No podemos cambiar el clima…

Piolo Juvera · 11 de abril de 2012

No podemos cambiar el clima…

 

…pero sí aprender a aprovecharlo.

El clima templado de la ciudad de México es algo que no valoras del todo hasta que dejas de vivir en él. Acá, en Chicago, las temperaturas varían abruptamente de una estación a otra y, a lo largo del año, el frío es más duradero que el calor.

Ahora que la ciudad comienza a contagiarse de una colorida varicela de tulipanes, me cuesta trabajo imaginar que haya mejor estación que la Primavera.

 

 

Aunque ver la ciudad espolvoreada de blancura, como cubierta de azúcar glas, también tiene su encanto… Y de eso se trata (¿la vida?), de adaptarse y aprovechar las ventajas que cada clima nos ofrece. Que cada día, contexto, circunstancia o situación nos ofrece. ¿No?

Pensemos en un niño que va a la playa ilusionado con hacer un castillo de arena y, al llegar, la encuentra toda nevada (sí, acá es una escena posible). Puede llorar, patalear, quedarse paralizado de frustración. O hacer un muñeco de nieve.

Recientemente, encontré esa inspiradora capacidad de adaptación climática en un par de detalles: vi que hay servicios de jardinería que durante el invierno, cuando no hay flores que cuidar, se dedican a remover nieve (¡genios!); y en segundo lugar esta especie de pila o macetón que hay afuera de una casa cercana. Así luce en esta época:

 

 

Y así la aprovechan en Invierno:

 

 

En la transición, cuando no hace tanto calor para tener flores ni tanto frío para exhibir un juego de hockey, pues… ¡waterpolo!

 

 

Lo dicho: no podemos cambiar el clima, pero sí aprender a aprovecharlo.

Abrazos calurosos, oh, querido lector. O fríos. Ya sabrá adaptarse.