No es tu plástico, no es tu culpa

blogeditor · 9 de noviembre de 2022

El Buen Fin está a la vuelta de la esquina y con él viene un tsunami de plásticos innecesarios que contamina nuestra ciudad. Esta iniciativa es tan exitosa que hoy en día 7 de cada 10 mexicanas y mexicanos compran durante este fin de semana; la gran mayoría a través del comercio electrónico. El problema con esto es que las empresas de comercio electrónico hacen un uso abusivo de plásticos innecesarios para empacar nuestros pedidos.

De los 88 millones de clientes que tendrá El Buen Fin en México, 50 millones harán sus compras en línea; esto significa que en el transcurso de tan solo cuatro días, las ciudades de México verán un incremento masivo en la cantidad de basura plástica que tendrán que gestionar. Esto es un problema grave para las ciudades, y las y los ciudadanos, ya que los plásticos que utiliza el comercio electrónico no se reciclan en México. Para dimensionar la cantidad de basura plástica que generará el comercio electrónico este Buen Fin, te invito a que guardes todo el plástico de las compras que hagas en línea ese fin de semana, después, multipliques eso por 50 millones de personas, y entonces te será muy claro el problema que genera esta industria.

Por años las empresas plastiqueras nos han vendido la idea de que la contaminación plástica es nuestra culpa, ya que no separamos la basura. La realidad es que aún si separáramos todo, ese plástico no se iría a reciclaje ya que no hay un canal para hacerlo. La misma historia ha demostrado que el reciclaje no es la solución, ya que de todos los plásticos que se han producido en la historia, solo 9 % se ha reciclado. Aun sabiendo este dato, la industria de plástico nos echa la culpa de la contaminación a los consumidores. Es de esta misma manera que hoy, el comercio electrónico ignora su responsabilidad y permite que nuestro país se inunde en basura que genera bajo la coartada de que es reciclable.

Las empresas del comercio electrónico contaminan nuestro país y son nuestros impuestos los que subsidian esta contaminación. Si bien la basura plástica que genera el comercio electrónico no es reciclada en México, sí tiene que ser gestionada. Son más de 10 millones de kg de basura plástica al año que tienen que ser recolectados y llevados a basureros públicos; el enorme costo que esto le representa al gobierno sale de nuestros impuestos. Así que, estamos subsidiando un problema ajeno, en lo que compañías internacionales multimillonarias incrementan sus ganancias.

México ha avanzado en regulaciones de plásticos innecesarios, pero dejamos al comercio electrónico de lado. Países como India y Alemania han avanzado para reducir la contaminación plástica de los grandes contaminadores y las empresas se han adaptado. Es decir, sí se puede evitar usar plásticos en el comercio electrónico sin que los paquetes se dañen. Por lo tanto, regular a estas industrias no solo no daña los paquetes, sino que trae beneficios a la sociedad, cuyos impuestos se podrán destinar a causas más importantes, y a la protección del medio ambiente, ya que habrá una drástica reducción en contaminación plástica.

Ciudad de México es la casa del 30 % de los clientes del comercio electrónico y por ende la más perjudicada por esta contaminación plástica. Hoy, Ciudad de México puede ser quien tome la batuta para combatir este problema, haciendo que el comercio electrónico adopte la responsabilidad que le corresponde y pague la gestión de residuos que actualmente subsidiamos. Debemos pedir al gobierno de Ciudad de México que regule a las empresas de comercio electrónico por la gestión del plástico que generan, como ciudadanas y ciudadanos nuestra voz cuenta (firma aquí).

* Nick Leopold es gerente de Océanos sin plásticos.

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