blogeditor · 7 de octubre de 2013
Por: Carlos Alejandro Ibarra Cisneros (@carlosibci)
Mucho se ha escrito respecto del Huracán “Manuel” y la tormenta “Ingrid”, los cuales tras su paso por el país han dejado 20 estados y 364 municipios afectados, mientras que la cifra de personas fallecidas es de 157, de las cuales 101 corresponden a Guerrero. Por otro lado, tenemos los reflectores sobre el pleito de Laura Bozzo y la periodista Carmen Aristegui, las imágenes cómicas y todas aquellas muestras de la ciudadanía en general comentando sobre el tema.
Sin embargo, esta columna está dedicada a la sociedad mexicana y en especial a los 364 municipios del país declarados en emergencia y a las 58,000 personas que hoy continúan en albergues de protección producto de inundaciones, deslaves, daños en carreteras y viviendas. Sin duda una situación que genera dolor en lo más profundo de nuestro sentir nacional.
[contextly_sidebar id=”68f6d5c014f04aedbb26997ec684baec”]Todos en algún momento de nuestras vidas hemos experimentado dolor en cualquiera de sus diferentes acepciones, dolor físico, mental y emocional. Simplemente es una condición humana. El dolor físico es una señal nerviosa que emite nuestro cuerpo al cerebro cuando algo no está funcionando correctamente o hay alguna estimulación del exterior que nos incomoda. Por otro lado está el dolor mental, es el que se puede observar cuando uno se encuentra confundido, dando vueltas en un círculo vicioso, en fin, simplemente frustrado. Y por último el dolor emocional, que proviene de la tristeza, decepción, enojo y vulnerabilidad.
En cualquiera de sus acepciones, el dolor es algo inevitable, sin embargo la sociedad mexicana ha demostrado en incontables ocasiones la empatía que los mexicanos sentimos por nuestros hermanos y en esta ocasión no sólo les pido a aquellos que son menos activos sino a todos que brinden un poco de ayuda a los damnificados y no dejen de hacerlo pues día con día han ido decayendo los centros de acopio y esto es un serio problema pues como sabemos Guerrero es una zona muy propensa a la propagación del dengue y otras enfermedades producto mismo del clima y las condiciones insalubres en las que se encuentran muchos poblados que se están bajo el agua, sin duda es una situación crítica.
Para finalizar en palabras de John F. Kennedy: “Los chinos utilizan dos pinceladas para escribir la palabra crisis. Una pincelada significa ‘peligro’, la otra ‘oportunidad’. En una crisis toma conciencia del peligro, pero reconoce la oportunidad”. Sé que no es sencillo salir delante de una situación tan extrema y difícil como la que se está viviendo en muchos poblados y municipios del país, pero como decían nuestros ancestros mexicas en náhuatl tolchikaualistli, que significa fuerza para soportar las desgracias. Es momento de demostrar la fuerza espiritual, mantener la calma, templarse, erguir el cuerpo y caminar con la frente en alto pues hoy estamos frente a una prueba de vida nacional que depende únicamente de nosotros sacar adelante.