blogeditor · 9 de abril de 2012
La semana santa es un periodo atípico, un periodo especial en los noticiarios y programas de opinión de radio y televisión. Ya hemos referido que en este período es cuando la mayor parte de conductores y opinadores se toman unos días de asueto, y la agenda en los medios deviene en una especie de “impasse”, donde los casos coyunturales dejan paso a temas que sencillamente no son noticia.
De esta forma en nuestra lista semanal de casos se evidencia una extrañísima desproporción: tenemos por un lado la campaña electoral a la presidencia que sin duda fue el asunto más mencionado en noticieros con 6, 388 referencias, -mil menos que la semana pasada pero todavía un número considerable-; luego 588, casi 600 para los candidatos locales al gobierno del Distrito Federal, y de allí el siguiente caso relevante sería la guerra civil en Siria con 362 menciones. O sea, pasamos de 6,300 notas de elecciones, a 362 de la preocupación internacional por este país de medio oriente… pues ¿de qué más se habló en noticieros?

Ustedes lo adivinaron, y es que en nuestros conteos separamos los casos coyunturales, de lo que denominamos temas: los primeros iniciaron en algún momento y con toda certeza van a terminar en algún otro momento tarde o temprano: una campaña electoral; las consecuencias de un accidente o tragedia; una revolución. Todo ello son casos que comienzan y terminan. Tenemos por otro lado los temas, que son asuntos cuyo origen no es específico, y que nunca van a terminar; si acaso son asuntos de tipo cíclico que vienen y van, de acuerdo a diferentes circunstancias y muy especialmente al calendario. De esta forma ya buscando donde está la gran diferencia entre las elecciones y el caso siguiente, el de Siria, pues encontramos los temas consabidos de este período de asueto y festividades religiosas mejor conocido como Semana Santa. Y es que solo de este tema, se hicieron 5,164 notas o menciones, sumando 144 horas de tiempo aire. Y notas que, ya hemos comentado en este espacio, muy pocas veces son verdaderamente noticias. Ya hasta risa da escuchar algunos encabezados como los de antier, que decían: “Fue crucificado Cristo en Iztapalapa” suena aparatoso, pero este hecho acaecido hace mas de 2,000 años, se ha repetido en Iztapalapa al menos 169 veces, por lo que puede ser todo menos noticia. Con todo y ello fueron 1,094 notas o menciones, de las 5,000 que decíamos, solo a reportar lo que sucedió en Iztapalapa, que es lo mismo que viene sucediendo desde hace décadas, pero no impidió a los noticieros dedicar al menos 33 horas de tiempo aire al tema.
Y como ese tenemos varios más: que los capitalinos y habitantes de otras grandes ciudades salgamos de vacaciones de semana santa en gran número año con año, tampoco puede ser noticia; que haya tráfico en las carreteras, que haya saturación en los autobuses y aviones, o que haya abusos en los centros vacacionales puede ser todo, menos noticia. Aún así le dedicaron los medios 1,860 notas, más de 52 horas de tiempo aire a estos temas.
Y por último otro tema curioso que tampoco es noticia, es el asunto del agua. El estiaje, el aprovechar las vacaciones para hacer reparaciones en la infraestructura de distribución, y desde luego las consabidas notas del sábado de gloria sobre el cuidado y desperdicio de lo que se denomina al más puro estilo “kitsch periodístico”, el “Vital Líquido”, generó 1,320 notas, 32 horas de tiempo aire dedicadas el tema éste del agua. Que es todo menos noticia.

Y vamos a las campañas donde también hay hallazgos importantes. Por primera vez en mucho tiempo, no es el presidente Calderón, -quien también se habría tomado sus días de asueto- el más mencionado en noticiarios de radio y televisión, sino la abanderada presidencial del Partido Acción Nacional, Josefina Vázquez Mota la más: 2,471 notas y comentarios de los cuales no pude encontrar otro tema que los problemas que ha tenido dentro de su campaña; las llamadas “pifias” o errores de logística, discurso y -ahora hasta de ortografía- y los ajustes que este fin de semana acordó dentro de una serie de reuniones que se llevaron a cabo luego de interrumpir su campaña electoral para realizar una serie de cambios y nombramientos nuevos con el fin de rectificar el rumbo. Lo paradójico fue que lejos de rectificar, el hecho mismo de haber interrumpido su campaña para hacer estos ajustes y realizar estas reuniones, reflejó aún más en medios la problemática de su campaña, y relegó en toda la semana cualquier contenido a alguna propuesta, alguna idea, o algún tema de campaña de la candidata del PAN que no fueran estas pifias y errores. Con todo hay que decir que la campaña apenas comienza, y que lo que ahorita podría percibirse como una pesadilla mediática, puede cambiar mucho, en los sentidos más insospechados
En ese sentido el PAN ya vio alejarse en términos de temática de propuestas de campaña planteada en medios a sus otros contendientes; así las cosas Enrique Peña Nieto quien también ha tenido tropiezos pero ha logrado posicionar sus temas y propuestas en 2,328 menciones, quedó muy cerca de Josefina; Andrés Manuel López Obrador con 1,886 notas y ningún tropiezo, y –esto es calificación mía- el fenómeno comunicacional que ha sido el candidato del Panal Gabriel Quadri, quien con menos del 1% de las preferencias electorales mantuvo su altísimo nivel en medios, con menciones del orden de las 1,128 notas solo abajo del mismo presidente Calderón que tuvo 1,436. La mal entendida equidad de tiempos que los medios manejan como “igualdad” ha potenciado en gran medida la exposición desproporcionada de este candidato minoritario, pero hay que decir además que todas sus notas o menciones, a diferencia de lo acontecido con la abanderada del PAN, se han referido directamente a las propuestas de campaña –todas polémicas y muchas inviables- del candidato del partido de los maestros.
Tenemos que recordar que aquí hablamos exclusivamente de impacto o presencia en medios electrónicos; no de preferencias del electorado que pueden ser en algunos casos muy distintas a lo vertido en éstos. Con todo, estos datos son importantes para conocer las tendencias de la opinión pública con respecto a alguna oferta política determinada.
