Redacción Animal Político · 21 de junio de 2018
Por: Sofía Alessio (@alessiopum)
Escena inédita durante el Debate 3 organizado por el INE:
“Conductor: Aquí están los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ONU) un compromiso de nuestro país y entre otras cosas nos plantean universalizar el acceso a servicios de salud sexual y reproductiva de todas las mujeres, ayer la ONU les pidió a todos ustedes si se comprometían a garantizarlo.
Candidato: Nos comprometemos evidentemente… tenemos que universalizar que todo el mexicano tenga derecho a la salud, que tenga la atención en cualquier lugar. Imagínate por ejemplo el caso de la obesidad…”
Así, en un abrir y cerrar de ojos, el candidato en cuestión dio por zanjada la incomoda mención sobre la salud sexual y reproductiva de las mujeres. En realidad esto ha pasado durante toda la contienda. Es realmente poco lo que se ha hablado sobre los derechos sexuales y reproductivos en este periodo electoral. A pesar de que las juventudes representan un gran porcentaje de los votos para esta elección, hemos escuchado hablar muy poco a los presidenciables sobre qué proponen en estos temas.
Las y los jóvenes que conformamos la red de liderazgos jóvenes REDefine México creemos que todas las personas candidatas a puestos de elección popular deben incluir en sus agendas acciones que promuevan el respeto, la protección y la garantía de los derechos sexuales y reproductivos desde las perspectivas de interculturalidad, de juventudes y de igualdad de género en concordancia con los compromisos que a nivel internacional y regional México ha firmado y ratificado, desempeñando un papel fundamental para el avance y reconocimiento de estos derechos.
La falta de reconocimiento de las personas adolescentes y jóvenes como sujetas de derechos sexuales y reproductivos ha dejado como resultado altas tasas de fecundidad adolescente. México se encuentra entre los países integrantes de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) con la tasa más alta de fecundidad; de cada 1000 nacimientos, 76 corresponden a mujeres entre 15 y 19 años de edad. En 2016 en nuestro país ocurrieron un promedio de 1,083 nacimientos diarios, en este rango de edad. Esto quiere decir, 86 nacimientos más que los registrados en 2014 para este grupo de la población², a pesar de que la Estrategia Nacional para la Prevención del Embarazo en Adolescentes se lanzó en el 2015. Los embarazos en edades tempranas pueden limitar las oportunidades educativas, de empleo y de bienestar de las personas jóvenes, dificultando romper los ciclos de violencia y desigualdad social. Por ello, para avanzar en medidas clave para garantizar la justicia sexual y reproductiva de las juventudes, creemos que son estas prioridades urgentes:
Queremos confiar en el compromiso de las y los candidatos por garantizar el respeto y protección de los derechos sexuales y reproductivos de las juventudes de manera que podamos alcanzar nuestro máximo desarrollo y bienestar. Si no es así que la nación se los demande.
* Sofía Alessio es coordinadora nacional de REDefine México, red de jóvenes líderes del Instituto de Liderazgo Simone de Beauvoir (@ISBeauvoir).