Redacción Animal Político · 15 de febrero de 2024
En este año se cumplen tres décadas de la creación del Fondo de Apoyo para la Observación Electoral (FAOE), el cual coincide con la realización de uno de los procesos electorales más grandes de la historia, por lo que su papel como un mecanismo dirigido a impulsar y apoyar la participación ciudadana es crucial para vigilar que las elecciones se lleven a cabo con legalidad, transparencia, equidad y certeza.
El FAOE nació en 1994, en medio de un ambiente ríspido y de profunda desconfianza creado por las inconsistencias de la elección presidencial de 1988. Asimismo, fue el producto de una tendencia de apertura del sistema político que permitió la entrada de nuevos actores a la competencia electoral, y de un reclamo social por ciudadanizar y brindar de autonomía al Instituto Federal Electoral (IFE).
Fue el propio IFE el que reconoció la necesidad de contar con un mecanismo para apoyar e incentivar, técnica y financieramente, la participación ciudadana a través de organizaciones de la sociedad civil (OSC) interesadas en dar seguimiento a las actividades enmarcadas en los comicios electorales, con el fin brindarles legitimidad y confianza.
De esta manera quedó establecido en el artículo 5 numeral 3 del Código Federal de Instituciones y Procedimientos Electorales (COFIPE), el derecho de las y los ciudadanos de “participar como observadores de los actos de preparación y desarrollo del proceso electoral, así como de los que se lleven a cabo el día de la jornada electoral, en la forma y términos en que determine el Consejo General del Instituto para cada proceso electoral”.
Posteriormente, la reforma político electoral de 2014 que transformó al IFE en el INE (Instituto Nacional Electoral) y dio vida a la Ley General de Instituciones y Procedimientos Electorales (LEGIPE), estableció en su artículo 8 numeral 2, el derecho de la ciudadanía a participar como observadores en los procesos electorales federales y locales y también en las consultas populares y otros mecanismos de participación ciudadana.
Al mismo tiempo, el Reglamento Interno del INE dotó como una atribución de su Consejo General (CG) el aprobar los lineamientos, criterios y formatos necesarios para la observación electoral (artículo 5, inciso c). Por lo cual, en cada elección intermedia y federal, el CG del INE ha emitido acuerdos para convocar a la ciudadanía y a las OSC interesadas en participar por financiamiento y acompañamiento por parte del FAOE.
Desde su creación, el FAOE y las actividades de observación electoral han pasado por cambios tanto cuantitativos como cualitativos para adaptarse y cumplir con las necesidades del contexto social y político en turno. Con el tiempo el FAOE ha exigido un mayor grado especialización y profesionalización por parte de las OSC interesadas en participar como observadoras y vigilantes de los procesos electorales.
En un principio, las propuestas de las OSC estaban encaminadas a prevenir, evitar y denunciar malas prácticas electorales exclusivamente durante la jornada electoral. Sin embargo, esto fue cambiando para dar paso a actividades y metodologías de observación rigurosas, robustas e innovadoras que cumplan con estándares de reconocidos internacionalmente y que cubran:
Además del IFE-INE, que siempre ha acompañado al FAOE, otras instituciones se han sumado para impulsar los ejercicios de observación electoral ciudadana, entre ellas se encuentran diversos Organismos Públicos Locales Electorales (OPLES), el Tribunal Electoral del Poder Judicial de Federación (TEPJF), la entonces Fiscalía Especializada en Delitos Electorales (ahora Fiscalía Especializada en Materia de Delitos Electorales, FISEL) y la Secretaría de Gobernación.
El acceso al FAOE por parte de las OSC siempre se ha realizado por medio de convocatorias abiertas, en las cuales un comité técnico compuesto por personas expertas en temas electorales evalúan cada una de las propuestas recibidas y seleccionan aquellas que mejor cumplan con los criterios de imparcialidad, objetividad, eficiencia, innovación e inclusión.
De acuerdo con el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (2018) y al INE (2021), entre 1994 y 2021, el FAOE ha otorgado financiamiento por una suma total de más 338 millones de pesos a 274 OSC para desarrollar e implementar acciones de observación electoral, siendo las elecciones del 2012 en las que mayores recursos y más organizaciones civiles fueron apoyadas.
A partir de dicha elección, el FAOE ha recibido cada vez menos recursos y, por la tanto, beneficiado a menos OSC. Esta tendencia decreciente se debe tanto a la participación o no de las instituciones antes mencionadas, como a recortes y otras medidas que se han implementado en el ejercicio del gasto público.
Gráfica de recursos otorgados por parte del FAOE a organizaciones sociales por elección, 1994-2021

Las OSC que han recibido financiamiento del FAOE han sido aquellas que han comprobado una trayectoria y compromiso en la defensa y promoción de los derechos humanos y los derechos político-electorales, así como contar con los conocimientos y capacidades organizacionales, técnicas, administrativas y humanas necesarias para llevar a cabo diversas actividades de observación en distintos ámbitos y temas.
Por ejemplo, en las elecciones intermedias del 2021, que se llevaron a cabo en un contexto de post pandemia, fueron financiadas 25 OSC que trabajaron temas de observación relacionados con la prevención y denuncia de delitos electorales, violencia política con razón de género, acceso a la información de las personas en prisión preventiva, voto en el extranjero, accesibilidad y participación de personas con capacidades diferentes, participación de las juventudes, reelección de diputaciones federales, entre otros. El trabajo de estas OSC abarcó casi la totalidad de comicios locales de las entidades federativas, ya que se observaron elecciones en 25 de los 32 estados de la república y en 122 municipios (INE, 2021).
No sobra decir que los recursos destinados al FAOE se han manejado bajo los principios de transparencia y rendición de cuentas por parte de las instituciones que han aportado fondos y de las OSC financiadas. En ese mismo sentido, para garantizar la buena administración y el uso eficiente de los recursos del FAOE, así como para asegurar la objetividad e imparcialidad en el otorgamiento de financiamiento y evaluación de proyectos de observación, se ha solicitado la asistencia técnica y acompañamiento de organismos internacionales, tales como el PNUD y el Instituto Interamericano de Derechos Humanos.
Todas las OSC que han sido financiadas con recursos del FAOE, siempre se han comprometido a actuar de manera objetiva, imparcial, ética y apartidariamiente, y manejar con transparencia, eficiencia y máxima publicidad el financiamiento recibido. De ahí que todas las OSC han hecho públicos cada una de las actividades y resultados de sus propuestas por medio de medios digitales, foros, artículos, publicaciones, ruedas de prensa, etcétera.
Desde su creación, el FAOE ha sido una pieza fundamental para incentivar e incrementar la participación de la ciudadanía más allá de la votación el día de la jornada electoral. Por lo tanto, es de celebrar que se haya decidido darle continuidad en lo que serán unas de las elecciones más grandes de la historia, cuya complejidad y magnitud entrañará enormes retos para que se puedan realizar en un ambiente de legalidad, transparencia, equidad y certeza.
En ese sentido, será crucial que las OSC observadoras electorales propongan propuestas acordes al contexto político y social, de tal forma que su trabajo contribuya a dotar a las elecciones de confianza y legitimidad que fortalezcan la democracia mexicana.
* Sergio Jesús Martínez Martínez es investigador de Democracia y Participación Ciudadana de INCIDE Social (@INCIDE_Social).