Redacción Animal Político · 20 de marzo de 2024
Los obispos mexicanos, como lo hacen cada mes, enviaron a los sacerdotes del país el texto de la Oración de los fieles que debería leerse en todas las misas del domingo 17 de marzo, el quinto domingo de la celebración de la Cuaresma.
En el documento que enviaron, reproducen una cita del documento Agenda Nacional por la Paz: “¿Qué país es este que se ha acostumbrado a la muerte cotidiana, a la corrupción, a la impunidad, y al fracaso de sus instituciones? ¿Cómo nos convertimos en esta sociedad que tolera y se resigna al miedo, egoísmo e indolencia; a la ineptitud de sus gobernantes y a relacionarnos haciendo daño?”.
En la mención de entrada de la oración que se leyó el pasado domingo en todas las misas se dice: “Por la conversión de una narcocultura hacia una cultura de la vida”, es decir, una conversión hacia la “civilización del amor, resaltando la esperanza que no escatime esfuerzos hacia dinámicas de fraternidad arraigadas en el Evangelio, para construir un País más justo y reconciliado”.
Y continúa: “De frente a los fenómenos sociales de violencia y desigualdad social [manifestación de la decadencia de un Estado fallido y corrupto que favorece y coquetea los excesos de lo que nunca se tuvo, por medios fáciles y violentos, llegado hasta el extremo de generar una narcocultura], el estar aquí congregados en torno a la Eucaristía y la palabra nos hace vivir en comunión, solidaridad y servicio como auténticos discípulos de Jesucristo, que viven los valores del Evangelio para ser constructores de la Civilización del amor, que erradique el colosal imperio de todo aquello que atenta contra la dignidad de los ciudadanos”.
Acá transcribo parte de cinco de las seis peticiones que se leyeron en las misas del domingo en todo el país:
La Iglesia católica en lo general, a partir del asesinato de los jesuitas Javier Campos y Joaquín Mora, el 20 de junio de 2022, en la Sierra Tarahumara, empezó de manera pública y visible a interesarse por el problema de la seguridad en el país y por la forma de restablecer la paz perdida. En las últimas semanas se ha intensificado su presencia.