Redacción Animal Político · 21 de marzo de 2025
El pasado 19 de marzo se celebró el día del aprendizaje digital. Con esta conmemoración se quiere reconocer la importancia del uso y el acceso a las tecnologías digitales en los procesos de enseñanza y aprendizaje. Se busca además que con la incorporación de estas herramientas se promueva la inclusión, ya que, en ocasiones, la incorporación de nuevas tecnologías ha traído la creación de nuevas desigualdades. El campo educativo no puede ser ajeno a los avances en materia de tecnología y debe ayudar a disminuir las desigualdades al preparar a todos los estudiantes para los desafíos del siglo XXI.
¿Pero cómo están respondiendo los sistemas educativos, particularmente el mexicano, al aprendizaje digital? Si bien hoy no tenemos una respuesta precisa para esta pregunta, muy pronto podemos tenerla, ya que finalmente el gobierno de México confirmó su participación en la prueba PISA 2025. Como ya muchos saben, la prueba PISA, coordinada por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), evalúa la capacidad de las y los estudiantes de 15 años de usar los conocimientos que han adquirido en su trayectoria escolar sobre matemáticas, lectura y ciencia en la resolución de problemas de la vida cotidiana. Lo que no muchos saben es que en esta edición de la prueba PISA se evaluará también el aprendizaje en el mundo digital.
El objetivo de esta evaluación es proporcionar datos que permitan hacer una comparación internacional sobre la capacidad de las y los adolescentes mexicanos para participar en procesos autónomos de construcción de conocimientos y resolución de problemas mediante el uso de la tecnología. Las y los estudiantes mexicanos ya se tuvieron que enfrentar a estos escenarios de autonomía y autogestión durante la pandemia, pues prácticamente de un día para el otro las aulas cerraron y en el mejor de los casos pudieron continuar con clases en línea o accediendo a los contenidos digitales que la Secretaría de Educación Pública generó para sustituir las clases presenciales. Lamentablemente, el acceso a estas herramientas no fue igualitario y generó profundas desigualdades entre los que sí tuvieron acceso a internet, clases en línea y recursos pedagógicos digitales y los que carecieron de ellos. Esta evaluación nos podrá dar información sobre la persistencia de estas desigualdades.
El universo de las herramientas informáticas que se pueden involucrar en el aprendizaje es muy amplio, y también lo es el tipo de actividades en las que las y los estudiantes pueden utilizarlas. Sin embargo, recordemos que en nuestro país apenas en un poco más de la mitad de las escuelas hay computadoras para uso pedagógico y que en 6 de cada 10 centros educativos no se cuenta con internet; esto hace muy complicada la incorporación de habilidades digitales en el día a día de las y los niños mexicanos. Desde Mexicanos Primero no dejaremos de insistir en que mientras los básico no esté garantizado en las escuelas, no se puede lograr el derecho a la educación para todas y todos.
¿Qué tanto hablarán los resultados de PISA de las carencias de nuestro sistema educativo y no de las deficiencias en el aprendizaje de las y los estudiantes mexicanos? ¿Qué novedades nos traerán los resultados de la prueba? Tendremos que esperar hasta diciembre de 2026, pero ya es una buena noticia saber que tendremos datos, que podremos contar con evidencia para orientar las políticas pública en el muy indispensable aprendizaje en el mundo digital.
* María Teresa Gutiérrez es directora de Monitoreo de Indicadores Educativos.