No es consulta para enjuiciar expresidentes, son comisiones de la verdad

blogeditor · 23 de junio de 2021

No es consulta para enjuiciar expresidentes, son comisiones de la verdad

La pregunta formulada por la Suprema Corte de Justicia de la Nación a ser consultada el 1 de agosto es muy ambigua y de difícil comprensión. Lo que seguro no es, es lo que afirma el presidente y su partido: una consulta para enjuiciar a expresidentes. La consulta que se hará es esta:

¿Estás de acuerdo o no en que se lleven a cabo las acciones pertinentes con apego al marco constitucional y legal para emprender un proceso de esclarecimiento de las decisiones políticas tomadas en los años pasados por los actores políticos encaminado a garantizar la justicia y los derechos de las posibles víctimas?

Lo que el presidente y su partido desean es Circo Romano con fines político-partidistas. Es propaganda más que verdadera preocupación por los derechos de las víctimas y la sociedad. Son mentiras lejanas a una convicción por la verdad y la justicia. Resulta preocupante que varios medios de comunicación simplemente repitan la mentira presidencial de que se trata de una consulta para enjuiciar a expresidentes.

Ante un pasado y presente de gran violencia y casi absoluta impunidad, resulta relevante aprovechar la consulta para hablar de la importancia de mecanismos de justicia transicional como son las comisiones de la verdad. Hacia allá apunta la pregunta de la SCJN. Claro, hubiera sido más sencillo si se preguntara ¿Estás de acuerdo en la creación de una Comisión de la Verdad para los crímenes atroces y la gran corrupción e impunidad del pasado y presente?

Según el Centro Internacional para la Justicia Transicional, las comisiones de la verdad son “organismos oficiales, no judiciales y de vigencia limitada que se constituyen para esclarecer hechos, causas y consecuencias relativos a pasadas violaciones de los derechos humanos. Al brindar especial atención al testimonio de las víctimas, las comisiones aseguran su reconocimiento; con frecuencia después de largos periodos de recibir estigmatización y ser escuchadas con escepticismo. Las comisiones de la verdad pueden contribuir a los procesos judiciales y a las reparaciones mediante sus conclusiones y recomendaciones; pueden también ayudar a que sociedades divididas superen la cultura del silencio y la desconfianza; y pueden, por último, identificar las necesarias reformas institucionales para evitar nuevas violaciones”.

La verdad tiene efectos sociales muy importantes para lograr transitar de los procesos de violencia extrema a la construcción de paz. Las víctimas y la sociedad demandan verdad y justicia. Las dos. La verdad no es un sustituto de la justicia. En el otro sentido, tampoco la verdad jurídica que se busca en los tribunales puede sustituir a la verdad que se obtiene mediante comisiones multidisciplinarias que toman en cuenta factores históricos, sociales, psicológicos, económicos, políticos y cualquier otro relevante en cada caso. La verdad y la justicia, ambas, son necesarias para la consolidación democrática, para la reducción de la violencia y el tránsito a la reconciliación después o durante periodos de violencia extrema. La violencia que vive el país no se terminará si no hay verdad y justicia.

México requiere una gran Comisión de la Verdad que aborde las graves violaciones a derechos humanos, la corrupción y la impunidad. Además, requerimos narrativas de los fenómenos regionales y temporales que expliquen las particularidades de las violencias en nuestro país. Si no conocemos y entendemos las violencias será imposible atenderlas. Seguirán militarizando al país pensando erróneamente y sin evidencia alguna que la fuerza militar reduce la violencia.

La verdadera transformación se dará cuando la voluntad política y las acciones se encaminen a fortalecer la democracia y el Estado de Derecho, reducir las desigualdades, así como a garantizar la verdad y justicia a las cientos de miles de víctimas del país y a la sociedad en su conjunto.

Esta es una buena oportunidad para reiniciar esta discusión y dejar las mentiras presidenciales a un lado. Eso requiere la participación de diversos sectores: colectivos de víctimas, medios, academia, organizaciones de sociedad civil y la ciudadanía en general. Nada de esto se podrá implementar sin una pedagogía y respaldo social.

No se requiere consulta alguna si hubiera voluntad política. La verdad y la justicia son derechos. El foco donde debe de estar: la impunidad sistémica, la corrupción y los crímenes de lesa humanidad que continúan creciendo en México.

@dayan_jacobo