Redacción Animal Político · 20 de noviembre de 2023
“Van a volver, van a volver, las balas que disparaste van a volver, la sangre que derramaste la pagarás y las disidencias que asesinaste no morirán. ¡No morirán! ¡Ociel y Dorian no morirán!”, gritamos junto con cientos de personas en la noche del lunes 13 de noviembre.
Yo y otras compañeras de GIRE, al igual que cientos de personas alrededor de México, cancelamos planes y nos reunimos en el espacio público aquella noche. En una movilización sin precedentes dentro de la comunidad LGBTI+, se organizaron actos de memoria en cada entidad federativa en honor a Jesús Ociel Baena, mejor conocide como le magistrade, y su pareja Dorian Herrera, quienes fueron encontrades sin vida en Aguascalientes en la mañana de ese lunes. En Ciudad de México nos concentramos en la Estela de Luz, en Paseo de la Reforma, y decidimos marchar hasta el Zócalo para exigir la investigación de sus muertes violentas con perspectiva de género y de diversidad.
Jesús Ociel Baena Saucedo, originarie de Coahuila, fue la primera persona no binarie en asumir una magistratura judicial en México, así como en América Latina. En octubre de 2022, elle tomó protesta como magistrade del Tribunal Electoral del Estado de Aguascalientes, donde había servido como secretarie general de acuerdos desde 2017.
Jesús Ociel Baena se destacó por su larga trayectoria en el ámbito de justicia electoral y promoción de los derechos políticos-electorales de las personas LGBTI+. En 2021 emprendió un juicio en contra del Instituto Nacional Electoral (INE) para reclamar el reconocimiento de la identidad de género no binarie en la credencial para votar. El recurso judicial resultó en que el Consejo General del INE aprobara, en febrero de 2023, la incorporación del marcador de sexo X para quienes lo soliciten sin requerirles la rectificación de su acta de nacimiento.
Además, elle rápidamente se volvió une ícono para las personas LGBTI+.
Su presencia, portando con orgullo la bandera LGBTI+ en su abanico y vistiendo grandes atuendos, irrumpía en el imaginario de que los tribunales eran espacios donde no cabía la diversidad. De igual manera, la participación de le magistrade en foros y redes sociales conversando temas de derechos electorales mostraba que la justicia podía ser accesible y cercana al público. Sus frases: “¡Y la que juzgue!” y “¡Justicia vieja!” condensaban un esfuerzo de reivindicar una justicia desde y para las personas LGBTI+.
Soy una persona no binarie que nació y creció en Aguascalientes. Decidí irme de esta ciudad por el rechazo y falta de oportunidades para la población de la disidencia de género. Observar los logros de le magistrade me daba alegría y esperanza de que el estado, tildado de católico y conservador, estaba cambiando. Esta sensación se fue reafirmando cuando la Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación ordenó derogar el delito de aborto del Código Penal de Aguascalientes, el pasado 30 de agosto.
Tengo que ser sincere. Ahora siento miedo de ir a Aguascalientes y también una profunda tristeza al ver mencionado al estado otra vez en las noticias nacionales, pero por la muerte de Jesús Ociel y Dorian, en lugar de serlo para celebrar avances en la conquista de derechos.
También es lamentable leer los discursos de odio alrededor de las noticias de sus muertes, sin mencionar las deficientes coberturas de medios de comunicación que malgenerizan a Jesús Ociel, revictimizan a sus familiares y difunden información falsa. Debemos recordar que le magistrade había sido víctima de discursos de odio —incluso, por parte de legisladores— y de amenazas de muerte en diferentes ocasiones. Por ende, es indignante observar cómo la negación y rechazo a su identidad sigue perdurando en su muerte.
Caminar hasta el Zócalo, con una vela en la mano y gritando el nombre de Jesús Ociel fue testimonio de que su legado no morirá.
El trabajo de le magistrade para la protección del derecho a la identidad y la participación electoral es un avance fundamental para los derechos de las personas LGBTI+. Ahora es momento de que nosotres sigamos construyendo a partir de ello.
En el marco del Día de la Remembranza Trans, recordamos a le magistrade junto con Paola Buenrostro, Alessa Flores, María Elizabeth Montaño y todes les hermanes que nos han sido arrebatades por la violencia transfóbica. Encendemos una vela por cada une de elles en memoria de sus vidas y sus legados. ¡Elles no morirán!
Confío en que honraremos sus vidas al seguir luchando por la defensa de los derechos de las personas trans y no binaries, reclamando el cupo laboral trans e insistiendo en la inclusión de personas gestantes en los planes de salud reproductiva. También, al comprometernos en ser aliades con nuestres colegas trans y no binaries en las escuelas, oficinas y barrios.
La memoria de le magistrade y de todes nuestres difuntes trans seguirá viva en nuestra resistencia trans y furia NB. La vela de su memoria permanecerá ardiendo en mi furia y resistencia. ¡Elles no morirán!
* Geras Contreras es Oficial de Desarrollo Institucional en @GIRE_mx.