alejandrohopeeditor · 23 de septiembre de 2012
Hace un mes, escribí lo siguiente:
“En la última semana, la violencía se ha apoderado de nuevo de los titulares: de una balacera en Iztapalapa al homicidio de un alcalde, pasando por el descubrimiento de 14 cadáveres en San Luis Potosí, los incidentes de alto impacto no parecen tener fin (Salvador Camarena presenta en El País un buen resumen de estos días sangrientos).
¿Cómo interpretar esta cadena de malas noticias? ¿Significa que estamos ante una nueva escalada de violencia, después de la mejoría relativa de inicios de año? Respuesta corta: no sabemos aún.”
Bueno, pues ahora ya sabemos más. El Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP) liberó las cifras sobre incidencia delictiva en agosto y nos dicen lo siguiente:
Fuente: SESNSP
Fuente: SESNSP
Fuente: SESNSP

Fuente: SESNSP

Fuente: SESNSP
En resumen, contrario a lo anticipado en los medios, no hay evidencia de un incremento importante de la violencia durante el verano (más allá de los efectos estacionales que discutí aqui). Seguimos en una trayectoria gradual de reducción desde niveles muy elevados. Es decir, estamos mal, pero no estamos empeorando (siempre es importante recordar la diferencia entre el nivel y la tendencia), y eso no es un detalle menor.
Nota 1: como siempre, los datos previos deben interpretarse exclusivamente como indicadores de tendencia. Es altamente probable que exista un subregistro de todos los delitos (incluído el homicidio), pero hay buena evidencia de que el error es más o menos sistemático. La información oficial nos dice por tanto hacia donde vamos, aunque no nos diga del todo donde estamos.
Nota 2: el SENSNSP registra averiguaciones previas, no víctimas. Una averiguación previa puede incluir a dos o más víctimas (ver esta nota para más detalles). Está en proceso de elaboración una base de datos que provea tanto el número de averiguaciones previas que el de víctimas: esperemos que se libere pronto. Dicho lo anterior, tengo la sospecha de que la caída en términos de víctimas en 2012 es algo más pronunciada que la disminución en el número de averiguaciones previas. 2011 fue el año de la masacre de San Fernando, de las fosas de Durango y del Casino Royale. Este año hemos visto muchos horrores, pero hasta ahora nada de esa escala.