No dejar a nadie atrás

blogeditor · 17 de diciembre de 2020

No dejar a nadie atrás

A los 8 años Gregorio migró de Patlicha, comunidad nahua en el estado de Guerrero, hacia Morelos para emplearse como cortador de caña. Como él, cientos de jornaleros y jornaleras agrícolas dejan sus lugares de origen en la búsqueda de una vida mejor. Como Gregorio, muchos de ellos son indígenas hablantes de nahua, tu’un savi y rarámuri.

Si bien organizaciones como Tlachinollan y la Red Nacional de Jornaleros y Jornaleras Agrícolas han registrado los estados que reciben personas jornaleras, no hay información oficial que pueda ser consultada. La última Encuesta Nacional de Jornaleros Agrícolas (ENJO) fue realizada en 2009.

Pero ¿por qué migran? Las causas son múltiples: en su mayoría por necesidad económica, y particularmente en el caso de Gregorio fue la búsqueda de una mejor vida para él y su familia, pues no “había trabajo” en su localidad de origen. La última Encuesta Nacional de Jornaleros señala que, la migración interna se da por las siguientes razones: falta de trabajo, seguida de la necesidad de efectivo y en tercer lugar el no poseer tierras. Estos factores son los que provocan la expulsión de las y los trabajadores del campo para contratarse por periodos de seis meses, en lugares en los que les pagan mal, no cuentan con seguridad social, reciben malos tratos, aunado a las violaciones a sus derechos humanos durante sus traslados. La mayoría de las personas jornaleras viaja en familia en condiciones de adversidad que les exponen al ser más vulnerables y a enfrentar varios riesgos que se reflejan en accidentes, enfermedades que empeoran su situación cotidiana, asaltos y extorsiones por parte de autoridades que abusan de su poder.

De acuerdo con datos de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) 2017, el 98% de las personas jornaleras se concentran en localidades rurales. Además, en la población jornalera se observa un proceso de mayor empobrecimiento, ya que, de acuerdo con el informe de la Red Nacional de Jornaleros y Jornaleras Agrícolas del 2019, el 99% de las personas jornaleras sufre pobreza por insuficiencia de ingresos o por carencias sociales. El 33% de las y los trabajadores perciben entre uno y dos salarios mínimos, lo que explica por qué muchas de las familias se integran a esas labores. Entre más integrantes de la familia trabajen, mayor será el monto que percibirán para su manutención.

CC BY SA Yolanda Osornio.

 

Es fundamental visibilizar esta migración interna de tal forma que se atiendan sus necesidades y se les garantice el acceso a todos sus derechos humanos. Es de tal importancia que está considerada en la Agenda 2030 de Desarrollo Sostenible, la cual reconoce por primera vez la contribución de la migración al desarrollo sostenible. El principio básico de la Agenda es “no dejar a nadie atrás”, lo que incluye a las personas migrantes.

La población jornalera que migra al interior del país es víctima de constantes violaciones a sus derechos. En principio, tienen que salir de sus comunidades, viajar hacía otros estados en condiciones de hacinamiento y enfrentar las violencias sistemáticas en su camino.  En diversos testimonios, compañeras y compañeros jornaleros de la Alianza Campo Justo comparten que parte de su salario se va en las carreteras, ya que los “estatales o federales” les detienen para “revisar si trabajan para los buenos o los malos” y les tienen que dar para el “chesco”.

Este 18 de diciembre, día internacional de las personas migrantes, no debemos olvidar a quienes migran para comer y para que tengamos alimentos en nuestras mesas; a aquellas personas que cruzan nuestro territorio buscando mejores oportunidades y que viven la discriminación y abuso constante. Es momento de no dejar a nadie atrás.

* Arelhí Galicia es asistente de la Dirección Ejecutiva y Claudia García es analista de Gestión Institucional y del Conocimiento en @FundarMexico, ambas son parte desde Fundar de la Alianza Campo Justo.