Notas mentales de un médico

Maricela Rosales · 24 de octubre de 2011

Notas mentales de un médico

En un lugar del mundo

3 de la mañana:

Nota mental: El residente nuevo es una molestia, no hace mas que llamarme tembloroso por cualquier tontería que se le presenta en urgencias… he decidido que cuando me llame me pondré como un auténtico energúmeno a ver si se despabila y me deja dormir… mañana tengo 3 cirugías privadas y debo estar descansado.

 

En otro lugar del mundo

3 de la mañana:

Nota mental: Tengo 3 pacientes en trabajo de parto, aun me quedan dos suturas, 2 cajas de hojas de papel que aunque no están esterilizadas me servirán para poder trabajar el resto del mes, no tengo ya enfermero, las monjas hacen lo que pueden, son unos ángeles, no debo olvidar esterilizar lo poco que queda en agua hirviendo… claro, si consigo agua, y pensar que con solo un poco que donara la gente… haríamos tanto ¡cambiaríamos tantas vidas con solo tener jabón para repartir!.

 

En un lugar del mundo

9 dela mañana:

Nota mental: Por fin termino la guardia, espero que el residente de la siguiente guardia sea más listo y con un poco de suerte le dejaré operar solo, éste se ve más capaz. Ahora me voy a almorzar al restaurante nuevo y de ahí a casa a dormir. Si tengo suerte, podré estrenar la pantalla plana que compre la semana pasada, pero demonios… el teléfono no deja de sonar, pasaré por el despacho a atender algunas llamadas pendientes, el iphone es una porquería, demasiado grande para mi gusto.

 

En otro lugar del mundo

9 de la mañana:

Nota mental: Apenas amanece y esta llena toda la parte de enfrente de la clínica, los niños no han podido dormir del miedo de ser llevados junto con las guerrillas para ser soldados, los candados podrán resistir un mes más o dos cuando mucho, espero que no los vuelvan a romper, aún tenemos luz, mientras haya luz en la parte de afuera ellos se sentirán mas protegidos, no se hasta cuando resistiremos, ojalá no dejen de llegar las provisiones… voy a ver que queda de comer para que todos podamos desayunar algo. Que niños mas fuertes… aún tienen fuerza para sonreírme, me alegran el día.

 

En un lugar del mundo

4 dela tarde

Nota mental: La siesta fué demasiado corta, ya terminé de pasar la consulta, montones como siempre, pero son buenas clientas que no quiero perder, ya sé que soy el tercer médico que las revisa, pero siempre se quedan contentas cuando les solicito mas estudios de los habituales… por cierto, debo llamar al laboratorio para recordarles que me deben de depositar mi porcentaje por los estudios que he enviado el último mes, la siguiente semana me voy a esquiar… buscaré a un buen residente baratón que me revise a las pacientes que necesitan alguna visita. Si no salgo de vacaciones con mi familia esta vez, se enfadaran de nuevo, este año sólo hemos viajado tres veces.

 

En otro lugar del mundo

4 de la tarde

Nota mental: Se acabo la última caja de medicamentos, las camionetas se llevaron todo y ni siquiera saben para que son, debo llamar por teléfono, necesitamos antibióticos, se acabaron los hilos de sutura y las gasas… ahora voy a revisar a los pacientes hospitalizados, después de comer un poco de arroz.

Qué alegría se respira en el ambiente cuando los niños juegan en el patio, la ultima mujer que dió a luz me ha tomado de la mano y me sonrió, no entiendo nada de lo que me dice, pero me sentí bien. Me encantaría un agua fría embotellada y un desodorante.

 

En un lugar del mundo

9 de la noche:

Nota mental: Ya casi termino de dar la consulta privada, voy a cenar rápidamente en el bar que esta afuera del hospital y de ahí entraré a la guardia, espero esta vez internet no falle y me pueda conectar, a ver si encuentro compañía para mi siguiente congreso y reviso las cuentas… mi mujer no hace mas que gastar, por cierto mañana seguro voy a la agencia a ver los modelos de autos nuevos, ya el mío tiene 50,000 kilómetros.

 

En otro lugar del mundo

9 de la noche:

Nota mental: El campamento fue destruído, se han llevado a los niños, y a las mujeres, las que han podido escapar en medio del campo no tardarán en ser encontradas, y violadas con esa cruel naturalidad que aquí se respira, debo reparar las lesiones vaginales que tienen y apenas tengo suturas, Me cuesta tanto creer que el mundo no sepa de esta barbarie ¡mis niños!… mis niños… ¿que será de ellos?, me han subido a la furgoneta de la ONG, no podía hacer nada contra esos hombres armados, debo volver a la base por una nueva tienda de campaña, vamos a armar un nuevo consultorio, no podemos parar, no debemos parar.. La muerte esta tan cerca…pero… lo importante es que mi maletín está intacto, he podido mandar correos ahora que tengo cobertura y con un poco de suerte la siguiente semana tendré nuevo material, ojala las donaciones nos ayuden a comprar al menos una lámpara más para improvisar un quirófano. Ya hay gente esperando fuera… a ver que puedo hacer, a veces, en medio del silencio me da miedo el temor de carecer de material y no saber improvisar… otras tantas me siento culpable de estar aún vivo.

 

En un lugar del mundo:

11 de la mañana de un sábado

Nota mental: …este coche no tiene porta esquíes como lo quería, me multaron, no me dieron tiempo de nada y he tenido que cancelar las vacaciones… estoy agotado, se está decolorando un poco este polo Lacoste…debo pensar en cambiar a la mujer de la limpieza, compraré otro por la tarde, ¿como puede haber gente que no compre ropa de marca? La calidad se paga, a final de cuentas se amortiza a la larga, además…tengo una imagen que cuidar, por cierto…espero ya poder cambiar mi ipad.

 

En otro lugar del mundo:

11 de la mañana de un sábado:

Nota mental: Han llegado las cajas de medicamentos por helicóptero, ahora si, veo que las monjas me organizan las filas de pacientes, (no dejo de tener esta estúpida sonrisa en la cara cada vez que pienso en la cantidad de cosas que podré hacer hoy), qué feliz me encuentro, jugaré un poco al futbol con los niños antes de la ducha, mientras seleccionamos el sitio para hacer el nuevo pozo…¿que día será hoy?

 

Aunque son casos absolutamente extremos los del texto anterior, el fin es reflexionar un poco en el blanco y negro para comprender la escala de grises tan variados que vive un médico. Queridos médicos, tienen en sus manos el grandioso resumen de una apasionante ciencia humana aplicada al bien del prójimo. Que la luz siempre los ilumine para escoger el camino de la bondad y la compasión.

 

Feliz día del Médico.