blogeditor · 12 de agosto de 2020
Junto con la pandemia, que ha significado para la mayoría de la población un periodo de preocupación y miedo, México también ha sufrido la amenaza de movimientos radicales que amparándose en un mecanismo creado en el mundo digital con el propósito de proteger a las niñas, niños y adolescentes lo quieren revertir en una real amenaza de su desarrollo integral.
Estos grupos intentan pasar por encima de los avances que ha hecho México para la protección de sus niñas, niños y adolescentes: una avanzada ley aprobada en 2014, un sistema integral de protección impulsado desde 2015 y una reforma al 3º Constitucional en 2019, que adicionó un párrafo para garantizar los derechos humanos de niñez y adolescencia -en particular sus derechos sexuales y reproductivos-, al establecer que la educación básica y normal deberá tener perspectiva de género y una orientación integral, así como educación sexual y reproductiva.
La educación integral en sexualidad, de acuerdo con la UNESCO,1 se basa en un enfoque cultural apropiado a la edad de la persona, que enseña sobre el sexo y las relaciones interpersonales a través del uso de información científicamente rigurosa, realista y sin prejuicios de valor, y brinda la oportunidad de explorar valores propios, así como reducir riesgos en el ejercicio de la sexualidad. Oponerse a que se brinde este tipo de educación es querer detener la evolución de la sociedad y la libertad de los seres humanos.
A un año de la reforma Constitucional de 2019, se registran seis iniciativas de reforma a leyes locales de educación y una a la Ley General de Educación para incluir la injerencia de madres y padres en los contenidos educativos, con el fin de vetar clases y actividades o elegir la ausencia de hijas e hijos, cuando éstos sean contrarios a sus convicciones éticas, morales o religiosas. Esta figura se conoce en el mundo como “pin parental”, y es un ejercicio extremo del control que los adultos mantienen en relación con sus hijas e hijos.
El poder que manejan los adultos sobre los NNA, dado por el hecho de que tienen que cuidarles mientras se pueden valer por sí mismos, les permite decidir sobre todos los aspectos de la vida de sus hijas e hijos, sin contar con su opinión y decisión. Poder que explica también que tenga índices tan altos el abuso y la violación sexual dentro de los hogares y la limitadísima posibilidad de que las niñas y niños inicien una sexualidad sana y propia. En México, 30 por ciento de las personas agresoras de menores de 18 años son familiares directos y 13 por ciento adicional son parientes indirectos.2
Detrás del “pin parental” está la legitimización de las más violentas características del adultocentrismo que, incluso, pueden dejar en manos de padres abusadores la decisión de que su hija o hijo asista o no a clases de educación sexual y así evitar que aprendan lo adecuado para prevenir la violencia sexual venga de donde venga.
Además, vale señalar que el conocimiento y experiencia de profesionales en pedagogía, psicología y otras especialidades debería prevalecer sobre la decisión de un grupo que, camuflado en una falsa libertad, quiere imponer su criterio y construir una nueva discriminación entre estudiantes que asisten a una misma aula. Creemos necesario perfeccionar los mecanismos para que opinen y aporten corresponsablemente madres y padres de familia con participación de niñez y adolescencia en las decisiones pedagógicas, que se escuchen las diferentes posturas que hay en la sociedad y no dejar que se imponga una sola forma de ver el mundo.
* Sara Oviedo Fierro es exintegrante y vicepresidenta del Comité de Derechos del Niño de las Naciones Unidas de 2013 a 2017 y exsecretaria ejecutiva del Consejo Nacional de la Niñez y Adolescencia de Ecuador. Jorge Cardona Lloréns es exintegrante del Comité de Derechos del Niño de las Naciones Unidas de 2011 a 2019. Presidente del Comité de UNICEF Comunidad Valenciana. Director del Observatorio del Refugio del ACNUR en Valencia, España. Norberto Linski es exintegrante y vicepresidente del Comité de Derechos del Niño de Naciones Unidas de 2003 a 2007, y expresidente del Consejo Nacional de Niñez, Adolescencia y Familia Argentina. Los tres conforman la Iniciativa Global del Comité Derechos del Niño Capítulo Latinoamérica.
1 UNESCO. Educación Integral de la Sexualidad: Conceptos, Enfoques y Competencias. Chile, 2014. Página 38. Disponible aquí.
2 García-Bullé, Sofía (2020) Opinión: Tres problemas que se acentuarían con un “pin parental”. Observatorio de Innovación Educativa. Tecnológico de Monterrey. México. Disponible aquí.