hasta la fecha a la exigencia de una vida libre de violencia para las mujeres del país.  Algunos de los aportes sustanciales de esta articulación ciudadana son: la tipificación del feminicidio a nivel nacional; la sentencia histórica de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) sobre Mariana Lima Buendía, que establece que toda muerte violenta de mujeres debe ser investigada de inicio como feminicidio; la creación de fiscalías especializadas en la investigación del feminicidio; la creación de protocolos de investigación de los casos de feminicidio; el acompañamiento a casos de violencia feminicida, y la activación del Mecanismo de Alerta de Violencia de Género contra las Mujeres a partir del cual se han creado e impulsado políticas públicas de prevención, atención y sanción a la violencia contra las mujeres, entre otros.

Este 2022, el Observatorio Ciudadano Nacional del Feminicidio cumple 15 años de su fundación, por lo que ante las deficiencias de las autoridades para garantizar el acceso de las mujeres a una vida libre de violencia, los contextos de violencia y, reconociendo la importancia de nuestra labor, los acuerdos son: fortalecer nuestra articulación y acción nacional; continuar incidiendo en la creación e implementación de políticas públicas a fin que se garantice el derecho a la igualdad, la no discriminación y el derecho de las mujeres a una vida libre de violencia; visibilizar permanentemente los diversos contextos de violencia que enfrentan las mujeres, niñas y adolescentes en México; acompañar de manera integral casos de violencia feminicida y a las familias de víctimas, y continuar la realización de nuestra labor desde la ética feminista, apartidista y bajo el principio de cero tolerancia a cualquier tipo de violencia.

Durante nuestra XVIII Asamblea del OCNF constatamos que la violencia que se vive en cada uno de los estados es brutal, y que quienes conformamos el Observatorio nos enfrentamos a un nivel de riesgo alto en represalia por nuestra labor, por lo que es necesario que como defensoras de los derechos humanos nuestro quehacer sea reconocido y reivindicado pero sobre todo garantizado en condiciones libres, seguras y protegidas.

La violencia contra las mujeres no es normal, sino una violación a los derechos humanos, por lo que ante la ausencia de una política estructural para su prevención, atención, sanción, erradicación y reparación integral, hacemos un llamado a las autoridades municipales, estatales y federales para que prioricen la atención a esta problemática y se asignen presupuestos, así como a la sociedad en general para que desde diversos espacios se sumen a la construcción de un contexto más seguro para todas y todos.

Al concluir la Asamblea las defensoras nos dirigimos a la “Glorieta de las Mujeres que luchan”, ubicada sobre Reforma. Frente a ella quisimos reconocer a quienes se organizaron para hacer de este espacio un recordatorio de la violencia que viven a diario las mujeres, niñas y adolescentes y, al mismo tiempo, reconocer la labor de quienes dedicamos nuestra vida a defender los derechos humanos. Como si la escena estuviera previamente planeada, mientras cada una de nosotras tomaba posición para “la foto del recuerdo”, una limusina con una quinceañera y sus amig@s pasaba a nuestro lado. Igual que el OCNF, ella también estaba cumpliendo XV años y desde su corazón nos gritó: ¡Gracias por defendernos! A todas se nos estrujó el corazón y al mismo tiempo fue percibido como un mensaje del universo: vamos por la ruta correcta. Es por ellas y ¡es por todas!

* Atziri Ávila (@AtzirieAvila) es Comunicóloga Social y Defensora de los Derechos Humanos, integrante del Observatorio Ciudadano Nacional del Feminicidio (OCNF) y del Consejo Consultivo del Mecanismo para la Protección a Personas Defensoras y Periodistas en México.