blogeditor · 23 de marzo de 2021
México se encuentra en la recta final para regular la cannabis. La Ley Federal de Regulación de Cannabis aprobado el 10 de marzo en la Cámara de Diputados, ha regresado con numerosos cambios al Senado, la cámara de origen, para su probable aprobación final.
El camino hasta este momento ha sido largo, y si bien el proyecto continúa dejando de lado la garantía del ejercicio cabal de los derechos, debemos encarar la realidad que la inercia de cien años de prohibición no va a quedar subsanada con una sola ley, pero será el primer paso para poner alto a la fallida estrategia prohibicionista.
Las consecuencias de la prohibición son muchas y terribles: se ha disparado la violencia, los desplazamientos, las desapariciones y la violencia contra las mujeres, así como la militarización de las tareas de seguridad pública sin que se haya logrado disminuir el consumo, la producción, ni el tránsito.
Por ello es indispensable empezar a transitar hacia un mercado regulado y cumplir con los tiempos establecidos por la Suprema Corte de Justicia de la Nación antes del vencimiento la fecha límite, el 30 de abril del 2021.
El mensaje claro y fuerte que deben recibir los y las senadoras debe ser: ¡no más prórrogas!
El proyecto propone tres vías de acceso: el autocultivo sujeto a un permiso para seis plantas en domicilio, las asociaciones de consumo de dos a 20 miembros con límite de 50 plantas por asociación y puntos de venta autorizados para mayores de 18 años. Lamentablemente, mantiene multas desproporcionadas, sanciones penales a la posesión y no prevé protecciones suficientes a las comunidades cultivadoras para asegurar la justicia social.
Sin embargo, de no ser aprobado, el esfuerzo enorme que se impulsó tras el reconocimiento de la Corte al derecho al libre desarrollo de la personalidad quedaría rezagado y se corre el riesgo de que se apruebe una ley aún más restrictiva, como se propuso durante el debate en la cámara baja.
Desde Regulación por la Paz reconocemos estas deudas y tenemos el compromiso de continuar dándole seguimiento a su aprobación e implementación, con el fin de ayudar a la mayor parte de la población a transitar al mercado regulado, así como, visibilizar y prevenir el abuso de autoridades a las personas usuarias y comunidades cultivadoras.
* Mariana Sevilla es activista por la reforma a la política de drogas, fundadora de @MéxicoRegula e integrante de la Coalición Regulación por la Paz.